La atracción no es solo física, hay cuatro factores más y te los puedes trabajar

Por ejemplo, no te olvides que uno de los más importantes es la reciprocidad. Si eres invisible para esa persona, puedes despertar su interés solo por el hecho de demostrarle que te gusta

Nos hablan de amor a primera vista y nos imaginamos lo mismo. Esa persona que te atrae físicamente ya sea por su estilo de ropa, su voz, sus movimientos, su cara, su cuerpo o hasta su olor. Esos rasgos físicos y materiales que te llenan el cuerpo de química y piensas: “cómo me gusta”, “cómo me pone” u “ojalá se fije en mí”. Y aunque todos estos rasgos son importantes, son solo uno de los cinco pilares que componen la atracción, que mal conocemos como amor a primera vista. Hay cuatro más, igual de importantes, y que deberías tener en cuenta si quieres lograr esa reacción química en esa persona que tienes en tu radar.

1. Proximidad

“Cuanto más veas a alguien, más atraídos os sentiréis”, explica un artículo de Psychology Today que analiza cómo se genera la atracción. Parece obvio (y lo es), pero también es indispensable. Es lo que se conoce como “efecto de exposición”, que determina que sin proximidad (aunque sea digital) pocas veces hay atracción. Es decir, quedarse en una esquina esperando a que se enamoren de ti no funcionará. Tienes que estar más presente en su día a día. Aun así, no es suficiente por sí sola. Sin los otros factores, no habrá atracción por mucho que os veáis (o habléis) a diario.

2. Similitudes

A la atracción física y la proximidad se junta la similitud de caracteres. “Nos atraen los que son similares a nosotros en apariencia, creencias, intereses y personalidad”, añade el artículo. Por lo tanto, asimilamos que si le gusta lo mismo que a nosotros tiene buen gusto, así que es un buen partido (sí, la atracción tiene mucho de alimentar nuestro ego).

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Aun así, no somos clones de nuestras atracciones románticas. De hecho, como advierte el artículo, tenemos muchas diferencias que luego resurgen para complicar las cosas. Es vital que, mientras estás al principio, cuando todo es rosita y te atraen vuestras similitudes, también tienes que intentar ver las diferencias. Como mínimo, para saber dónde podréis chocar cuando avance la cosa. Y reflexionar sobre si estas diferencias son salvables o si no vale la pena intentarlo.

3. Sabe que le gustas

Otro de los pilares es que te guste la persona. Es decir: “es más probable que a alguien le gustes si saben que sientes atracción hacia ellos”, explica el artículo. De nuevo, el ego. Si te sientes atraído hacia alguien, su ego se despertará y entonces le llamarás la atención. Si entonces empiezan a sentirse atraídos hacia ti, tu ego despertará, y subirá la atracción. Y así, con este proceso cíclico, se construye, muchas veces, la atracción que lleva a la culminación sexual y romántica.

Seguro que te ha pasado: alguien que ni te gustaba, descubres que va tras de ti y empieza a gustarte. Sí, es por este efecto. Personas invisibles para alguien pueden convertirse en su crush del día a la noche por el simple hecho de descubrir que tienen interés. Así que, no te cortes a la hora de expresar tus sentimientos o atracciones, porque quizá lo único que se interpone entre tú y esa persona es la vergüenza o la incapacidad de mostrar tus sentimientos.

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4. La excitación no-sexual

Según diversos estudios, tendemos a confundir la excitación no-sexual con la sexual. Es decir, si tenemos aventuras o historias muy locas en una cita, es probable que nuestros cerebros asimilen la respiración y palpitación elevadas con atracción. Es decir, hacer actividades de riesgo, cosas “picantes”, “prohibidas” o que produzcan adrenalina podría disparar la rapidez de conexión de dos personas. Vamos, hacerte sentir en una primera cita lo que podrías lograr en cinco.

El artículo concluye con una frase: “cada camino al amor es diferente, y estos pilares se deben tener en cuenta, pero no seguir a rajatabla”. En resumen, intenta gustar físicamente, estar más presente en el día a día del otro (sin acosar, claro), encontrar similitudes en vuestros intereses, mostrar tu interés sexual/romántico (de nuevo, sin stalkear) y, finalmente, intentar hacer actividades cargadas de adrenalina, interés y excitación, nada de planes aburridos. Pero, mientras lo intentas, no te olvides de que cada persona es diferente y que si no conectáis, no conectáis, por mucho que lo intentes con los cinco pilares de la atracción.