El PP nos chantajea con las pensiones para prohibir el aborto

Pablo Casado cree que si nos prohíbe interrumpir el embarazo tendrá dinero para pagar nuestras pensiones. Premio a la demagogia.

No es pequeño retroceso. Es un paso atrás de más de tres décadas. Esta mañana, el presidente del PP, Pablo Casado, ha dicho que su forma de asegurar las pensiones del futuro a los precarios mileniales es volver a la ley del aborto de 1985. "Si queremos financiar las pensiones y la salud debemos pensar en cómo tener más niños y no en como los abortamos", ha dicho. Pero este argumento, que suena más a la Alemania de los años 30 que a cualquier otra cosa, es una peligrosa falacia y te explicamos por qué.

AGUSTÍN CATALÁN

En primer lugar, no tenemos hijos porque no podemos o no queremos. Así lo demuestran los datos: las menores de 30 años responden de forma abrumadora que se consideran demasiado jóvenes para formar una familia. Las más mayores, entre 30 y 35 años, se debaten entre varias causas. La primera es no haber encontrado la pareja adecuada (19,7%), la segunda, los problemas laborales o de conciliación (18,6%) y la tercera, las dificultades económicas (16,7%).

En otras palabras: una de cada tres mujeres sin hijos en la edad que más aprieta el organismo y la sociedad no pueden hacerlo por causas sociales. Lo mismo pasa con los chicos. No llegamos a fin de mes, los alquileres no dejan de subir y la precariedad nos ha quitado cualquier visión de futuro. La crisis nos ha quitado la ilusión que con tanto esmero nos había inculcado Disney de montar una familia. Esta misma semana hemos vuelto a conocer las cifras del paro, que son de nuevo devastadoras para los jóvenes.

Además, un 9% de nosotras no quiere ser madre, otras quieren seguir estudiando o no pueden hacerlo por motivos de salud. Cada una tiene sus razones. En 2017, en España hubo más de 90.000 abortos. Son concretamente 94.123 mujeres que tuvieron que enfrentarse a una operación que si bien muchas hemos desestigmatizado ya, no es agradable para nadie. Duele, y por mucho que intentemos evitarlo, la sociedad y la conciencia todavía pesan. En ocasiones, la experiencia es traumática.

La ley del aborto de 1985 a la que quiere volver el PP nos quita el derecho de abortar libremente durante las primeras 14 semanas. Solo lo permite en caso de violación, riesgo para la salud física o psíquica de la madre o malformación del feto. Vuelven a utilizar el cuerpo de las mujeres como comodín, ahora para responder a una necesidad social.

Si queremos que nuestros hijos paguen nuestras pensiones, lo que necesitamos es impulsar la natalidad, no limitar nuestras libertades. Con Portugal, España es el tercer país con menos nacimientos de Europa, solo después de Italia y Grecia. Oh, sorpresa, los cuatro más afectados por la crisis. Esperemos que esos tipos de corbata dejen de llenarse la boca con opiniones sobre temas que no van con su cuerpo y se preocupen más de ver cómo arreglar esta pesadilla en la que estamos metidos los jóvenes.

Nosotras parimos, nosotras decidimos. Y cuando podamos cotizar, ya pagaremos nuestras pensiones. Y ojalá sean tan altas como las de ellos.