Por qué si tus padres cobran poco tú también lo harás

Un estudio de la OCDE confirma que el ascensor social y el "si quieres, puedes" en España está estropeado.

"Con trabajo, todo se consigue" o "en esta vida, quien lo vale, llega lejos", son algunos de los comentarios meritocráticos que nos salen cuando oímos historias excepcionales de alguien que ha ido 'de cero a héroe'. El trato seductor del capitalismo son las oportunidades, la promesa de que aunque empieces la carrera en el décimo puesto, tienes más o menos las mismas posibilidades de ganarla que el que arranca desde la primera fila con una carrocería mejor. Pero un estudio publicado el mes pasado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), llamado A Broken Social Elevator? How to promote Mobility, confirma que esto no es así en muchos países. Sin ir más lejos, un niño de familia pobre en España puede tardar hasta 120 años en llegar a cobrar el sueldo medio.

Ascensor social

La OCDE incluye 36 países de América, Europa y el sureste asiático, y ha revelado que, en general, el 'ascensor social' está averiado en todos ellos, porque mientras los que nacen en familias con un nivel alto de ingresos permanecerán en lo alto, la gente con menos ingresos tiene que luchar por ascender hasta un nivel de renta medio. Además, si naces en la zona intermedia de ingresos tienes más posibilidad de caer en la de ingresos bajos o en la pobreza que de ascender a los niveles más altos. El problema de todo esto no es solo la frustración ciudadana que produce, perjudicando la satisfacción, el bienestar y la cohesión social, sino que también significa que hay mucho talento malgastado y mucha gente que podría estar aportando más, así que también se están perdiendo oportunidades de crecimiento económico.

Los 'papis', factor determinante

En una encuesta de la OCDE del 2015, solo el 25% de los españoles dijeron que tenían esperanzas de que su situación financiera mejorase respecto a la de sus padres. Es un pesimismo razonable, ya que según el estudio de este año los españoles descendientes de familias con bajos ingresos podrían tardar hasta cuatro generaciones en alcanzar el nivel de ingresos medio. El 28% de los hijos españoles cuyos padres tuvieron ingresos bajos acaban teniendo igualmente un nivel bajo de ingresos, mientras que el 34% de los descendientes de familias ricas consiguen llegar a un nivel alto de ingresos. En cuanto a los tipos de ocupación, al menos la mitad de los hijos de un directivo acaban trabajando en un puesto similar, frente a uno de cada cinco hijos de obreros que llegan a tener este tipo de puestos.

Niveles de renta

Así que en España es complicado moverse entre los niveles de ingresos, tanto desde abajo como desde arriba, por lo que se conoce como el 'suelo y techo pegajosos', que mantienen a las personas "pegadas" a su nivel de ingresos. Por eso el 20% de los que cobran poco tienen un 64% de posibilidades de quedarse "estancados", mientras que en lo alto del ranking la posibilidad de permanecer en ese rango es del 72%. La OCDE explica que esto se ha intensificado desde los años 90, y que la falta de movilidad en los niveles bajos de renta se debe, entre otras cosas, a la gran cantidad de paro de larga duración y de contratos de corta duración.

Suspenso en educación

Si bien las cifras españolas no están entre las peores de la OCDE, y en otros países se tardan más generaciones en escalar económicamente (entre ellos Reino Unido, Alemania o China), en lo que sí suspendemos de largo es en educación. La tasa de abandono escolar sigue siendo una de las más altas de la Unión Europea (19,9%), y solo el 22% de los hijos de padres con un nivel educativo bajo se sacan algún título superior, frente al 69% de los que tienen padres con alto nivel educativo. Además, si tu familia tiene un nivel educativo bajo, tendrás tendencia a tenerlo tú también (pasa en el 56% de los casos, frente al 42% en la media de los países de la OCDE).

Medidas a favor de la mobilidad / OCDE

No es inevitable

Para mejorar la situación y aumentar la movilidad intergeneracional, la OCDE hace varias propuestas, empezando por invertir más en educación, especialmente la primaria, y crear políticas de salud y familia que reduzcan la desventaja con la que nacen muchos niños. También consideran útil garantizar el acceso a una vivienda y un transporte público de calidad, para ayudar a reducir las desigualdades regionales y la concentración de hogares precarios en las ciudades. Otro consejo para los gobiernos es luchar contra la evasión del Impuesto dSucesiones y Donaciones y diseñar sistemas de fiscalidad progresiva (es decir, que pague un mayor porcentaje de impuestos quien más cobre). El mensaje que llevan todas estas propuestas es que si no se refuerza el Estado del Bienestar, los jóvenes continuaremos saliendo al mercado laboral en condiciones desiguales.