El congreso de la FIFA de abril de este mismo año en Vancouver fue escenario de un momento muy tenso entre las delegaciones de Palestina e Israel. El presidente del organismo, Gianni Infantino, tuvo la brillante idea de proponer un apretón de manos entre los presidentes de ambas federaciones de fútbol y, como es lógico, el de la Palestina, Jibril Rajpub, se negó siquiera a acompañar al de la Israelí, Basim Sheikh Suliman, debido al genocidio que el gobierno de Netanhayu está cometiendo contra la población palestina. Ahora, Infantino vuelve a la carga con la organización de un partido sub-15 entre ambas selecciones.
Más concretamente, explican desde el diario británico The Guardian, la intención de la FIFA es “programar un partido simbólico entre Israel y Palestina como partido inaugural de un nuevo torneo sub-15 en Estados Unidos en septiembre”. Uno en el que, por cierto, participarán los 211 miembros de la FIFA, lo que incluye a la selección sub-15 de Rusia. Tras esta edición de las selecciones masculinas, Infantino pretende organizar una con las selecciones femeninas doce meses después. La idea es convertir este torneo en uno periódico que tenga lugar anualmente a partir de 2028. Pero las críticas no han tardado nada en llegar.
Y es que los intentos de Infantino de vender estas iniciativas como actos de promoción de paz no terminan de convencer a todo el mundo. Para los representantes deportivos palestinos son acciones encaminadas a blanquear el gobierno genocida de Netanyahu. Como dejó bastante claro la vicepresidenta de la federación palestina, Susan Shalabi, “no puedo estrechar la mano de alguien a quien los israelíes han traído para encubrir su fascismo y su genocidio. Estamos sufriendo”. En la actual situación, la mera participación de equipos israelíes en torneos internacionales representa una afrenta contra la población palestina.
Pero es que la idea de un partido entre ambas selecciones es una locura. Incluso si son las versiones sub15. De hecho, apuntan desde The Guardian, son muchas las voces que, basadas en lo que pasó en Vancouver, “sugieren que intentar inmiscuirse en la política israelí-palestina es peligroso”. Simplemente imagina sus aficiones en un mismo estadio de fútbol. La situación puede irse de las manos muy rápidamente. Mientras tanto, Infantino continúa en su ensoñación utópica, afirmando que “se acerca un hermoso torneo sub15 al que invitaremos a participar a todos los niños del mundo. Trabajemos juntos”.
