8 lugares secretos de Londres que muy pocos turistas conocen

Prepárate para conocer mucho más que el Big Ben, el London Eye o el célebre Museo de la Historia Natural

Todos los años unos 19 millones de turistas visitan Londres con la intención de descubrir una de las ciudades más grandes y polifacéticas de Europa. Esto no es casualidad, ya que la capital inglesa cuenta con una gran cantidad de puntos turísticos muy interesantes y variados, capaces de satisfacer hasta al viajero más exigente. Grandes museos, atracciones impresionantes, castillos, palacios, parques y toda clase de tiendas hacen de Londres una de las ciudades más completas del continente.

Pero, ¿qué ocurre con aquellos viajeros más exigentes hartos de hacer y ver lo mismo que absolutamente todo el mundo? Porque sí, maravillarse con el Big Ben, subir al London Eye o visitar el célebre Museo de la Historia Natural está muy bien, y son cosas imprescindibles si se está de visita en esta multifacética ciudad. Pero es indudable que si visitas estos lugares, sobre todo en verano, deberás luchar contra ordas de turistas cruzando el Tower Bridge, haciendo cola para subirse a las atracciones más populares de la ciudad o compitiendo por ver quién es capaz de hacerse el selfie más original delante de las pantallas de Picadillly Circus.

Si lo que de verdad quieres es descubrir el Londres más enigmático y auténtico, tenemos buenas noticias, porque detrás de esta fachada de gran ciudad ajetreada y saturada por el turismo, se esconden una multitud de lugares secretos y fascinantes esperando a ser descubiertos.

Las mejores vistas de la ciudad 

Ni el London Eye ni el edificio Shard. Las mejores vistas de la ciudad se encuentran en la cumbre del edificio Sky Garden, o como lo llaman los propios londinenses, el 'walkie talkie'. Y son las mejores sin duda porque son completamente gratis, a diferencia de estos dos anteriores lugares en los que deberás rascarte el bolsillo y pagar 27 y 30 pounds respectivamente. En la parte superior encontrarás varios bares y restaurantes además de un precioso jardín interior que junto a las majestuosas vistas de Londres lograrán dejarte completamente flipado. 

Marina R. Pinto

El Leadenhall Market

Muy cerquita del Sky Garden se encuentra un precioso mercado cubierto a los que los fans más acérrimos de Harry Potter les resultará familiar. Porque sí, este lugar fue una de las localizaciones donde se grabaron las tomas del célebre Callejón Diagón en la primera película. El mercado data del siglo XIV y en un principio fue concebido para la venta de carne de todo tipo. En 1666 el Gran Fuego de Londres quemó parte de la estructura, por lo que tuvo que ser reconstruido. Finalmente en 1881, el arquitecto Sir Horace Jonas rediseñó el lugar añadiendo unas hermosas estructuras de hierro y cristalería que le han dado la estética que podemos apreciar en la actualidad. Hoy en día, el Leadenhall Market alberga una multitud muy variada de comercios y restaurantes, y es uno de los pocos lugares donde puedes deleitarte con la belleza de un mercado victoriano totalmente auténtico y bien conservado. 

Marina R. Pinto

El mercadillo más auténtico de la ciudad

Quizás el de Camden Town sea el mercadillo más famoso de Londres y un referente por lo que respecta a la cultura alternativa de la ciudad. Un lugar donde ir y alucinar con una fusión muy curiosa de gente con pintas de todas clases: góticos, punkarras, hipsters, así como todo tipo de estéticas no identificadas. Además, algunos personajes famosos como Amy Winehouse le dieron en su momento aún más renombre al lugar, con lo que se ha convertido en un punto de interés imprescindible para los turistas. Quizás sea por esta explosión de popularidad, que este enorme mercado ha ido perdiendo parte de su esencia, haciendo que la mayor parte de los puestos acaben vendiendo los mismos souvenirs y camisetas serigrafiadas.

No obstante, para suerte de los amantes de lo auténtico, aún existen varios mercadillos en Londres que conservan esa magia. Este es el caso del Brick Lane Market, un lugar donde aún es posible encontrar verdadera ropa vintage de segunda mano, así como toda clase de antigüedades y cualquier objeto que puedas llegar a imaginar. Además, como todo buen mercadillo londinense, aquí también podrás encontrar varias paradas de street food para el deleite de los viajeros más foodies. 

Marina R. Pinto

La biblioteca más pequeña de Londres

Como en muchas otras ciudades, la mayor parte de las cabinas telefónicas de Londres han quedado prácticamente en desuso, aunque siguen siendo un indiscutible icono de la ciudad por su llamativo color rojo. Al fin y al cabo, ¿quién no se ha hecho una foto con una de estas cabinas como muestra en sus redes sociales de que ha visitado la capital de UK? A pesar de que hoy en día se hayan convertido en un elemento básicamente decorativo, algunos ciudadanos han decidido darle un uso útil a estos habitáculos.

