Hablamos con la persona más joven en visitar todos los países del mundo

James Asquith ganó el récord a la persona más joven en visitar todos los países del mundo con tan solo 25 años. 

¿Qué harías si mañana mismo dispusieras de varios millones de euros y no tuvieras que trabajar nunca más? Seguramente, si nos formularan esta pregunta, la gran mayoría responderíamos sin ningún ápice de duda y de forma casi automática: viajar. Y es que la generación millennial ha nacido con un deseo insaciable e innato de ver, explorar y conocer el mundo.

Pero de vuelta a la realidad, no todos disponemos de ese dinero para viajar, y en la mayoría de ocasiones, acabamos reprimiendo estos deseos recurriendo siempre a una excusa para no hacerlo: falta de dinero, situación laboral, estudios... Pero amigo, ¿no estás cansado de vivir siempre esperando el momento ideal para satisfacer tus anhelos de aventura? Porque déjame decirte que ese momento perfecto no va a llegar nunca.

James Asquith es un joven de 29 años que hace 11 decidió deshacerse de todos estos pretextos para convertir su pasión por viajar en su modo de vida. De hecho, estas ansias por explorar lo llevaron a ganar el Récord Guinness a la persona más joven en visitar todos los países del mundo cuando tan solo tenía 25 años. Por si fuera poco, recientemente ha emprendido un proyecto con el objetivo de facilitar a los millennials el viajar por el mundo sin tener que gastar apenas dinero en alojamiento gracias a la aplicación Holiday Swap (también conocida como Holswap), una propuesta muy interesante con la que los usuarios tienen un sitio donde dormir en más de 180 países por solo 1$ la noche.

James Asquith

Cuéntanos un poco acerca de tus orígenes: ¿cuándo crees que nació este ímpetu por conocer el mundo que te rodea?

Bueno, aunque nací en Londres, tengo un origen bastante internacional ya que soy medio griego y medio español. Creo que el primer recuerdo que tengo en mi memoria sobre viajes es de cuando tenía tan solo nueve años e íbamos en un barco de Reino Unido a Dinamarca. Además, mi padre era piloto y de pequeño había viajado a muchos lugares con él como Oriente Medio o África. Fui creciendo con esta influencia y me di cuenta de que necesitaba conocer todos y cada uno de los rincones del planeta.

Entonces, ¿ganar el Récord Guinness fue un deseo que siempre tuviste o fue algo que sucedió sin más?

Lo cierto es que no existe un momento específico en el que me propusiera llegar a esta meta. Pero sí que es cierto que hubo un viaje que lo cambió todo, y podría decir que ese fue el principio de mi aventura. Mi mejor amigo y yo viajamos a Vietnam como voluntarios para construir casas. Quedé impactado y a la vez maravillado al conocer una cultura tan distinta a la mía, y me hice totalmente adicto a esta sensación. Cuando llegué a casa después de esta experiencia tan inspiradora, reservé un billete de avión para viajar a Egipto tres meses después. A partir de ahí, empecé a encadenar un viaje tras otro.

James Asquith

¿Cuál fue tu principal fuente de inspiración?

La inspiración tampoco llegó de una sola persona, sino que más bien, fue un conjunto de influencias: primero, por parte de mis padres, que me inspiraron muchísimo en este afán por conocer mundo; y luego por parte de otros viajeros que fui conociendo por el camino. Cuando te mueves por el mundo conoces a gente increíble.

Algo que la mayoría de gente se estará preguntando... ¿cómo haces para viajar tanto? ¿se necesita ser rico para conocer cada uno de los países del mundo?

