Nathy Peluso: “No te mueras sin saber qué es lo que realmente quieres en esta vida”

La artista nos habla de su pasión por la música, la confianza y las claves para tener éxito

En mis oídos suena Corashe, uno de los temas más famosos de la argentina Nathy Peluso. La fuerza y la garra de la canción están también en sus palabras y en su manera de ser. Y la cercanía, esa naturalidad con la que habla a todos los que la rodean, como si fuéramos parte de una misma familia. A la entrevista que le hacemos en el plató de Código Nuevo no viene con los conjuntos sandungueros que la acompañan en los escenarios pero tiene la misma sabrosura que la caracteriza en todo lo que hace. Y esa personalidad es la que nos deslumbra a nosotros y a su fiel público.

Nada de fachada, todo de verdad

La carrera musical de esta artista de 23 años se fragua desde que es muy pequeña. Poco a poco, la artista empieza a tener conciencia musical y se va conociendo a sí misma. Su talento actual empieza por la gimnasia rítmica, sigue por la comunicación audiovisual y llega hasta el teatro. Una carrera donde pudo dar, de verdad, rienda suelta a todos los aspectos creativos que la caracterizan: “Me fui dando cuenta que todos los caminos me llevaban a cantar, entonces fui a apostar por eso. Aprendí muchísimas cosas las cuales, ahora, cuando desarrollo mi propuesta, me doy cuenta que están ahí vigentes. Todo te aporta aunque no sea directamente lo que quieres”, relata la artista mientras recuerda su infancia, la etapa que ella define como “una de las más importantes de la vida”.

Archivo personal

Cuando hablas con ella ya lo sabes, pero cuando la ves actuar y desarrollarse sobre un escenario es cuando de verdad te das cuenta de que es la jefa. Se siente en el ambiente. Prueba de ello es que la seguridad y el amor propio están presentes en todo lo que hace: “Detrás de Nathy Peluso está toda mi emoción que es la que dicta el cauce de lo que hago. Hay un equipo muy leal que me conoce y que actúa muchas veces por mí. Está la banda de Big Menu que es con la que estoy girando ahora mismo y está Peter Party que es el productor y mi mano derecha para toda la creación de mi música”. Así es el equipo que está detrás de ese goce que reflejan sus ojos cuando comparte con el mundo sus creaciones.

Para tocar el cielo y poder llegar a los corazones de las personas de distintos rincones del planeta es necesario tener una confianza y una determinación potentes: “Lo que hago lo siento, de verdad, adentro. No hago las cosas persiguiendo una pretensión más que satisfacer mi felicidad y dar al mundo lo que yo considero que es mi arte. Cuando me subo a un escenario se que ese es mi terreno, es mi ecosistema, es mi poder. Cuando me subo ahí puedo dar mensajes  con mi actitud, puedo transmitir seguridad, libertad, sinceridad y, sobre todo se que tengo un papel importante a la hora de transmitir el valor de la música”, cuenta con énfasis la artista, dándole importancia a esa fuerza de la naturaleza que es la música dentro de los diferentes estilos que ella desarrolla.

Videoclip 'La Sandunguera'

Sus armonías, al venir desde dentro y al ser sinceras la construyen como una de las artistas más reales del momento. No hay fachadas, lo que se ve es lo que hay. Y eso, en la actualidad, es todo un mérito: “Cuando me subo a un escenario me acuerdo de que estoy haciendo música, sin envoltorios y sin parafernalias. Vine a cantar, a bailar, a dar goce a mi público y a rendir culto a la música. Todo esto que pienso y siento lo transmito y la gente lo ve y es maravilloso poder tener esa comunicación: que ellos disfruten de mí y que yo pueda disfrutar de ellos al verlos gozar con mi música”.

“Mi madre me definiría como una mujer fuerte y una artista”

Argentina y más concretamente la ciudad de Luján, en la provincia de Buenos Aires, es el lugar en el que Nathy nació, por ello siempre permanecerá en su nostalgia y siempre formará parte de ella: “Realmente a veces echo de menos, básicamente por la comunicación. Hay diferentes códigos que en otras partes del mundo no existen. Hay un sazón que solo lo puedes encontrar ahí. Cuando toco en Latinoamérica me doy cuenta que la respuesta que tengo es muy pasional, tienen una garra que no se dicta por la razón. Igualmente al conformar mi propuesta, al dar mi sabor, veo que el público, vaya a donde vaya, cada vez se parece más. La libertad que tiene esa gente que me escucha es muy diferente a como era al principio, tienen frescura, sinceridad y nada de miedo”.

La familia de la artista siempre la apoyó en todo, le dieron las posibilidades para acceder a las actividades que la han conformado como mujer y como artista: “Ellos son mi cable a tierra. Mi madre siempre terminó confiando en mí, sabiendo que si tomaba alguna decisión de cambio era por alguna razón. Ella me definiría como una mujer fuerte y una artista”, cuenta Nathy entre pausas y con ternura. España, el país en el que vive hace años,  le ha dado unas oportunidades que ella misma se ha fraguado con mucho trabajo, con constancia y con compromiso.

Adiós al postureo, hola al amor

A Nathy Peluso le ha tocado, en varias ocasiones, compartir escenario con otros artistas que, cuando han salido a dar su show, hacían playback. Algunos de los seguidores con los que he tenido la oportunidad de hablar veían esto como una falta de respeto y, por supuesto, no son los únicos que piensan así: “Para mí el playback es una farsa y no voy a tener miedo a decirlo nunca. El playback es una mentira a tus fans, a la gente que escucha tu música porque esas personas pagan para verte hacer lo que escuchan en sus auriculares. La música está para hacerla bien y si no sabes cantar y si no sabes defender tu movida en directo pues búscate otro trabajo”, sentencia ella con la seguridad y la sinceridad que la caracterizan.

Victor Parreno Vidiella

Ese postureo y esos aspectos quitan valor a los artistas de hoy en día y hacen que la posibilidad de triunfar tanto como persona como de forma profesional nunca lleguen: “No se debería perder la sinceridad con uno mismo, el no tener miedo a reconocerse. Es un camino difícil pero no hay que abandonar esa búsqueda. Quizás lo encuentras a los 30, a los 40 o a los 60 años pero no te mueras sin saber qué es lo que realmente quieres en esta vida”. Para ello, además es importante dejar fuera las comparaciones continuas con la gente que nos rodea: “Las envidias o los celos no llevan a ninguna parte. Esa gente que siente así se pudre en esa energía porque envidiando al de al lado no te vas a conocer a ti mismo, simplemente vas a querer lo que no tienes”.