Cómo actuar cuando te hacen daño para no empeorar la situación

A todos nos han hecho y nos harán daño en el futuro y, aunque lo más natural sea reaccionar de forma visceral, también es lo más nocivo

Te van a hacer daño. Es obvio. Ya te lo han hecho en el pasado y te lo harán en el futuro. Es lo que tienen las relaciones sociales. Pero lo importante es cómo reaccionamos cuando sucede, dependiendo de qué hagamos podemos empeorar la situación, hacer daño a los demás y a ti mismx.

Algunas personas tienden al ojo por ojo. “¿Tú me haces daño? Pues yo más”, y ante un comentario hiriente sueltan otro peor o ante una traición hacen lo mismo pero con más gravedad. Estas reacciones no son, en ningún sentido, deseables, porque puedes provocar un dolor irreparable, una enemistad irreconciliable y un dolor general que no es necesario.

Por poner ejemplo, imagínate que te engaña tu pareja y tú filtras los nudes que te envió. Una decisión vengativa que solo produce dolor. O si un amigx actúa en tu contra, imagínate vengarte revelando algún secreto suyo que pueda doler a terceras personas. Es crear dolor inútil por un momento de frustración.

Para evitarlo, el portal sobre relaciones Lovepanky ha sacado una pequeña guía con seis consejos para reaccionar con mesura cada vez que te hagan daño y no crear un problema de magnitudes mucho más grandes.

Superar el dolor paso a paso

1. Supera el shock inicial. Lo primero es respirar cuando te hagan daño. Hazlo inmediatamente. Cuando te confiesen o te enteres del agravio no hagas nada, no actúes, diles que necesitas pensar, que por favor te dejen solo y aléjate de los que te hicieron daño. Una vez en soledad, respira. Con las respiraciones, el odio y la rabia que sientas se irá disipando y calmando. Si no te das unos segundos para respirar y pensar, probablemente sueltes algo de lo que después te arrepientas cuando estés calmadx. En definitiva, no actúes precipitadamente durante el shock inicial.

2. Cálmate. Has respirado, has rebajado la ira. Ahora toca calmarse para tomar decisiones racionales. La mejor forma de calmarse es soltar la energía y la rabia con actividades que te ayuden a liberar la negatividad, ya sea con meditación, ejercicio, cocinar, limpiar, bailar, cantar… esos hobbies que te ayuden a desestresarte y a pensar con claridad.

3. Hazte cinco preguntas. Piensa en lo primero que te pasó por tu cabeza. Pongamos por situación que tu mejor amigx te dice que se lió con tu ex. Probablemente te enfadaste e, incluso, quisiste darle una bofetada.

Si es tu caso, hazte estas cinco preguntas: primero, ¿si hubieras actuado así, hubiese sido una reacción exagerada? Segundo, ¿estás todavía enfadadx y probablemente no tomarás una reacción objetiva, calmada y pensada? Tercero, ¿te querían herir intencionadamente? Cuarto, ¿si tú hicieras lo mismo querrías que te perdonasen? Y, por último, ¿vale la pena la amistad que habéis tenido a pesar de ese engaño o pelea?

En base a las respuestas podrás saber si todavía no es el momento para actuar o si, a pesar de todo, la relación que tenéis justifica que les des una segunda oportunidad. Piensa que nadie es perfecto y todos cometemos errores que esperamos que se nos perdonen, aunque luego cueste perdonar en los demás.

4. Háblalo. Una vez has reflexionado, comenta con otros tus conclusiones. Primero, con personas ajenas y de confianza que te puedan ayudar a acabar de hilar tus sentimientos y que te confirmen, desde una perspectiva ajena al conflicto, que tomarás la decisión adecuada. Eso sí, te expondrás a que te digan que no tienes razón. Escúchales e intenta aprovechar al máximo su perspectiva.

Una vez tengas formada la decisión final, habla con quien te hirió. Coméntale tus sentimientos y sé sincero. Diles si tu confianza está rota pero crees que se puede recuperar con tiempo y esfuerzo. Demuéstrales que, a pesar del engaño, no quieres perderlos y que esperas que te demuestren su arrepentimiento o unos buenos argumentos que justifiquen sus acciones y te faciliten el perdonarles. A veces es difícil perdonar, pero si ambos ponen de su parte, con tiempo y estima se puede recuperar la confianza en su plenitud.

5. Actúa según su reacción. Una vez hablado y sentadas las bases del perdón, actúa en consecuencia a lo que haga el otro. Quizá demuestre un total de cero unidades de arrepentimiento y, en ese caso, deberías volver a hacerte la pregunta de ¿vale la pena conservar la amistad o se está volviendo en una persona que aporta toxicidad a tu vida?

6. Perdona de verdad. Por último, perdona de verdad (por ejemplo, siguiendo estos pasos). Si la persona pone todo su esfuerzo para resarcir su error, pasa página. No vuelvas a sacárselo cuando estéis enfadadxs por otra cosa. No lo utilices en su contra para chantajearlx. Una vez está perdonado un asunto, está perdonado. Y punto. Porque, si no, serás tú quien está siendo mala persona y deba pedir perdón.