Bauman ya lo dijo: tus amigxs no van a durarte toda la vida

Aprendes de tus errores (o no). Tu próxima relación será mejor (o no). Lo que es seguro es que habrá una próxima

Te despiertas y miras el móvil mientras desayunas. En las stories ves a tus amigos en sitios a los que quieres ir, comiendo platos que quieres probar y viviendo aventuras que tarde o temprano querrás experimentar. Probablemente termines haciendo todo eso. Quién sabe, es una opción. Una de tantas, y es que hoy en día todo son posibilidades. Si no te gusta tu ropa te compras otra. Si no te gusta tu físico, te apuntas en el gimnasio y cambias de dieta. Si no te gusta tu ciudad, tratas de mudarte. Si no te gusta tu curro, te buscas otro. Y si tienes suerte (mucha, muchísima) lo encuentras. Tienes una pareja, os queréis, pasa un tiempo, el que sea. Tal y como vino el amor se larga. No te desesperas, vendrán más personas. Aprendes de tus errores (o no). Tu próxima relación será mejor (o no). Lo que es seguro es que habrá una próxima. Es lo primero que te van a decir tus amigxs: “hay más peces en el océano”. Casi parece que el océano se está comiendo la Tierra. Por algo dijo Zygmunt Bauman que vivimos en La Modernidad Líquida

Bauman fue un sociólogo polaco que se hizo mundialmente famoso por hablar de la liquidez del mundo en el que vivimos. ¿Qué quiere decir esto? Basta con que te fijes en tus abuelos. Probablemente, ellos estuvieron casados toda su vida. Probablemente tuvieron el mismo trabajo durante más de 40 años y es casi igual de probable que no se moviesen de ciudad o pueblo más de un par de veces. Tal vez no suene muy emocionante, pero había una serie de cosas que sabían que, sí o sí, iban a estar siempre a su lado. Había algo seguro en sus vidas. 

¿Tú puedes decir lo mismo de la tuya? 

Acostúmbrate al cambio, porque no se detiene

Más de la mitad de mis contactos del móvil han cambiado en los últimos cuatro años. Puede que incluso en menos. A veces hasta cometo el error de llamar a muchos de ellos “mis amigos”, aun sabiendo que en cosa de unos meses desaparecerán de mi vida y solo se acordarán de mí (si es que se acuerdan) cuando vean en uno de mis stories algo que pueda interesarles. A quienes he considerado como mis amigos han ido cambiando con el tiempo. Se han mudado, nos hemos enfadado o, simplemente, se ha enfriado la relación. Supongo que es lo natural porque “todo el mundo cambia”. Si le contase esto a cualquier persona me diría: “es normal, así son las cosas”. Tiene razón pero, ¿por qué tienen que ser así?

Bauman decía que la liquidez no nace de un cambio de actitud, sino de un cambio de modelo económico. La precariedad laboral, la movilidad social a las grandes ciudades o la rapidez de las transformaciones sociales que se experimentan hacen que la estabilidad, en todos los ámbitos, desaparezca. Por eso es tan poco realista hablar de un amor para toda la vida, de una única ciudad en la que vivir o de un único empleo en el que vas a trabajar. Todo esto genera una cultura del cambio, de la posibilidad y de la satisfacción. Si hay algo que no te gusta tienes la posibilidad (por remota que sea) de cambiarlo, de encontrar algo mejor. Y no solo es algo que puedas aplicar a tus nuevas zapas o a unas gafas de sol. También a tu pareja y a tus amigos. O al sentido que quieras darle a tu vida en general.

Así pues, tus relaciones ya no van a durar para siempre. No tienen que atravesar, necesariamente, etapas de euforia, de intensidad, de enfado y de distanciamiento. Ahora tienes la opción de cambiar de círculo de amigos en cosa de días. Y por eso la frase de best friends forever es una especie de broma que solo tiene sentido entre adolescentes.

Aprende a valorar lo estable

Seguramente no quieras vivir una vida como la de tus abuelos, pero es probable que tampoco te guste sentirte como una moneda de cambio prescindible para tus amigos o pareja. Entonces, ¿la liquidez es buena o mala? Ni lo uno ni lo otro. No se trata de rechazar en bloque todo lo que te venga. Evidentemente, la liquidez tiene cosas muy positivas; por ejemplo: no tener que conformarte con lo primero que encuentres o tener distintas opciones o posibilidades a nivel vital o laboral. Pero como contrapartida hay otras tremendamente negativas. Y una de ellas es que las relaciones son cada vez más superficiales. Se tiende a buscar un consumo rápido de experiencias y de entretenimiento en lugar de labrar relaciones sólidas y duraderas. Mira, sin ir más lejos, el uso que haces de Tinder y la relación que tienes con las personas que conoces allí.

¿Qué pasa, por el contrario, cuando eres capaz de sostener durante años una amistad o una relación? Básicamente, eso es una anomalía en los tiempos que corren. Nos pasamos la vida creyendo que construimos relaciones duraderas pero lo único que hacemos es volar de una a otra. La moraleja de Bauman es que a veces lo sano no es lo más atractivo o interesante para ti. Es mucho mejor tener a alguien con quien sabes que te puedes aburrir que tener gente de sobra para no aburrirte.