Esos tíos que se creen que las mujeres les deben sexo por tratarlas como humanas

Hoy en día la mujer tiene una libertad sin precedentes: pero aun hay muchos tíos que siguen con las ideas del siglo pasado, cuando la mujer estaba relegada al hogar y la vida marital

“A las mujeres solo les gustan los hombres que las tratan mal”, “todas se quejan de que no hay tíos que valgan la pena, y cuando uno bueno aparece se van con un gilipollas” o “si eres buen tío te mandan a la friendzone”. Unas frases que todos hemos oído más de una vez de tíos en nuestro entorno. Unas frases que a todos ya nos chirrían y nos dan grima. Pero si te parecen normales, o si tú mismo las has pronunciado, hay una cosa que debes saber: nadie te debe sexo porque le trates como un ser humano.

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“Hay muchos hombres que creen que si tienes una actitud positiva con la mujer, la cuidas y la tratas bien, tienen que sentirse atraídas por ellos. Pero no”, explica Núria Jorba, sexóloga y terapeuta de parejas. Decir que a las mujeres les gustan “los malotes” solo demuestra que no tienes ni idea de psicología y sexualidad femeninas. Y también que ya va siendo hora de aprender.

El discurso de la princesita que necesita cuidados

Cuando un hombre “cuida” a una mujer para seducirla está perpetuando el discurso de la princesita, “aquél que cree que a la mujer la enamorarás protegiéndola y mimándola”, añade Jorba. Este tópico de la princesa surge porque se cree que la mujer sentirá deseo si se siente cuidada. Es decir, como si a las mujeres fueran seres indefensos y dependientes que lo que les atrae es encontrar un hombre que cumpla el rol de marido protector y caballeroso. Pero nada más lejos de la realidad.

“Se les olvida que hoy en día la mujer está en modo libertad”, dice Jorba, y que esta forma de pensar se perpetúa "por el machismo social”. Un machismo social que tiene una explicación histórica: “la mujer antes estaba reducida al hogar y entonces no interactuaba con otros hombres, solo con mujeres y su marido”. La idea perdura, y muchos creen que cuando una mujer está sola, fuera de la esfera doméstica o sin la compañía de su pareja, está siempre buscando encuentro sexual o romántico. Sin embargo, son pocas las mujeres que salen siempre de casa con una intención marital o romántica. 

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Jorba considera que socialmente cualquier interés que muestre una chica por un chico se verá como algo sexual, lo que crea también el falso mito de las calientapollas. “No se concibe que una chica pueda hablar con un chico por puro interés amistoso. Así, cuando ella quiere entablar una amistad, con cualquier tipo de afecto que haga pasa automáticamente a convertirse en una calientabraguetas que no sacia los deseos que el hombre espera”, sentencia la sexóloga.

Los tipos de interés y atracción

A diferencia de lo que algunos puedan creer, hay diversos tipos de interés personal. Existe el afecto, la intimidad y la sexualidad. Aunque muchos hombres jueguen a las princesas y generen afecto para despertar intimidad y sexualidad, spoiler alert, para la mayoría de mujeres una cosa no va reñida con la otra.

“Si das afecto, que éste acabe llevando a intimidad y sexualidad es algo incontrolable y no está relacionado, no es causa-consecuencia”. La mayoría de mujeres no asocian cuidar o generar afecto con conseguir un encuentro sexual. “Si generan afecto, buscan afecto, si generan sexualidad, intentarán mostrarla de forma diferente al afecto”. Sin embargo, como muchos hombres creen que al generar cuidados van a despertar deseo, se hace una mala interpretación de las acciones femeninas.

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Ser el príncipe azul: contraproducente para todos

Al final, los tíos que aseguran que son “buenos tíos” y que el resto son malos para ella despiertan rechazo. Primero, porque “cuidar” no atrae, y así se crea la figura del pagafantas, una persona que muestra demasiado interés y que se desvive por su objeto de deseo. Según Jorba, la atracción sexual se basa en la química y el feeling y lo desconocido produce atracción. Por eso, por regla general, entablar una relación con el pagafantas no será nunca interesante para nadie. Porque no habrá este juego de seducción.

Por eso, los “buenos tíos” que intentan darte lo que creen que quieres no atraen: porque no muestran una personalidad interesante y misteriosa que apetezca descubrir, sino que se les ve complacientes. Y, hoy en día, la mayoría de mujeres no quieren ser contentadas y sentirse dependientes de un hombre que la cuide, invite y mime. Sino que buscan alguien con quien compartir la vida con honestidad. Así, nunca se interesarán por alguien que, de forma sutil, demuestra que con su amabilidad espera algo a cambio.

La atracción es cosa de dos, siempre

Y aunque no seas pagafantas, te muestres tú mismo y la mujer no quiera nada más que una amistad, no es el fin del mundo. Aunque para algunos pueda verse así. Explica la sexóloga que desde muchos sectores masculinos, que una mujer rechace amorosamente a un hombre y lo quiera como amigo supone una derrota. “La mayoría de hombres creen que no tener sexo es perder, y por eso siempre tendrá la presión para conseguir ese objetivo”, añade. Así nacen conceptos como los de la Friendzone, otro término fruto de la concepción machista y reduccionista de las relaciones.

El componente machista de la Friendzone no solo afecta a las mujeres, también al hombre. A las mujeres les afecta porque se crea el discurso de que le deben sexo a los hombres cuando las cuidan. A los hombres les afecta porque cuando empieza una relación de amistad con una mujer, se le verá como un pringado o un perdedor que no ha llegado al sexo, el objetivo final de la interacción con una mujer para muchos.

The end of the fucking world

“Se ven a las mujeres como sujetos pasivos: él la debe conquistar, ella no tiene opinión ni protagonismo. Por eso, no conseguirlo se ve como un fracaso. Ella siempre es objeto de deseo y él si no consigue la conquista, está fracasando en su rol de hombre”, concluye Jorba.

Al final, como siempre, todos salen perdiendo por los roles de género. Sobre todo porque se truncan muchas amistades antes de que empiecen, creyendo que las mujeres te deben sexo por el simple hecho de haberlas tratado como humanas. Toca sacudirse de encima estas ideas propias del siglo pasado y entender que la forma de relacionarse entre todos es con igualdad, sin expectativas y, sobre todo, sin tópicos machistas que enturbien cualquier relación antes de construirla.