5 series que desmontan tus prejuicios sobre el día a día de las personas con VIH

Aunque una persona con el VIH puede vivir una vida normal, todavía hay mucho estigma e invisibilización. Estas series son un retrato de esta realidad

La gran mayoría de películas y series que abordan el VIH y el SIDA están ambientadas en el siglo pasado, en las décadas de los 80 y los 90. Solo hace falta ver Dallas Buyers Club, Pose120 latidos por minuto o The Normal Heart. Se centran en la epidemia, cuando era una enfermedad desconocida y muchísimas personas que recibían el virus acababan muertas. Aunque son relatos fieles a la realidad y muy duros, no están actualizados, y hay un déficit de historias sobre cómo se vive hoy en día con el virus: con unas estadísticas de muerte prácticamente nulas y con unos fármacos que pueden convertirte en indetectable (es decir, no transmites el virus). Aunque esta es la regla general, hay muchas series que van más allá y abordan el tema en la actualidad. Estas son cinco de ellas. 

Indetectables (2017)

Es la primera serie española centrada en el VIH y otras ETS. Está compuesta por 10 capítulos autoconclusivos (es decir, como Black Mirror, capítulos aislados el uno del otro) que retratan el estigma que envuelve la transmisión de ETS y la vida con VIH. Pretende desmontar mitos, explicar realidades muy ignoradas por la cultura mainstream y, en definitiva, enseñar la vida con una ETS sin miedos, con sinceridad y mucho humor. 

Indetectables

El primer capítulo cuenta con Maggie Civantos (Vis a Vis, Las chicas del cable) en el reparto y relata el momento incómodo que una mujer descubre que tiene hepatitis y debe llamar a todas sus exparejas para contárselo, por órdenes del médico. Durante el resto de la serie se exploran otros casos relacionados con las ETS y su transmisión, como por ejemplo las chem sex (orgías gay de drogas y sexo), la transfobia y serofobia en la policía a través del asesinato de una mujer transexual con VIH o la incómoda sala de espera para pedir la PEP (la "pastilla del día después" del VIH), entre otras —muchas— historias. Todos sus capítulos están disponibles en la plataforma digital Flooxer, y se prevé que pronto llegue la segunda temporada. 

Élite (2018)

El pelotazo adolescente de la temporada, Élite, es una de las series más valientes de Netflix. Marina, una de los protagonistas, tiene VIH (tranquilos, no es spoiler, lo revelan en el primer capítulo). Ella lo explica con total naturalidad y vive una vida normal. Además, su simple existencia contribuye a la desestigmatización: es una mujer rica y cisheterosexual, se aleja del personaje prototípico con VIH, que suele ser una persona homosexual o trans y de clase baja. Aunque no es la primera vez que una serie española crea un personaje así, en Física o Química, su claro antecesor, también había una mujer cisheterosexual con VIH, Marina.

Marina explica bien puntos cruciales de la vida con VIH: si se trata, es indetectable. Además, vive una vida normal, sin verse privada de nada y sin problemas graves de salud. Su trama, además, no gira entorno al VIH, sino que ella tiene sus problemas, como cualquier otro adolescente. Marina es, en resumidas cuentas, un personaje que hacía falta desde hace mucho en la televisión. Es una auténtica hostia a la serofobia.

Looking (2014)

Looking es la vida de tres jóvenes millennials gais intentando encontrarse a sí mismos en la gentrificada ciudad de San Francisco. Cuenta con dos temporadas y una película, todo producido por HBO. Según muchos críticos, es la serie hermana de Girls, pero enfocada a las realidades LGTBI. Relata sus inquietudes, el encaje social y los problemas del colectivo, entre los cuales se incluye la serofobia, tratada a través de Eddie, un oso con VIH, que explica en primera persona los desafíos sociales y psicológicos de las personas con el virus

RuPaul's Drag Race (2009)

El reality RuPaul's Drag Race empezó con menos presupuesto que la compra mensual de un piso de estudiantes y acabó convirtiéndose en uno de los shows LGTBI más rentables. Hoy en día es un fenómeno de masas y las drag queens que pasan por el programa cosechan millones de seguidores en las redes sociales. El programa, que ya va por su onceava temporada, consiste en un maratón en el que los obstáculos consisten en monólogos, maquillarse, bailar y hacer playback, todo adobado en drama, insultos y peleas entre las aspirantes a conseguir la corona.

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Durante sus 11 temporadas han pasado diversas drag queen con VIH, que han hablado largo y tendido sobre el virus y han demostrado que haberlo contraído no significa que no puedas hacer mortales hacia atrás, death drops y abrirte de piernas. Sus temporadas de la 6 a la 10 están disponibles en Netflix. Una joya imperdible y un soplo de aire fresco al tipo de comedia que impera en televisión, porque su humor es muy de internet, un humor más de meme que de guión y chistes. 

Queer as Folk (2000)

Se la conoce como el Sexo en Nueva York gay o, incluso, como el Friends gay. Trata la historia de unos amigos gais y lesbianas de clase media que viven en Pittsburgh, Estados Unidos, y que tienen que afrontar muchos de los problemas de la comunidad LGTBI: homofobia, aceptación de la familia, discriminación laboral, sexo, amor y, por supuesto, VIH. Aunque hay diversos personajes con el virus, el que más peso tiene en la historia es Ben, el novio de uno de los protagonistas.

Queer as Folk

La serie es ya antigua (¡acabó hace 13 años!) pero retrata muy bien y sin dramatismos la vida con VIH. Una serie que no habló del VIH usando el morbo del SIDA y la muerte, sino que habló de ser indetectable, de las pastillas, de la carga viral y de los aspectos médicos de la enfermedad. Hoy en día quizá quedó algo desfasada —la medicina ha mejorado y el discurso contra la serofobia ha evolucionado—, pero sigue siendo igual de interesante: es una de las primeras manifestaciones televisivas en la que las personas con VIH pueden tener una relación sana y seria. Una importante y actual reivindicación que comparte con todas las series de la lista.