La técnica perfecta para pedir un aumento de sueldo y no quedar mal con tu jefe

La ‘Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado’ es una técnica para discutir tu sueldo que da más alternativas a la empresa para darte un aumento

A veces lo vemos claro, aunque no sea verdad: decirle a nuestrx jefx que tenemos una oferta mejor para que nos suba el sueldo o si no, nos vamos. Hay que tener valentía para lanzarse un farol de este tipo, pero si funciona, seguro que suena la flauta y conseguimos unos cien eurillos más al mes para vivir más tranquilxs y poder llegar a fin de mes. Pues no: tienes que saber que con esta técnica lo único que haces es poner a quien te escucha contra la espada y la pared, sin alternativas posibles para manejar tu situación dentro de la empresa.

La información, la psicología y la posición de poder son tres elementos clave para negociar tu salario. Son los que componen la Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado (BATMA), por sus siglas en inglés, según explica un artículo de Retina. Para conseguir lo que quieres, es clave hacer sentir a tu interlocutor que también puede conseguir lo que quiere, porque si no, quedas, simplemente, como alguien que desafía, amenaza y abusa de su poder. Al fin y al cabo, un elemento que nadie quisiera tener tan cerca como crees.

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¿Cómo utilizar la información a tu favor? En primer lugar, amasándola. Una negociación es cuestión de tiempo. Tienes que estar seguro de cuál es la situación de la empresa en la que trabajas para poder pedir un aumento. También debes tener muy claro el perfil de la persona con la que vas a negociar, si es un responsable de recursos humanos que no conoce tu trabajo o si es tu superior directamente, qué le importa a esa persona, qué cree que es importante de un trabajador, qué has aportado tú a la empresa (por ejemplo, si tu trabajo se ve directamente relacionado con un crecimiento de la compañía o no), cuánta gente existe con tu mismo perfil, cuánto has crecido desde que entraste y un larguísimo etcétera. Tienes que ser el primero en saber cuánto vales y si no se te está reconociendo, poder demostrarlo.

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Aquí es donde entra en juego la psicología. Es muy disitinto plantear una negociación desde la inseguridad que desde la confianza en ti mismx. Está claro que la inteligencia emocional es una de nuestras principales tareas pendientes como sociedad, pero tenemos que trabajarla a nivel individual porque al final nos beneficiará siempre. Controlar tus emociones y tus sentimientos a la hora de hablar te permitirá dar la sensación de que eres más inquebrantable de lo que eres. Aprovecha tu vínculo emocional con la empresa si realmente te sirve para que te consientan.

Finalmente, el artículo de Retina se interroga sobre si una situación de poder te beneficia o te perjudica a la hora de negociar, un interrogatorio que se extiende entre todos los psicólogos especializados en el tema. Parece demostrado que cuanto más poder sienta cada miembro de la negocación, más se implicará en la discusión, pero eso no significa que le beneficie directamente. Tienes que tener claro cuál es tu lugar y pelear desde allí para llegar a donde quieras. La sensación de poder también tiene un componente subjetivo importante, así que déjalo a un lado y céntrate en lo que puedes tocar: el dinero.