Rotundamente no. Lo cierto es que mis padres no tenían demasiado dinero cuando era joven, e hicieron todo lo que pudieron por mí. Pero como yo tenía claro que no iba a dejar que mis limitaciones económicas me impidieran cumplir mi sueño, empecé a trabajar en tres sitios distintos desde los 15 años para ahorrar todo lo posible. Tuve suerte en invertir bien ese dinero cuando ya tuve 18 y empecé a viajar por todo el mundo, aunque continuaba trabajando entre viaje y viaje para seguir ahorrando. Además, muchas veces viajaba a través de programas de voluntariado, así podía cubrir costes de alojamiento y comida. Trabajé tan duro como pude en mis inicios, aunque de hecho, sigo haciéndolo hoy en día. Por mi perfil de Instagram podría parecer que vivo una vida a todo tren, pero en realidad, lo que muestro en esas imágenes es una pequeña parte de mi día a día, aunque no se puedan apreciar las otras 12-14 horas de trabajo diarias que le dedico a mi empresa.

Háblanos de tu proyecto de Holiday Swap; ¿de dónde surgió la idea de crear esta app?

Como podrás imaginar, mucha gente me preguntaba acerca de cómo podían viajar más gastando menos. Fue precisamente ahí donde se me ocurrió la idea: “¿Por qué no aprovechar tu casa vacía mientras viajas para conseguir alojamiento gratis en el destino que tú necesites?” Así fue como nació la esencia de Holswap, una plataforma que sirve para intercambiar tu cama con las de otros usuarios de la plataforma pagando tan solo 1$ por noche, y así poder ahorrar el dinero del alojamiento para gastarlo en vuelos y actividades.

¿Qué te aporta a nivel personal este proyecto empresarial?

Es una satisfacción increíble saber que todo el equipo está ayudando a que miles de jóvenes cumplan sus sueños viajeros tal y como yo los cumplí. Esa es básicamente la filosofía de Holswap: mostrar que cualquiera puede viajar sin importar sus recursos. Precisamente, por esa misma razón, recientemente se me ocurrió hacer un concurso para regalar todas mis millas aéreas acumuladas, ya que después de viajar a tantos lugares durante estos últimos años, llegué a tener suficientes como para dar la vuelta al mundo hasta tres veces, así que pensé ¿por qué no concedérselas a alguien para que cumpla su sueño?

¿Cuáles han sido las lecciones y aprendizajes más importantes después de todos estos años explorando el planeta?

He aprendido muchísimo sobre la humanidad. Viajar y explorar nuevos horizontes me ha ayudado a comprender y respetar las culturas y religiones que he ido conociendo. Reconozco que era algo ingenuo cuando empecé toda esta aventura, pero después de estos años no solo soy más sabio, sino que también me he conocido mejor a mí mismo. Aun así, sigo aprendiendo muchísimo día a día.

James Asquith

¿Y qué hay de las personas que te has encontrado por el camino?

He conocido a gente maravillosa en todos estos años. Hay algunos con los que aún mantengo el contacto, pero hay muchos otros que ya no recuerdo ni sus nombres ni sus caras. No obstante, sí recuerdo el impacto que tuvieron en mí esas experiencias, que sin duda, son parte de la persona que soy hoy. 

Bueno, y ahora vamos a ser sinceros ya que imaginamos que no todo es de color de rosa. ¿Has tenido miedos y dudas durante tus viajes?

Francamente, no recuerdo demasiados momentos en los que pasara miedo. Obviamente, como cualquier aventura, hay veces que las cosas se ponen feas o no salen como tú esperabas. Pero debo reconocer que cada una de estas situaciones fue una lección y aprendí de todas y cada una de ellas.

James Asquith

¿Qué le dirías a un viajero empedernido que está deseando dejarlo todo para explorar el mundo pero que no se ve capaz de esquivar sus miedos?

Sin duda ¡ve a por ello! Aunque nunca es tarde para viajar, sea cual sea tu edad, la realidad es que no sabemos con certeza cuánto nos queda en este mundo. Así que, ¿por qué arriesgarse a perder la oportunidad de cumplir un sueño? No dejes que tus miedos ahoguen tus deseos de emprender el viaje más importante de tu vida, que no solo te hará conocer mundo, sino también te ayudará a entender hasta los rincones más inexplorados de ti mismo.