Los Boy Scouts cambian su nombre para hacerlo más inclusivo

Necesitó más de 100 años para que chicos y chicas estuvieran en la misma organización

La histórica organización juvenil de los Boy Scouts of America ha anunciado que cambiará el nombre de su programa para adolescentes de 11 a 17 años por el de Scouts BSA. Un modo de enfatizar que en sus actividades también hay sitio para las niñas, que pueden formar parte de la organización desde el pasado octubre. A pesar de que, sin duda, eliminar la referencia masculina ‘boy’ hace que el nombre de la organización sea más inclusivo, las siglas BSA siguen correspondiendo al nombre por el que siempre la hemos conocido todos: Boy Scouts of America.

"Cuando entramos en una nueva era para nuestra organización, es importante que toda la juventud se vea en los scouts de todas las formas posibles", dijo en un comunicado el jefe de la entidad, Michael Surbaugh. Hasta que no se permitió la entrada de mujeres a sus filas en octubre, las jóvenes solo podían ser parte de la entidad a través de la organización de exploradoras destinada exclusivamente a ellas, Girls Scouts. Esto significa que los Boy Scouts, que nació en 1920, necesitó más de 100 años para que chicos y chicas estuvieran en la misma organización. Dicho de otro modo, para entender que ellas podían hacer las mismas actividades y recibir el mismo trato que los chicos. 

A pesar de que el cambio de nombre es un avance en la igualdad de género, esta medida podría deberse a una decisión comercial. La organización lleva años en crisis, viendo como desde 2012 hasta la actualidad ha experimentado una disminución de 2,8 millones de miembros y que, en la actualidad, apenas tiene 2,3 millones. Algo que, junto con el hecho de que el programa destinado a niños de 5 a 10 años no modificará su denominación, nos hace sospechar que quizás solo quieren salvar la organización.