Recorrí 1.000 kilómetros para ver a Rosalía en primera fila y viajaría 10.000 más

La artista ha tocado tres veces en una semana en España, Francia y Portugal y sus fans la persiguen

Nada más bajar del avión, Laia respiró tranquila. Llevaba unas horas escuchando que varios artistas habían cancelado su participación en la versión portuguesa del Primavera Sound. Kali Uchis, Mura Masa, Peggy Gou... ya iban siendo preocupantes las bajas causadas por un radar en mal estado en el aeropuerto de Oporto, pero el conductor de Uber, al notar de dónde venía le dijo las palabras que necesitaba oír: "Rosalía ya está aquí. No la he llevado yo, pero sé que ha llegado". Se había comprado un billete para viajar desde Barcelona, porque decidió no verla si no era para verla a gusto: desde la primera fila.

Lo primero que me dijo cuando la conocí era que estaba muy feliz porque Rosalía le acababa de contestar un story. Un "agHaahah ❤" —la forma de reírse que tienen las mujeres con las uñas de Aute Cuture—que le alegró el día. Antes de embarcar, Laia la había etiquetado en una foto del aeropuerto: "la próxima vez compartimos jet y ahorramos combustible, valiiii?", en referencia a las fotos que la cantante ha publicado últimamente en el avión privado que usa para moverse. El jueguito por Instagram viene de atrás. No era la primera vez que le contestaba. En diciembre, Laia hizo un photoshop de una foto de Rosalía con Dua Lipa y puso su cara en lugar de la de la cantante británica, currazo que le valió otra respuesta de la diva: "❤".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Un amor profundo que viene de no tan lejos

Su relación con Rosalía ha empezado hace relativamente poco. "La vi en 2017, cuando presentaba Los Ángeles, en el Vida y me pareció bastante aburridote... yo iba en otro mood. Era impresionante, pero un ratito. Me fui a mitad del bolo... pero Malamente, oye cuidado", recalca: "Me gusta porque es la primera cantante catalana que ha conseguido ser importante tanto por ser buena artista y hacer buena música como por ser una marca muy bien construida. Me parece increíble que de Sant Esteve Ses Rovires haya salido una chica que va a ser Beyoncé". Con Altura lo considera un pinchazo.

A. T.

En Barcelona, el concierto aglutinó a decenas de miles de fans en el escenario principal del festival. En la versión portuguesa, sin embargo, a Laia le costó solo una hora de espera estar en primera fila, apretujada entre dos fans gallegas y dos góticos portugueses, todos igual de extasiadxs. Solo salir al escenario, Rosalía lanzó un anillo al público que se escabulló en pocos segundos a unos metros de ella, que bailaba con los ojos y la boca abiertos de felicidad. Después del concierto de Barcelona una semana atrás, un periodista escribía que Rosalía era, para unos, el Ferran Adrià de la música española porque ha conseguido crear algo totalmente nuevo y sofisticado a partir de los ingredientes tradicionales, mientras que otros la comparan con Jamie Oliver, famoso chef que puso chorizo a la paella.

A. T.

"Para mí es Adrià. Ha cogido cosas muy populares de todos los sitios como la música urbana o el flamenco y ese max mix es algo que no estamos acostumbrados a ver. No es solo el disco, que es impresionante, sino la puesta en escena y la imagen que está construyendo de ella como Rosalía, con este pedazo de naming que le puso su madre, que es el mejor que le podían dar... cómo es tan ama de ponerle un artículo singular femenino delante de su nombre y elevarse a tal nivel de superestrella, en plan soy mejor que todos vosotros y a la vez decir 'soy La Rosalía', vuestra amiga. Me flipa".

Laia desde la primera fila

Laia ha sido paciente durante mucho tiempo. El año pasado, intentó ver a Rosalía en el Sonar, pero pasó de apretujarse en la sala mínima donde presentó Malamente por primera vez, un concierto histórico, que cualquiera por debajo de 1'80 vio a duras penas. "Igual que en el Primavera de Barcelona, porque no iba a verla a gusto. Iba a estar tan petado e iba a ver tanta gente que por eso estoy hoy aquí", explica.

A. T.

La excusa del concierto fue perfecta para un viaje a Oporto, paseo por los puentes, copita de vino a la orilla del río y comer sardinas frescas a la brasa y hasta para una foto con la Rosalía portuguesa, una joven vestida a imagen y semejanza del estilo choni urbano de la cantante catalana pero que no sabía ni siquiera de su existencia. Suma también bailoteos con Jorge Ben Jor, Erikah Badu, Viagra Boys o Modeselektor. El planazo al completo: "Joder, siento que he visto a Beyoncé, a JLo, a Shakira en una persona. Me han flipado los dos temas nuevos... ¡¡¡¡ha sido muy guay, es muy heavy!!!!". Dos horas más tarde, Rosalía volvía a responder con emojis los stories que Laia había hecho de ella en el concierto. La felicidad.