Así puedes cambiar el olor y el sabor de tu vagina

En la mayoría de los casos el sabor tiene relación directa con el olor que se produce por gérmenes, bacterias o un desequilibrio en el PH vaginal

Me encanta correrme. Cuando tengo un orgasmo, un líquido recorre mis piernas y moja las sábanas mientras mi cuerpo se estremece. Aunque esto lo digo así, es cierto que alguna vez he sentido pudor o vergüenza, sobre todo si estoy con alguien. ¿Por qué? Porque el sabor del flujo vaginal tiene cierto estigma. Es fácil saberlo: a todxs se nos viene a la cabeza (más o menos) el sabor del semen o a qué puede oler. Si preguntas, en cambio, por el sabor o el olor del flujo de la mujer la mayoría respondería con alguna especie marina.

Lo del estigma no me lo invento. Como prueba existe un hilo de Reddit donde se lanza dicha pregunta y tras la cual algunos usuarios contestaron cosas como: una axila salada, una moneda, una manzana salada, pescado seco, ostras crudas... Otros usuarios respondían que todas las respuestas les habían quitado las ganas de volver a practicar sexo oral a un cuerpo con vagina. Esto es anecdótico. Lo que realmente importa es que tú te sientas bien con el olor y el sabor de tu flujo: que no tengas que sentir pudor cuando alguien quiera darte placer oral. El sabor del semen y el del flujo son muy diferentes. El interior de la vagina es un universo a parte. Así que después de observar que esto puede causar algunas inseguridades he averiguado qué se puede hacer para mejorar dicho sabor.

El interior y su equilibrio

¿Qué sabor  debería tener?, ¿y cuál es el olor sano?, ¿tengo que depilarme?, ¿el vello púbico empeora el olor? Y así una tonelada de preguntas que representan los miedos de muchas de nosotras. La vagina tiene en su interior, de forma natural y normal, todo un ecosistema de microbios. Hay microbios buenos y microbios malos. Siempre y cuando estén en perfecto equilibrio en cuanto a cantidad y no haya nada que los afecte, todo estará normal. Pero, ¿qué quiere decir normal? El olor es difícil de describir porque no huele a nada en concreto. De hecho no huele a pescado ni a ningún animal del mar. Si huele de esta forma es que algo no va bien en el equilibrio.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Que cada uno haga lo que le apetezca hacer pero, ¿es más higiénico o no? Lo hemos consultado con algunos expertos.

Una publicación compartida de Código Nuevo (@codigonuevo) el

No hay nada mejor para conocer el olor y el sabor que probarlo. Si tienes un cuerpo con vagina, basta con introducir un dedo (no hace falta que sea hasta el fondo) y oler y probar su sabor. No pasa nada. Todas lo hemos hecho. Si aún no lo has hecho, está bien que lo hagas, forma parte de ti y de tu salud vaginal. Al interior le llamamos microbioma vaginal. Este ecosistema necesita un tipo de bacterias específico para mantener sana la flora de la vagina: los lactobacilos, entre otros. Estas bacterias no solo protegen la salud vaginal de la mujer sino también la salud del bebé cuando una mujer está embarazada.

Olor y sabor

Para poder entender bien cómo es posible que el olor y el sabor mejoren hablo con Beatriz Pérez, ginecóloga especializada en cirugía ginecológica, cirugía de la mama y esterilidad y reproducción asistida. Me recibe en su consulta que está situada en el Centro de Ginecología y Reproducción Doctoras Pérez en Barcelona. "Es importante observar qué llevan los geles íntimos. Si son antisépticos no son buenos porque matan gérmenes y en la vagina hay gérmenes: hay buenos y hay malos. Los geles antisépticos no diferencian y matan ambos. Esto hace que los gérmenes necesarios desaparezcan y se desajusta el PH. Debe existir un equilibrio de gérmenes dentro de la vagina", me explica.

Por mi parte, utilizo un gel inoloro que no contiene antisépticos. Nunca he tenido un desajuste en la vagina que provoque mal olor o mal sabor, más allá de una infección de orina. La ginecóloga, aún así, me cuenta que "lo ideal es lavarse con agua y jabón, con el gel de la ducha básico y normal". Si hay mal olor, lo más probable es que también haya mal sabor. Pero, ¿qué es un mal sabor? Es un sabor fuerte, más agrio o más ácido de lo habitual.

