¿Puede una infidelidad salvar vuestra relación?

Es un tema delicado porque a todos nos puede traicionar nuestro pensamiento, no obstante, parece que podría tener un lado bueno

Te lo estás pensando pero te pueden las ganas. Hay algo en esa persona que te gusta y tienes sensaciones que hacía bastante tiempo que no sentías. Llevas con tu pareja un periodo largo de tiempo y os habéis instalado en esa rutina tediosa en la que ya no hay planes ni ilusión. Le quieres pero la chispa se ha apagado un poco. Surge en el devenir de tu vida alguien que te devuelve esas ganas y te permites probar. Has sido infiel y parece que todo está perdido. Te atrapa la culpa, cae sobre tus hombros la idea clara de que te has equivocado. Todo mal.

Hemos aprendido que no está bien engañar a nuestra pareja con otra persona. Pero puede existir una cara buena en esta realidad, al menos así lo aseguran desde la plataforma Ashely Madison. La sexóloga y psicóloga experta en terapia de pareja y portavoz oficial de esta web, Lara Ferreiro, nos explica el lado positivo de la infidelidad y cómo adaptarla a nuestra vida.

Una infidelidad ¿pactada?

¿Qué es ser infiel? Esto desde luego depende muchísimo de la persona a la que se lo preguntes. Cada unx toma una decisión al respecto y pacta con la pareja qué están dispuestos a aceptar y qué no. Por lo general (muy por lo general) cuando estás en una relación se llega a un punto de compromiso tal que no hay espacio para más personas y cualquier contacto con un o una tercera será motivo o de ruptura o de profunda decepción.

Lara Ferreiro lo explica de la siguiente manera: “El límite de lo que se considera fidelidad o no, es negociado previamente con uno mismo y con la pareja (a veces) y de ahí, te mueves en función de tu estándar. Por ejemplo, tontear, fantasear con otra persona (sólo en imaginación), quedar a solas, whatsappearse, llamadas telefónicas o intercambiar mensajes (sin inocencia) por Instagram. Para algunos, si se enterasen de que su pareja hiciera algo de esto, serían motivos más que suficientes de ruptura”.

En la actualidad hay un término muy utilizado, explica la experta, que se llama microinfidelidad. Se trata de esas pequeñas acciones que una persona puede hacer tanto voluntaria como involuntariamente. Este término, aunque se conoce y tiene su propia descripción, será distinto para cada persona. Cuando hablamos de infidelidad o de microinfidelidad lo primero que nos viene a la cabeza es algo negativo: dolor, decepción, engaño, ruptura, traición… Todas palabras que tachan esta acción como deplorable. Pero, ¿por qué sucede esto?, ¿por qué está tan arraigada la realidad de que se trata de algo terrible?

“En nuestro país, la infidelidad está peor vista que en otros lugares que tienen un contexto histórico y sociocultural diferente. Sólo hay que pensar en el revuelo que ocasionó en nuestro país, el programa televisivo La isla de las tentaciones, ya que algunos de sus concursantes fueron infieles a su pareja; mientras que en otros países, este tipo de programa no han tenido casi repercusión, ya que las infidelidades están más normalizadas”, comenta Ferreiro. Es más, si leemos cuál es la descripción que da la RAE, nos encontramos con lo siguiente: “carencia de la fe católica” o “conjunto de los infieles que no conocen o no aceptan la fe considerada como verdadera”.

La experta explica estas descripciones y sus orígenes perfectamente: “en España, hay una cultura judeocristiana predominante y con fuertes raíces instaladas en nuestra sociedad actual, potenciando así la doble moralidad. De cara para fuera, las personas juran fidelidad a su pareja y de cara para dentro, sencillamente no la cumplen”.

Tipos de infidelidad

Cuando se habla de infidelidad casi siempre se tacha al hombre como principal ‘culpable’. Es como si solamente ellos llevaran a cabo esta acción. Esta concepción hace que, si la mujer comete una infidelidad, es doblemente terrible. “En el estudio The Good Wife realizado por Ashley Madison se refleja está corriente. El 92% de las usuarias consideran que son juzgadas con más dureza por la sociedad y reciben peores críticas que los hombres. Hay un estigma de desigualdad respecto a la infidelidad femenina”. Podría ser que ha llegado el momento de flexibilizar un poco más la concepción de infidelidad, puede no ser sostenible que una única persona te pueda llenar al 100% todos los días de tu vida y para siempre. 

Dentro del abanico de la infidelidad hay varios tipos: las microinfidelidades que nombramos al principio, que son más sutiles y más frecuentes. Después nos encontramos con la infidelidad física, quedas con alguien que te atrae, es como una simple quedada pero debajo está ese deseo irrefrenable que puede llevarte a ser infiel. Otra que es usual es la infidelidad virtual, la cual se produce a través de redes sociales, donde se puede llevar a cabo el sexting, es una forma cómoda. Nos encontramos también con la sexual que es la más carnal de todas, contraria a la infidelidad emocional que es la que busca cubrir una parte afectiva y también está la que se realiza por venganza o para olvidar a otras personas.

El lado ‘bueno’

"La infidelidad tiene muchas cosas positivas, dando beneficios tanto emocionales como económicos a las personas que las viven. La alternativa de divorciarse, a parte de ser más cara, es mucho más dolorosa. El 63% de los infieles de Ashley Madison asegura que la infidelidad ha mejorado sus vidas y la de sus matrimonios. El divorcio o las rupturas pueden conllevar que una de las dos partes o los dos entren en trastornos depresivos o ansiosos e inestabilidad emocional, debido a que divorciarse implica muchas pérdidas vitales y cambios", así lo asegura Lara Ferreiro. Lo que explican es que, dado que tener una infidelidad le genera a la persona satisfacción, esa felicidad adquirida luego tendrá unas consecuencias positivas en el matrimonio.

Los beneficios de una aventura, como dice la experta, suelen ser que están cubiertas todas tus necesidades tanto afectivas como sexuales. Valoras los aspectos más positivos de tu relación de pareja ya que no le reclamas tanto y como consecuencia se produce una disminución de conflictos en la relación que ya teníais. "Salir de la rutina hará que esa persona se sienta más viva por lo que también será más feliz. Al recuperar la pasión por la vida, hará que esa persona tenga más motivación y ponga buena voluntad para que su relación de pareja funcione", detalla Ferreiro

La infidelidad, según la plataforma, permite tener con tu amante: un ambiente sin conflictos, sentimientos de libertad y de bienestar personal. Al mismo tiempo te permite poder probar a nivel sexual cosas nuevas que quizás hasta el momento no lo habías hecho con tu pareja. Tu pareja representa la seguridad y la tranquilidad y tu amante, la pasión y la novedad. Ahora bien, en toda esta fusión entran también otras emociones como la culpa, con lo que a veces no es fácil lidiar. Cuando haya algo que no te haga sentir bien con tu pareja actual, debes intentar genera la comunicación para resolverlo. En el caso de que ambxs busquéis fuera algo más quizás podríais llegar a tener una hermosa relación abierta.