El deporte vaginal es la manera más saludable de tener orgasmos brutales

El movimiento de la musculatura tiene como objetivo el placer sexual y se denomina pompoarismo

Estornudas y te sale un poco de orina. Estas teniendo esa esperada noche de sexo y no sientes nada. Pero nada, cero. Lo de no sentir nada puede pasar porque la persona que te acompaña en la cama quizás está un poco perdida aunque ese es otro tema, quizás, lo que sucede es que algo no va bien. Es aquí donde el deporte vaginal, una serie de ejercicios para fortalecer la musculatura de la vagina, harán que llores de placer, que por ahí abajo no se te escape nada y que tu entrepierna esté más tonificada que el abdomen de Cristiano Ronaldo. Atentas porque si aplicáis todos estos consejos tendréis la oportunidad de tener una supervagina. 

La importancia de que la vagina esté feliz

Todo el conjunto de movimientos internos que puedes realizar con el interior de tus preciados genitales recibe el nombre de pompoarismo. El objetivo de esta práctica que tiene más de 3.000 años es controlar y fortalecer la musculatura pélvica para conseguir que el placer mutuo en las relaciones sexuales aumente. Pero no solo eso: este fortalecimiento puede evitar, además, el prolapso uterino (que el útero se deslice hacia abajo y sobresalga por la vagina).

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Carme Sánchez, co-directora del Instituto de Sexología de Barcelona explica que la actividad muscular “puede ayudar sobre todo a una mayor propiocepción, es decir, a que haya una conciencia de la musculatura del suelo pélvico y un posterior fortalecimiento que nos lleva a tener más sensaciones, mejores orgasmos —u orgasmos en sí— y, a la larga, evitar situaciones como la pérdida de orina”.

Es recomendable que para alcanzar la plenitud vaginal —relacionada con el placer sexual y la salud—se realicen ejercicios cortos de forma diaria, por la mañana y por la noche con algunas repeticiones, entre ocho y diez por cada serie. Aunque, según la experta, puede que al principio no se noten las mejoras ya que los resultados positivos solo llegarán tras la práctica sistemática durante las semanas próximas. Eso sí, se trata de un beneficio a largo plazo que favorece a toda la vida de la mujer al completo.

We heart it

El sexo no solo será mejor para ellas ya que, como explica Carme Sánchez, esta gimnasia de las zonas bajas “puede hacer que en el momento del coito vaginal se realice más presión sobre el pene, un hecho que en las parejas heterosexuales hace que el hombre también tenga más sensaciones y aumente su placer”. Esta forma de apretar el miembro masculino con el núcleo del calor podría hacer que el hombre tenga la capacidad de controlar su eyaculación. Pero no nos fiemos. Ya sabes: póntelo, pónselo.

El camino hacia la plenitud del chichi

Aunque esto de controlar los músculos de tu entrepierna quizás sea nuevo, desde luego para muchas mujeres lo es. El momento de llevarlo a cabo comienza, en varias de ellas, pasado el parto. Este instante de la vida que marca un antes y un después no solo por cómo cambia tu rutina de la noche a la mañana sino por las enormes alteraciones que le suceden al cuerpo femenino.

 

Let's talk postpartum bodies! I asked @belleverdiglionephotography to take this photo, just hours after giving birth to Willa, in my rawest and most vulnerable state. I was in pain and I was overcome by a flood of emotions. Elated to have welcomed our beautiful girl and so empowered and proud of what my body and I had just done! It's a strange feeling to look down and still see a bump, even though you're holding your baby in your arms, even after doing it three times. It's not easy to go home with a baby and still have to wear maternity clothes. With my first I was adamant I would just "bounce back". Everyone would say "you're young, you'll loose the baby weight in no time!" But you know what, I didn't, I never have in fact. With each baby I've gained a few more kilos and a few more stretch marks. I used to feel the need to cover up in this newborn stage, I didn't want to see my body in this state, so why would anyone else? It's taken me three babies, but I've finally realised this postpartum body isn't something to hide! I am beyond proud for what this body has given and sacralised. I am thankful that my body is able to carry and birth babies naturally. I am NOT ashamed of my (many) new stripes and my postpartum body. And neither should you! Let's celebrate postpartum bodies, in all their glory. The female body is incredible and I am so proud of what mine has done!

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Así, en la década de los 40, el ginecólogo estadounidense Arnold Kegel inventó un dispositivo para medir la presión del aire que se encuentra dentro de la vagina y poder averiguar la fuerza de la musculatura del interior. A partir de esta forma de identificar la potencia el ginecólogo desarrolló una serie de ejercicios para fortalecer dichos músculos: el camino hacia la plenitud del placer.

Para Carme Sánchez los ejercicios de Kegel y los llamados hipopresivos —una práctica que se basa en la respiración y las buenas posturas corporales— son los ideales para aumentar el disfrute, prevenir la incontinencia urinaria o hacerla desaparecer y reducir la caída de órganos internos.

La forma de llevar a cabo estos ejercicios puede realizarse “o bien con contracciones o bien con bolas chinas”, afirma la experta. Existe una manera muy simple para detectar cuál es el músculo que debes trabajar: al orinar trata de contener el pis una vez tras otra, eso que mueves es en lo que te tienes que concentrar cuando hagas deporte con tu vagina. Pero ojo, solo debes hacer el movimiento de contracción o ‘cortar el chorrito’ cuando no estés orinando, es decir, cuando te concentres en ejercitar ese músculo ya que retener la orina puede ser muy perjudicial.

Es por ello que Kegel siempre insistió en que esta actividad debe hacerse “con la vejiga completamente vacía, tumbada o sentada”. A partir de ahí se contrae la musculatura y se cuenta hasta ocho. Después, diez segundos de descanso y otra vez. Así tres series y, como mínimo, tres veces al día. El horario que mejor te vaya y cuando mejor te sientas.

Las bolas chinas ya las usaban las geishas como método para mantener la vagina lubricada. Se trata de dos bolas que, debido a su peso y la gravedad, tienden a salirse de la vagina. Esta parte inteligente de nuestro cuerpo, cuando percibe que esto va a descender, realiza una contracción involuntaria para que no suceda. Lo mejor es utilizar las bolas durante las actividades cotidianas ya que el movimiento dificulta el ejercicio y esto mejora el rendimiento a la larga.

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“Bien sea con contracciones o con bolas chinas, la vascularización aumenta. Hay mayor irrigación sanguínea y, por tanto, aumento de nutrientes, oxígeno y muchísima mejor función sexual. La posibilidad de que aumenten las sensaciones de placer son muy amplias”, puntualiza Carme Sánchez.

Bolas chinas o contracciones. Respiración o posturas. Ha quedado muy claro que mejorar el estado de salud de nuestro chichi asegura el placer sexual. Se acabaron las noches de no sentir nada. Un mundo lleno de coños potentes, musculados, sanos y fuertes es un mundo mejor. Vamos a por ello.