La autocompasión es la forma de tratarte con respeto cuando no consigues lo que te propones

Vivimos en un mundo en el que nos han dicho que, para lograr cualquier cosa que nos propongamos, lo único que hace falta (además del esfuerzo) es tener confianza en uno mismo. ¿Pero qué pasa cuando trabajas muchísimo y amasas toda la autoconfianza del mundo pero NO consigues lo que querías? Entonces llega esa voz en tu cabeza que te critica sin piedad y te culpa por no haberte esforzado lo suficiente. Según un artículo del New York Times, puede haber una forma mejor para alcanzar el éxito profesional y también al desarrollo personal: la autocompasión.

"Nos gusta la confianza porque se siente bien y nos da una sensación de control. La alternativa sería la ansiedad constante", explica Eric Barker, autor del libro Barking up the wrong tree. Y es cierto, la seguridad en uno mismo tiene ese componente que nos ayuda a superar situaciones difíciles de una forma mejor, transmitir que merecemos respeto y que sabemos lo que hacemos. Por eso, no se insta a abandonarla, pero sí a tener en cuenta su parte mala: cuando basamos gran parte de nuestras posibilidades en la autoconfianza, a menudo sobreestimamos nuestras habilidades.

Sin embargo, sugiere el artículo, por mucho que la palabra suene victimista la autocompasión te "alienta a reconocer tus defectos y limitaciones, permitiéndote verte desde un punto de vista más objetivo y realista". Se trata encontrar la forma de percibir esa voz en tu cabeza que te trata mal cada vez que has confiado demasiado en tus habilidades (tal vez poco realistas) y corregirla. Es la forma en la que te estás tratando a ti mismo, pero ¿verdad que no tratarías así a un amigo o familiar que acaba de 'fracasar' en un proyecto?

La autocompasión es esa nueva forma de hablarte a ti mismo: sé respetuoso y comprensivo contigo mismo, consciente de tus habilidades reales y no demasiado duro cuando no consigas tus objetivos. No se trata de 'mentirte' ni restarle importancia a lo que podrías haber hecho mejor, sino evitar machacarte. "Soy un ser humano imperfecto que vive una vida imperfecta", recuérdate, tal como añade la Dra. Kristin Neff, experta y profesora de psicología educativa.

En resumen, sí, cree en ti mismo, pero poner toda tu autoestima al servicio de la autoconfianza probablemente acabe trayéndote muchos quebraderos de cabeza. Esa voz que te dice que deberías hacerlo mejor y es tan dura contigo no es tu enemiga, sino quien te ayuda a superarte. Aunque, ahora ya lo sabes: para mejorar no deberías tratarte con tan poca compasión, aprende a quererte.