Pedí perdón a mi ex durante la cuarentena y me di cuenta de que fue por puro egoísmo

Si no estás dispuestx a acompañar a la persona en su proceso de sanación, no le envíes un "lo siento". Si lo haces será solo para sentirte mejor contigo mismx, para que te digan "todo bien" y olvidarte del tema

“El último recuerdo que tengo de Sara es ella tirada en el suelo, llorando, después de una larga conversación en la que le explicaba por qué se acabó la relación. No me esperé a que estuviera bien, simplemente me fui porque ella me pedía estar sola. No volví a verla”, recuerda Chris, un estadounidense que habló con la BBC. La dejó porque ella tenía demasiados problemas con su familia y él era muy joven como para afrontar toda su inestabilidad emocional, no se sentía capaz.

Pero esto no se lo había contado nunca, hasta que empezó la cuarentena. Tenía horas y horas para reflexionar. Y empezó a pensar en su pasado, a rayarse y a darse cuenta de que había actuado mal. Había sido “un gilipollas, sin más”. Así que Chris hizo como tantísimxs este encierro y le envió un WhatsApp a su ex. Le pedía perdón y, con años de retraso, por fin le explicaba el motivo de la ruptura, deseando que ahora estuviera bien. Ella respondió feliz, asegurando que había ido a terapia, resuelto los problemas con sus padres y que estaba contenta, que agradecía las disculpas, y que con perspectiva lo entendía.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Envalentonado por lo bien que había ido, Chris decidió seguir ampliando su círculo de disculpas y pedirle perdón a otra ex, Lisa. Había sido una relación rara. Estuvieron dos años juntos, pero con espacios temporales, con rolletes paralelos, viviendo en diferentes ciudades por trabajo y estudios… vamos, que hablaban y se acostaban cuando se veían, pero que no tenían un vínculo emocional completo, y tampoco se dejaban ir para que alguno de los dos pudiera tenerlo. Chris recuerda cuando conoció a Sam, un chico con el que Lisa estaba saliendo y él le contó cosas de Lisa para que rompieran. Ahí, ella se dio cuenta de que la relación que tenían era tóxica y dejó de verlo.

El mensaje que le envió Chris fue de disculpas. Pero ella le dijo que estaba prometida con Sam y que ni quería perdonarlo, ni quería hablar con él. Esto lo dejó tocado y un poco extraño. Tras mucho reflexionar en el silencio de la cuarentena, empezó a hacerse preguntas: ¿por qué pedimos perdón? ¿Qué esperamos cuando lo hacemos? ¿Que el/la otrx pueda cerrar página o que seamos nosotros? ¿Qué necesidad tenemos de reaparecer en la vida de otrx solo para sentir que no nos odian y que somos buenas personas?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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“Solo quería que supieran que no me sentía cómodo con mi comportamiento del pasado”, añade Chris. El problema es que, después de la disculpa de Sara, se sentía muy bien: no era mala persona. Sin embargo, tras el desprecio de Lisa se quedó mudo y cayó en la cuenta de que las disculpas, muchas veces, no son porque realmente creamos que ayudará a lxs demás a sanar sus heridas: al contrario, son un acto egoísta porque lo haces para ti. Y es lógico que, en ese contexto, no quieran (o puedan) aceptar tu “lo siento”.

“Una disculpa puede ser egoísta porque se puede usar para sentirse mejor, aunque eso despierte sentimientos que una persona tenía olvidados o camuflados y que no quería revivir”, explica la psicóloga Nastaran Tavakoli-Fa a la BBC. Advierte, además, que hacerlo durante la cuarentena, una época de crisis emocionales, con una salud mental tan erosionada, es todavía peor. “Podrías haber despertado un shock emocional que esas personas no necesitaban durante el encierro”, añade.

Al final, las disculpas “nunca deberían ser para sentirse mejor”, “pedir perdón es el primer paso para corregir errores. Si no tienes intención de incluir a una persona en tu vida, si no es para volver a tenerla presente o disculparte sinceramente y estar a su lado para acompañarlas en el proceso de sanar la herida, no lo hagas”, recomienda. Si no, solo lo haces por ti: para que te den la palmadita, te digan que todo está bien, y que no eres mala persona. Antes de darle a "enviar", pregúntate: ¿estarás ahí si te dice que necesita tu acompañamiento para sanar y pasar página? Si la pregunta es algo que no sea un rotundo sí, cállate y guárdate las disculpas.

CN