La carta de la víctima de La Manada que denuncia el brutal acoso mediático que ha sufrido

“Tras casi tres años, este proceso por fin se ha terminado. Ha sido largo, intenso y sobre todo agotador”

Fue violación. Sin medias tintas. Lo de La Manada durante las fiestas de San Fermín de 2016 fue una violación. Y toca decirlo más, porque el Tribunal Supremo lo ha confirmado, e incluso, incrementando las penas de cárcel a 15 años para los cinco miembros de La Manada. Fue gracias al recurso de la víctima frente a la sentencia anterior, que condenaba a los agresores por abuso sexual. Ahora sí, es un delito continuado de violación.

Se ha puesto, así, fin a una batalla de tres largos años por la dignidad de su víctima, que ella llevó con entereza desde el anonimato. Pero, tras todo el calvario mediático, ha decidido alzar su voz, precisamente, para denunciar el juicio paralelo que se hizo en los medios de comunicación. "Lo peor no fue la situación vivida sino todo lo que vino después", ha explicado en una carta enviada a El programa de Ana Rosa.

“Tras casi tres años, este proceso por fin se ha terminado. Ha sido largo, intenso y sobre todo agotador”, añade. No hace falta decir mucho más sobre el agotamiento al que se refiere. Todos sabemos lo que sucedió en nuestras televisiones y medios: poniendo en cuestión que fuese violada porque rehizo su vida, detectives privados acosándola, tertulianos preguntando si no fue que ella misma quien se lo había buscado… Una constante persecución que cansaría a cualquiera.

El juicio a La Manada ha destapado algunos de los sectores más reaccionarios del machismo, que quisieron defender a capa y espada la inocencia de los cinco violadores a pesar de que los escabrosos detalles sobre la violación eran públicos. También se demostró la tendencia patriarcal de los tribunales aunque, finalmente, gracias a la lucha de miles de mujeres que salieron a la calle al grito de #HermanaYoSíTeCreo (un apoyo que ha destacado en su carta, "os estaré eternamente agradecida, pero yo no soy ninguna heroína, la fuerza para continuar, muchas veces, me la ha dado todo el calor y el apoyo que he sentido en este camino"), parece que los jueces han acabado creando jurisprudencia de acuerdo al espíritu feminista que está creciendo en las bases sociales.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Ahora, los condenados han ingresado en la prisión Sevilla I, permitiéndole echar el cierre a este a este oscuro capítulo de la vida de la víctima para que, lejos de las cámaras, pueda cerrar sus heridas. Aun así, las causas judiciales hacia ellos no han acabado. Como informa El Español, aun tienen pendiente otro juicio por un caso similar al de los San Fermines en Pozoblanco (Córdoba). Todavía seguiremos escuchando sobre La Manada.