Cómo pasar de follamigx a solo amigx sin que acabe en drama

Parece fácil, pero no lo es: hay muchos factores en juego. Y, si no lo haces bien, puedes causar mucho daño

Conoces a una persona especial. Empezáis de rollo, tenéis citas, os acostáis, disfrutáis de unas semanas juntxs. Pero cuando lleváis un mes, te empieza a dar palo tener relaciones. Te cae muy bien, te parece alguien súper interesante y te encantaría ser su amigx, pero ya no te apetece acostarte con él o ella. ¿Cómo se gestiona esta situación? ¿Cómo puedes pasar de tener un follamigo a ser amigos?

De follamigx a amigx

Es una decisión normal bastante común, asegura la sexóloga y terapeuta de parejas Núria Jorba. Sin embargo, aunque no lo parezca, es más difícil hacerte solo amigx de tu follamigx que hacerte amigx de tu expareja. “Es más fácil con una expareja porque no hay tanta ambigüedad: si has estado como pareja y lo dejas, ya ‘lo has hecho todo’, tienes la tranquilidad de que esa relación se ha terminado. Pero con un rollo no tienes esa certeza, el ‘dejadx’ puede creer que todavía puede pasar algo”.

Coincide Carme Sánchez Martín, codirectora del Institut de Sexologia de Barcelona. Cuando alguien deja un rollo el pensamiento más recurrente en el dejadx es el de: “me habría gustado saber hasta dónde podríamos haber llegado”. Esto provoca frustraciones, por supuesto, e impide que haya una relación de amistad sana, porque el otrx siempre estará pendiente de ese “algo más” que tiene esperanzas de que pueda surgir más adelante.

Fragmento de la película 'Blue Valentine'

Es cuestión de expectativas. Estando de rollo hay muchas, no sabes qué puede salir de esa situación y nos montamos una película con lo que nos gustaría y que quizá no tiene nada que ver con la realidad. En un rollo no hay nada claro, explican ambas sexólogas. “No conocemos al otro, así que no sabemos qué significan sus conductas. No sabemos si le gustamos de verdad o solo le caemos bien, si quiere relación o solo sexo”, dice Jorba.

La sexóloga pone como ejemplo un caso real, de una paciente que le explicó que su rollete le había propusto ser solo amigos pero le daba los buenos días cada día. Para ella, eso quería decir que a él le gustaba románticamente. Sin embargo, era una suposición basada en no conocer al otro, que perfectamente podría tratarse de un tío muy hablador, muy educado o con la costumbre de saludar siempre a sus amigos.

Partimos de esa base: el otrx no te conoce. No sabe cómo eres, lo cual puede causar muchas confusiones. En una relación estable y de pareja ya tenéis una forma de comunicaros establecida. Sin embargo, en un rollete no sabes qué le sentará mal, qué le agobiará y qué le causará rechazo. Por eso, debes ser muy, muy clarx, sin tapujos y, obviamente, sin atacar ni pecar de sincericidio.

We Heart It

La amistad es igual o más importante que el amor y el sexo

Lo primero, obviamente, es decirle que no te apetece acostaros más. “Me caes bien y para mi es más importante el buen rollo que tenemos que no el sexo, que puedo conseguirlo de otras personas. Me gustaría intentar ser amigos, algo más profundo e interesante” sería la fórmula —más o menos estándar— recomendada por Carme. Algo sutil y que le demuestre que no es un “me he cansado de ti” sino un “quiero tenerte de forma diferente en mi vida”.

Si buscas una amistad sincera tienes que sentarte y explicar de verdad lo que pasa por tu cabeza, demostrarle que, en este caso, la amistad es superior y más sincera que el sexo o el romance. Es decir, que entienda que le estás dando un valor superior y que es positivo para ambos. Que en ningún momento deje que las emociones negativas e inseguridades que suelen surgir en una “ruptura” emerjan.

Eso sí, también es vital comprender que el otro tiene derecho a rechazarte. “La amistad es mutua, no puedes forzarla si el otro no quiere”, advierte Carme. “Si alguien te gusta muchísimo, ver que se enrolla con otrxs mientras que a ti te gustaría estar en esa posición, te genera frustración” y, por eso, es normal que muchos se empoderen y, si la amistad no les da ningún beneficio, tengan claro que no quieren estar con alguien a cualquier precio. Y toca respetarlo.

Si vas a dejar, sé clarx y consecuente

Este es un planteamiento sin tapujos ni dobles sentidos. Entonces, debes ser consecuente con esto. “No puedes decir ‘somos amigxs y ya está’ y luego seguir acostándote con el otrx cuando estáis borrachxs porque puede acabar en una relación tóxica y de dependencia, creyendo que algún día tendrá una oportunidad contigo cuando no es el caso”, explica Jorba.

Si tomas la decisión de suprimir el “folla” de “follamigos”, tienes que ser consecuente por el bien del “dejadx”. Le puedes crear mucha confusión y sufrimiento innecesario por el simple hecho de querer interactuar como te da la gana con esa persona sin pensar más allá de tus necesidades del momento.

“Es cuestión de ser maduro, hablar muy bien las cosas y ser consecuente”, puntualiza Carme. Es, al final, la tesis de ambas sexólogas. Vivimos en una sociedad que no tiene normalizado el hablar de sentimientos si no estamos en una relación muy seria. Y no debería ser así. Dejar las cosas claras evitará que el otrx piense “si nos iba bien en la cama, ¿por qué no quiere continuar? ¿Será que no le gusto? ¿Hay un problema conmigo?”.