Pérez hace un inciso dentro de la cuestión del lavado: "Si tú te levas con agua y jabón de forma habitual y la vagina te huele mal, lo que seguramente tengas es un escherichia coli. El E. Coli [forma habitual de llamarlo] es un germen que está en tus excrementos y que genera mal olor. De hecho, la mayor parte de las infecciones de orina están causadas por esta bacteria. Es un germen normal y corriente que se encuentra en la caca, lo que ocurre es que el orificio de la vagina, el orificio de la orina y el ano están muy pegados uno de otro y esto provoca que entren estos gérmenes en la vagina". 

No siempre que haces caca te puedes ir a lavar con agua y jabón, lo cual sería lo ideal. Pero aunque lo hicieras, los pliegues del ano no quedan estériles del todo. Cuando tienes relaciones sexuales hay flujo, este flujo puede arrastrar esta bacteria y generar mal olor, mal sabor e infección. "Cuando esto pasa se da amoxicilina y ya está. Para el mal olor no existe crema que pueda hacer que eso desaparezca", explica la experta.

Otra de las cosas que genera mal olor (y por tanto mal sabor) son los salvaslips: no todos son transpirables, la mayoría contienen plástico. Este plástico al estar en contacto con la orina (porque aunque te seques pueden caer gotitas) la cual lleva amoníaco, puede generar mal olor. Así que con estas rutinas observamos que no es tan fácil mantener la zona vaginal en su equilibrio específico. Eso sí, hay solución. 

Qué cambiar

La experta en relaciones sexuales y presentadora del podcast SexWithDrJess, Jessica O'Reilly, explica para Elite Daily que "el sabor de la vagina se modifica en función de varias cosas, incluidas las secreciones corporales naturales, los líquidos de excitación y el sudor" y detalla: "A menudo, buscamos neutralizar el sabor y el aroma cuando, de hecho, las secreciones naturales del cuerpo pueden ser atractivas e incluso excitantes". Como se ve, no hay que cambiar el sabor o el olor a no ser que haya algún tipo de infección o problema. Es necesario aceptar cómo huele y sabe nuestra vagina. Y que también lo acepte quien comparte cama y relaciones sexuales con nosotras.

Hay algo que quita muchísimo el mal olor y, por tanto, el mal sabor. O que, al menos, hace que tenga un aroma neutro y sano. "Mi consejo es utilizar la crema que te pongas en el cuerpo (lactovit, nivea o ucerin) para la zona vaginal y anal. Es muy, muy, muy importante que sea una crema que no tenga alcohol", explica la doctora Pérez y detalla: "estas cremas del cuerpo yo las uso para la vulva y el ano. Siempre después de lavar. Esto, siempre y cuando no tenga alcohol, hidrata y previene cualquier mal olor. Es como echarse talco y, además, no genera irritación de ningún tipo".

A diferencia del sabor del semen, para la vagina son mejores las cremas que un cambio de alimentación. Si queremos mejorar el sabor, además, con una dieta particular, la experta explica que "no existen ensayos clínicos científicos sobre el efecto que los alimentos tienen en las secreciones vaginales. Lo único que podría perjudicar es si la alimentación afecta a la orina o al sudor, ya que sería lo único que puede tener efectos en el sabor de la vagina". Ante esto la doctora Pérez recomienda utilizar probióticos, porque regulan las bacterias internas, lo cual puede mejorar el sabor.

Aunque esto sea así, ante cualquier duda o, si detectas que algo no va bien, consúltalo con un/a ginecólogx. Lo que no debe suceder es que alteres o busques cambiar el sabor y el olor para que otra persona apruebe o desee practicar contigo sexo oral. Si a la persona con la que estás no le gusta lo que está recibiendo, entonces quizás no valga la pena estar con esa persona. Y no lo olvides: no hay nada malo en probar tu flujo y no hay nada malo en, por ejemplo, oler tus bragas para ver si todo sigue estando sano.