Este extraño fenómeno psicológico está traicionando tu gusto en Tinder

Es más probable que alguien te parezca atractivo si el perfil anterior que viste también te lo parecía

Tú lo tienes clarísimo. Swipe right, swipe right, swipe right. Swipe left, swipe left, swipe left. Toda esa gente a quien has dado "sí" en Tinder está buena para ti. Y toda esa gente a quien has dado "no", no lo está. Parece sencillo, pero no es del todo cierto. Es evidente que tienes gustos personales y que intentas ser fiel a ellos a la hora de hacer match en Tinder, pero tu inconsciente te la está jugando: en los milisegundos que decides si alguien es atractivo o no, un fenómeno conocido como dependencia en serie trastoca tu capacidad crítica.

Y no lo decimos nosotros. La Universidad de Sydney realizó un experimento donde varias mujeres calificaban a sesenta hombres como "atractivos" o "no atractivos" tras ver una fotografía suya en una pantalla durante un tercio de segundo. Así llegaron a una desconcertante conclusión: las mujeres tenían más probabilidades de calificar como atractiva la cara de un hombre si la cara anterior también les había parecido guapa. Y también ocurría al revés. Si veían una cara que les parecía poco atractiva, la siguiente tenía más probabilidades de parecerles fea. A los hombres les ocurrió exactamente lo mismo.

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Es, por tanto, un fenómeno humano que desafía nuestros parámetros de atractivo. También lo llaman amor a segunda vista porque podrías encapricharte más fácilmente con alguien si el perfil anterior te produjo esa sensación. Raro, ¿verdad? La razón científica es más comprensible. Según cuenta en la BBC la autora del estudio, Jessica Taubert, "el cerebro no puede procesar toda la información que continuamente está inundando el sistema visual", así que "se basa en indicaciones visuales anteriores para no tener que volver a analizar constantemente esa información". O dicho de otro modo: el cerebro espera que el estado físico de un objeto permanezca estable.

Pero no lo hace. Swipeas a una velocidad endiablada que fuerza a tu cerebro a practicar esta dependencia en serie. De esta manera, estás permanentemente recibiendo ilusiones. Tu cerebro no ha tenido tiempo de analizar esa nueva cara. Ni esa otra. Ni aquella otra. Pero tú sigues a lo tuyo, swipeando right o left convencid@ de que estás viendo las cosas como realmente son. ¿Imaginas cuántas personas atractivas (para ti), y con ello cuántas aventuras sexuales maravillosas o preciosas historias de amor, has rechazado solo porque las personas anteriores que viste no te parecían lo suficientemente atractivas? Quizá sea hora de tomarse Tinder con un poquito más de calma.