Este es el caso de la Lewisham Micro Library, una biblioteca de intercambio que no solo ha logrado darle una segunda vida a los libros usados que cobija en su interior, sino también a la propia cabina. El funcionamiento es simple; debes dejar un libro para recoger otro, lo que casa perfectamente con su lema: Its not what you get, it's what you leave behind" (No es lo que obtienes, es lo que dejas atrás).

Marina R. Pinto

El cementerio de mascotas de Hyde Park

No, no es ninguna broma. Aunque la mayor parte de los londinenses lo desconozca por completo, en el parque más popular de Londres se esconde un auténtico cementerio de mascotas de la época victoriana. Este lugar cuenta con una curiosa historia que empieza en 1881, cuando Mr. Winbridge, un hombre que se ocupaba del mantenimiento de la zona, permitió a una familia enterrar a su perro como favor personal en el lugar donde habían pasado juntos tantas tardes de diversión. La idea tuvo un gran éxito entre los vecinos de la zona, que empezaron a pedir enterrar a sus mascotas en aquel mismo lugar.

Hoy en día, tan solo se puede entrar en el recinto contratando una visita guiada, aunque desde la parte de la calle Byswater, en la reja que da a la acera, hay un pequeño agujero desde el que asomarte y contemplar las más de 300 mini-lápidas. Algunas de las inscripciones que se pueden leer son verdaderamente enternecedoras: “Para nuestro gentil, pequeño y encantador Blenheim , que trajo la luz del sol a nuestras vidas.”, "Querida Dolly mi rayo de sol, mi consuelo, mi alegría", "Memoria de Jim - un pequeño perro con un gran corazón".

Marina R. Pinto

Un auténtico jardín japonés en el centro de Londres 

Quizás el Holland Park sea uno de los parques más desconocidos y bonitos de toda la ciudad, cuya estética discrepa totalmente de otros más populares como el Hyde Park o el Regent's Park. En cuanto te adentres un poco en este místico lugar, te dará la sensación de que has salido de la ocupada ciudad de Londres para pasear por las entrañas de un frondoso bosque. Si el parque en sí ya es precioso, en su interior encontrarás uno de los lugares más especiales y hermosos de todo Londres: el Kyoto Garden.

Un fascinante jardín diseñado en los años 90 por paisajistas japoneses con el que simplemente alucinarás. Lo cierto es que el lugar es una verdadera delicia para los ojos ya que está decorado con mucho gusto gracias a una combinación de vegetación, rocas, arbustos y piedras perfectamente colocadas para transportarnos al Japón más auténtico. Lo más llamativo sin duda es su preciosa cascada que da a un enorme estanque repleto de carpas gigantes. Además, en el parque también viven pavos reales, grullas, tortugas, y como no, ardillas. Un lugar privilegiado donde sentarse y disfrutar de la naturaleza lejos del ajetreado día a día de una metrópoli como Londres.

Marina R. Pinto
Marina R. Pinto

Unas ruinas reconvertidas en jardín 

Las ruinas de St. Dunstan in the East es uno de esos lugares mágicos y muy secretos escondido en el corazón de la ciudad. La iglesia fue construida por primera vez en el año 1100, justo en el centro de Londres, concretamente en la colina St Dunstan Hill. La edificación fue reparada y reconstruida en varias ocasiones ya que tuvo la desgracia de verse afectada por varios acontecimientos, entre los que se incluye el gran Fuego de Londres de 1666. Después de varios años, la iglesia fue destruida del todo en 1941 por los bombardeos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Finalmente, la City of London Corporation decidió darle una segunda vida y reconvertirla en un precioso jardín del cual muy pocos turistas saben de su existencia. De eso te darás cuenta en cuanto llegues ya que siempre está prácticamente vacío, lo que lo convierte en un lugar con una cierta atmósfera mística y una estética muy curiosa. Una legendaria edificación que sin duda, es la prueba de la huella del paso del tiempo y que forma parte de la historia de una gran ciudad.

Marina R. Pinto
Marina R. Pinto

Un pedazo de Venecia en Inglaterra

Quienes hemos estado en la bella ciudad flotante de Italia, sabemos que se trata de un lugar absolutamente mágico muy difícil de encontrar en cualquier otra parte del mundo. No obstante, y aunque suene algo extraño, Londres también cuenta con su propia Venecia, o como ellos lo llaman, Little Venice. La zona ha sido siempre un pequeña joya escondida en la ajetreada ciudad de Londres, donde artistas y bohemios de distintas épocas escapaban para encontrar su remanso de paz particular y un escape al día a día de la urbe.

Poco a poco, estos canales fueron llenándose de barcos, cada cual más colorido y singular que el anterior. Muchas personas viven en estos barcos, pero también hay toda clase de restaurantes y bares a los que puedes ir a tomar algo. Para visitar la zona puedes contratar un trayecto que te llevará por todo Regent's Canal, pasando por el Regent's Park, el London Zoo y llegando a Camden Lock. Aunque el crucero es muy agradable, pasear por el lateral de los canales también es una verdadera delicia que te permitirá disfrutar a la belleza de este lugar en todo su esplendor.

Marina R. Pinto