Meditar tiene muchos beneficios pero tienes que conocer también sus peligros

Confundir esta práctica trascendental con una relajación al uso puede llevarte hacia lugares oscuros

Vivir de manera más reposada, centrarte en lo que estás haciendo o desconectar de tanta tecnología son dinámicas muy buenas para tu estado mental. Te ayudan a limpiarte del estrés y a vivir con las ideas más claras. Se llama mindfulness y, aunque mucha gente lo confunde no es meditación. La meditación es una práctica trascendental que consiste en viajar hacia el interior de tu consciencia. Se hace en silencio, trabajando la concentración y es muy difícil. Además, según acaba de publicar la revista PLOS ONE, una de cada cuatro personas que la practica regularmente ha pasado por alguna experiencia "perturbadora".

Conocerte es también deshacer los nudos que tienes dentro. Por eso, un viaje a tu interior es una forma de visitar tus traumas. Eso hay que hacerlo a conciencia y con cuidado. Hay distintos tipos de meditación y cada uno de ellos tiene un nivel de profundización. El estudio, publicado en PLOS ONE, especifica que quienes solo practican la meditación llamada deconstructiva, Vipassana, que "te lleva a ver las cosas como son" o la Koan (usada en el budismo zen), y además tienen tendenia a los pensamientos repetitivos negativos, tenían más tendencia a experimentar alguna experiencia incómoda.

El estudio ha avanzado en algunas tesis pero una pregunta permanece intacta: ¿qué tiene que pasar durante la meditación para llegar a ese tipo de experiencias? Esto abre nuevas vías de investigación científica que pueden llegar a ser importantes para la psiquiatría. Por ahora, lo que sí se ha concluído es que las mujeres y las personas con creencias religiosas experimentaron menos experiencias de este tipo, lo que no sorprende porque quienes creen en que hay algo más allá pueden estar más preparadxs para enfrentar fenómenos que en un principio les parecen inexplicables.

En el estudio participaron 1.232 personas que llevaban al menos dos meses meditando. "Se sabe muy poco sobre por qué, cuándo y cómo surgen estos problemas en la meditación: todavía se necesita investigar más sobre la naturaleza de estas experiencias", explica en Science Daily el principal investigador del estudio, Marco Schlosser, del departamento de Psiquiatría del University College de Londres.

Lo único que podemos adelantar es que cualquier introspección que hagamos debería ser a consciencia de que podemos encontrar episodios que nos generen ansiedad, tristeza o miedo. Lo importante es intentar entender de dónde viene y cómo nos sentimos al respecto. Tenemos que aprender a convivir con nuestros miedos porque forman parte de nosotrxs.