Las japonesas se revelan contra la obligación de regalar chocolate a los hombres en San Valentin

Las mujeres empiezan a rebelarse ante una tradición que fomenta la desigualdad en uno de los países menos feministas del mundo

Japón es uno de los países más injustos para las mujeres trabajadoras. Tener un hijo puede costarte la carrera y solo uno de cada diez puestos de responsabilidad están ocupados por mujeres. Las escenas sexistas en las oficinas son constantes y, para colmo, las mujeres están obligadas a regalar bombones a sus compañeros hombres cada San Valentín.

Esta celebración que en Occidente no pasa nunca por alto fue introducida en la sociedad japonesa a mediados del siglo pasado por las empresas que fabrican chocolate para dar salida a sus bombones. A cambio, los hombres les regalan a ellas chocolate blanco o lencería de ese color el 14 de marzo, una costumbre ridícula que las mujeres están cada vez más dispuestas a rechazar. ¿Estamos ante el fin del conocido como "giri choco" o "chocolate de compromiso"?

Más que un gesto de amor, San Valentín se ha convertido para las japonesas en una extraña imposición: más del 60% de las mujeres comprarán bombones por compromiso, mientras que solo el 56% los regalarán a miembros de su familia y el 36% a sus parejas o chicos a los que quieren conquistar, según cuenta The Guardian.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ha..happy Valentine’s Lulu! #smartdoll #happyvalentine #girichoco #lol #puppy52dolls

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Algunas empresas ya han decidido prohibir este tipo de regalos por compromiso porque creen que favorecen el abuso de poder y la desigualdad en las relaciones entre trabajadores y trabajadoras. Imagínate ante la situación de tener que hacer un regalo a tu jefe o colega de escritorio una vez al año: ¿cuánto gastas? ¿qué le compras? ¿es demasiado o demasiado poco? Un regalo, todo el mundo lo sabe, significa más que ese dulce que tienes en la mano. Y si lo tienes que hacer por compromiso, el agobio aumenta. Y si a cambio te va a regalar lencería alguien a quien no quieres relacionar con tu intimidad, todo se complica todavía más.

Estas reacciones han provocado que la industria del chocolate (que ya mueve millones de euros) reoriente los anuncios de San Valentín para hacerlos menos sexistas. De hecho, en lugar de impulsar el "giri choco", algunas marcas ya basan su publicidad en mensajes más igualitarios y románticos, en lugar de seguir apostando por esta tradición que incomoda a tantas mujeres.

Esta es solo una de las últimas polémicas sobre el machismo en Japón. Cada vez hay más mujeres que levantan la voz y hablan de las situaciones de abuso a las que se ven sometidas cotidianamente. Como vimos recientemente con el caso de Gilette en Estados Unidos, los mensajes publicitarios suelen responder a clamores de la sociedad. Esperemos que en este en el caso japonés, este rechazo al "giri choco" empiece a demostrar un cambio real en la situación de desigualdad que viven las mujeres.