6 series parecidas a Black Mirror para acortar la espera de la nueva temporada

Tras un año esperando una nueva dosis de esas cápsulas tecnológicas tan malrolleras como fascinantes, la cuarta temporada Black Mirror aterrizó en Netflix hace unos días. Y, como era lógico tras un año esperando pacientemente, no pudiste resistir la tentación. Play, play, play... y así hasta seis veces hasta que, en un abrir y cerrar de ojos, te has fundido la temporada entera. Y el ciclo vuelve a comenzar.

Por suerte, los amantes de la ciencia ficción inquietante y perturbadora no estamos solos. Ahí afuera hay muchas mentes privilegiadas que se dedican a escarbar en el futuro para extraer las profecías más terriblemente bellas y, algunas de ellas, plasman su búsqueda en series de televisión que no tienen mucho que envidiar a las pesadillas de Charlie Brooker.

De eso va este artículo: deja el miedo en la puerta y acompáñanos en un viaje por esas seis series que van a saciar tu hambre de porvenires distópicos hasta que llegue la quinta tanda de Black Mirror. Abre una lista en blanco y arrancamos:

1. Electric Dreams

Netflix lo ha petado tanto con estas últimas dos temporadas de Black Mirror que sus competidoras se han tenido que poner las pilas. Electric Dreams es el intento de Amazon por seguir sus pasos. Ambas series son antologías –es decir, cada capítulo es independiente- y ambas giran en torno a la ciencia ficción, pero esta última sube las apuestas. Cada uno de sus diez capítulos adapta a la pequeña pantalla un relato del maestro Philip K. Dick, autor de, entre otras, la novela que inspiró Blade Runner. Ahí es nada.

2. Residue

No todo van a ser grandes producciones: en el cajón de los horrores futuristas también hay hueco para lo indie. Inglesa, oscura y con una estética casi cyberpunk, Residue es una pequeña serie de tres capítulos en la que se juntan conspiraciones gubernamentales, ciencia ficción algo sobrenatural y dos actores cuyas caras te sonarán por Juego de tronos: Natalia Tena e Iwan Rehon. Todo estalla, literalmente, cuando una discoteca londinense explota durante la noche de Fin de Año y a partir de ahí no deja de subir.

3. Inside Nº 9

Otra antología pero, en esta ocasión, el link con Black Mirror no es tanto por la vía de la ciencia ficción, sino por la del humor negro. Inside Nº 9 es un conjunto de capítulos de media hora en el que cada uno va por libre: una mansión llena de cuadros del infierno, una discusión acerca de quién se queda el último suspiro de una estrella del pop o un juicio por brujería son algunos de los panoramas que se dejan ver en esta serie. Un caleidoscopio fascinante y oscuro cuya única conexión entre las historias es la aparición del número nueve.

4. Utopía

Perturbadora y desafiante son los dos adjetivos que describen el esqueleto de Utopía y que la hermanan con Black Mirror. Esta es una serie que se comienza a ver como un puñetazo y que te noquea de tal modo que solo queda seguirle la corriente. Su historia enrevesada en torno a un cómic maldito y una trama secreta se conjuga con una música y una fotografía excesiva y saturada que, de algún modo extraño, funciona para lanzar misiles nucleares a tus sinapsis neuronales. Tras Utopía, uno no vuelve a ser el mismo.

5. Dead Set: muerte en directo

En esta serie, la conexión con Black Mirror es evidente: ambas han sido creadas por la misma persona. Antes de poblar nuestros sueños más inquietos con tecnología perturbadora, Brooker ya comentaba sarcásticamente la sociedad que le rodeaba en la gamberra Dead Set. Corta y directa, son apenas cinco episodios en los que el sádico inglés se divierte en torno a una premisa muy loca: ¿qué pasaría dentro de la casa de Gran Hermano si acontece un apocalipsis zombie mientras se graba el programa?

6. Dark Net

Por último, la serie que tal vez sea “la más Black Mirror” de todas las de esta lista lo cual es sorprendente, ya que se trata de un documental con cero dosis de fantasía. Dark Net pone su lupa en el lado oscuro de internet y de la tecnología, revelando los gusanos que reptan bajo la superficie. Personas que hackean sus propios cuerpos, grupos online reunidos en torno a cultos secretos, negociadores de pornografía vía webcam, secuestradores cibernéticos... Dark Net es tal vez la más perturbadora de todas estas series citadas porque, como no ocurre ni siquiera en Black Mirror, todo lo que cuenta es rigurosamente real.