5 lecciones de amor propio de la cantante Nathy Peluso

La artista argentina publicó su nuevo EP, La Sandunguera, hace tan solo un mes

Se llama Natalia, viste un álter ego llamado Nathy Peluso y tiene una autoestima que flipas. Algo que nuestra sociedad, tan acostumbrada a confundir amor propio con soberbia, no acaba de ver con buenos ojos. Pero da igual. Porque la artista —artistaza— argentina hace lo que le da la gana. Mezcla trap, jazz, soul y folclore latino. Sube stories que ninguna otra celebrity subiría. Y grita al mundo que es la "fucking best person ever". Y algo de sabiduría tiene que haber tras toda esa actitud cuando sus seguidores aumentan y aumentan sin parar.

Su música es diferente, muy diferente. Afincada en España desde 2004, Nathy Peluso ha conseguido atrapar al público trap patrio mientras renegaba del propio trap y confesaba sentirse más cerca de Gloria Estefan o de Luis Miguel. Libre. Natural. Honesta. Sandunguera. La creadora de temas tan virales como Esmeralda o Alabame sigue, entrevista tras entrevista y post tras post, demostrando al mundo la importancia que tiene el quererse a una misma por encima de todo. Pura medicina para el alma en tiempos de comparaciones e inseguridades.

Por eso hoy, y para que te dejes inspirar y contagiar un poco de su actitud vital, te traemos las cinco mejores lecciones de autoestima que nos ha dejado Nathy Peluso desde que irrumpiera en nuestras vidas.

Siempre hermosa

Hemos escuchado miles de veces eso de 'todos somos siempre hermosos' pero no terminanos de creerlo con todo nuestro corazón. Hasta que aparece Nathy Peluso despeinada y poniendo muecas en alguna foto o vídeo de Instagram —ese universo de postureo donde la mayoría de mortales tratamos de exprimir al máximo nuestra belleza— y dice aquello de "me iba a hacer la linda pero me acordé que ya soy, así que me importa un tereso". Entonces te das cuenta de que, en un grado mucho mayor del que pensabas, la belleza es una actitud.

La gorda está triunfando

El éxito no aparece sin más. Natalia Peluso tuvo que trabajar duro en restaurantes, panaderías y tiendas de ropa antes de convertirse en la artista vanguardista e inspiradora que es hoy. Pero siempre confió en sí misma y superó cada fracaso. Como cuando de pequeña, tras practicar la gimnasia durante años, la echaron del equipo por estar gorda. Así se lo contó a David Broncano en La Resistencia la semana pasada, segundos antes de mirar a cámara y decir orgullosa una frase que quedará en el recuerdo: "La gorda está triunfando, mami". Y a sonreír.

 

Ayer fui a la @laresistenciacero 🌴

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Demasiada mujer

Quizá la característica más admirable de Nathy Peluso sea su feminismo ejemplar. La autora de ese maravilloso single llamado La Sandunguera no necesita ir por ahí soltando lemas del movimiento feminista. Su imagen, su actitud, su ser y su música lo son. Corashe es prueba irrefutable de ello. Tal y como contó en una entrevista con Vein, "Corashe surge de estar harta de hombres que no tenían valor para estar conmigo porque obviamente les asustaba mi seguridad, mi poder y mi gran coño peludo". Más claro, agua.

A por el oro

A la crítica se le cae la baba con ella. El sábado estará en el Sónar. Y la gente la adora cada día más. Pero la fe que tiene en sí misma, la fe que tiene en su inmenso talento, es tan grande que Nathy Peluso no se detendrá aquí. La música argentina está decidida a ir mucho más allá de su sonido y del sonido de todos. Como ha reconocido en varias ocasiones, el álter ego del álter ego que supone La Sandunguera es el inicio de un ambicioso proyecto: dejar todo atrás y crear una nueva vanguardia musical. Solo nos queda aplaudir sus ovarios.

Autohumor

Reírse de uno mismo es aceptarse. Es decir "eh, veo todos mis defectos, pero no me parecen importantes y me sigo queriendo como nadie". Un mensaje que Nathy Peluso propaga a los cuatro vientos. La última vez que lo hizo fue en una entrevista para Shangay: "Soy la primera que me río de mí misma. ¿Se me sale una teta? Pues se me ha salido. ¿Me caigo? Pues me caigo. ¿Me he equivocado en algo? Soy humana. Aunque me equivoco muy poco porque no tengo miedo a nada ni me preocupa lo que puedan pensar de mí".