El dilema de Nicki Minaj es también el de todas las mujeres

La rapera acaba de anunciar que se retira de la música para tener hijos y eso no la hace ni mejor ni peor mujer, madre o profesional que Beyoncé

Antes del verano, Cardi B se bajó del Primavera Sound. Había anunciado que su gira europea la haría embarazada, hasta que se arrepintió y decidió cancelarla. Unos meses antes, Netflix estrenó el documental donde muestra qué pasó tras las bambalinas del concierto de Beyoncé en Coachella, épico, por encima de todo, porque era cabeza de cartel después de que el año anterior tuviera que cancelar el concierto por prescripción médica. Llevaba gemelos, pero aun así fue parir y empezar a entrenar sin pausa. Esta mañana nos hemos despertado con la noticia de que Nicki Minaj abandona la música para dedicarse a tener una familia. No sabemos si ya está embarazada, pero en Twitter ha dicho que no hay marcha atrás, que ama a sus fans de por vida, pero que ahora tiene otra prioridad.

No todas tenemos las posibilidades de tomar estas decisiones. La falta de recursos y de posibilidades para conciliar es la principal causa por la que las mujeres españolas decidimos posponer la maternidad. Un bebé cuesta cientos de euros al mes, como mínimo, y tenemos que hacer malabares para estirar las bajas de maternidad con vacaciones, excedencias y jornadas reducidas, algo que no está al alcance de cualquiera. Pero ver el dilema encarnado en las ricas demuestra que la maternidad no tiene recetas.

"Tengo tanta admiración por las mujeres que son madres, que combinan familia y trabajo", dijo Beyoncé al ser madre, "las veo y tengo esta palabra en mi cabeza: respeto. También intento aprender. Veo a estas mujeres y pienso, 'sí, se puede combinar, todo puede funcionar'. Creo que es posible tenerlo todo: trabajo, carrera, bebés. Es solo cuestión de ser muy organizada. Eso es en lo que estoy pensando". Tal vez tampoco es tan fácil, ni siquiera siendo Beyoncé, porque desde entonces, sus apariciones han sido contadas, más allá de su participación en El rey león.

Nicki Minaj es la rapera que más veces ha conquistado el podio de los más vendidos en Estados Unidos, incendia Youtube cada vez que estrena un vídeo (decenas de millones de visitas en horas) y la que vende más discos. Tiene colaboraciones hasta con BTS, la banda más famosa de K-pop, sus fans ya le están rogando que reconsidere su decisión y, tal vez, simplemente, no tiene ganas de hacer los malabares que supone tener un hijo mientras sigue peleando por mantenerse en la primera línea de la industria musical.

Cuando Beyoncé admitió que a ella y a Jay Z les encantaba cambiar pañales, todo el mundo pensó lo mismo. Que bravo, porque tienen niñeras para hacer todo lo demás. Mantener la postura de madre todopoderosa es difícil y desgastante, pero también puede ser muy gratificante y es muy necesario para que las mujeres podamos entrar a formar parte de la élite, no solo musical. No hay trabajos que justifiquen más que otros aparcar tu carrera o seguir luchando por ella. No te hace mejor mujer ser madre ni mejor madre dejar tu carrera por tus hijos o tus hijos por la carrera. No las juzguemos, mejor sigamos exigiendo políticas que nos permitan a todas elegir en igualdad de condiciones. Cada una entra a ella como y cuando puede, si quiere.