Me colé en un casting que buscaba la próxima estrella del porno gay

Preguntas explícitas, vídeos haciendo poses antinaturales y fotografías íntimas para pasar la selección

A cuatro patas y frente a decenas de personas mirándolo todo y atesorando hasta la última gota de sudor con la cámara del móvil, un hombre dándole por culo a otro, con mucha intensidad y sin descanso. Cuando aminora la marcha no es para tomarse un respiro, sino para coger al penetrado y darle la vuelta. Estoy frente a un show del Salón Erótico de Barcelona, la feria de pornografía más importante de Europa con 30.000 asistentes en 2018. Este espectáculo es una muestra de en lo que un aspirante a estrella del cine de adultos podía llegar a convertirse. Y se me ocurre preguntarme ¿cómo serán los procesos de selección a los que se someten estos actores?

Abel Cobos

Cazatalentos del porno

Me encuentro con un fotógrafo erótico, que también es cazatalentos —aunque él no se considera como tal—, Xavier Vázquez Solano, propietario de la marca Xazoe Vision, que ha trabajado con famosos actores españoles como Viktor Rom, Kenny Larsen o Ibrahim Moreno. Me invita a su estudio de Barcelona, lugar donde realiza sus casting. “A mi estudio vienen muchas personas, desde actores consolidados a aspirantes”. Me explica que los candidatos, o bien contactan con él directamente, o él les invita a su estudio cuando ve que “tienen algo, cierto potencial de porno”

Abel Cobos

Hay varias formas de empezar la sesión. Puede que la persona tenga ya claro su nombre de actor y hacia donde enfocar su trayectoria, mientras que otras veces no tiene nada decidido y va a probar. Me siento en su sofá, con unos grandes focos apuntándome y una cortina negra tras de mí. "Si quisieras ser actor, te veo en una página como BelAmi" (una web donde los modelos son jóvenes de entre 18 y 30 años, delgados y de estética europea —rubios, castaños y blancos—), "pero quizá, a medida que vamos haciendo fotos, probamos con arnés y con cuero y lo dirigimos más hacia algo como Cazzo" (una página alemana de leather y BDSM). Dice que al final, todo es ensayo y error. "La carrera del actor dependerá del feedback. Si subimos una foto de cuero y tiene 1000 likes, pero luego una más infantil, de rosa con una piruleta, tiene 2000, tiraremos hacia ahí".

Me presenta a Mark Wild, modelo erótico, que se tumba en el sofá y se va moviendo con naturalidad delante de los focos al ritmo de la música. "No quiero poses rígidas que estén condicionadas por el cerebro y lo que cree que debe enseñar para seducir. Quiero movimientos dictados por el cuerpo, algo más visceral y sensual", asegura. 

Abel Cobos

Tras acabar la sesión, me explica los siguientes pasos. "Toca mover las fotos por las redes sociales, aunque con la censura de Instagram y Facebook cada vez es más difícil". Para lograr posicionar a los aspirantes lo enviará a productoras, los llevará a eventos, discotecas y agencias. También usará sus recursos digitales, desde su web hasta su Google+, donde tiene cinco millones de visitantes. 

Castings con sexo en vivo

Por supuesto, hay más formas de ser actor porno. Además de a los estudios fotográficos eróticos se puede ir directamente a las productoras o a los salones eróticos, que se celebran durante el año en toda España. En el de Barcelona había conocido a Carlos Resa, periodista y director del espacio gay del evento EnClaveGay. Él dirige los castings de diversos salones eróticos y también trabaja en Madgays, una página de porno amateur que busca constantemente nuevos actores.

Me explicaba que la primera prueba de estos castings es el aspecto físico. El aspirante debe tener planta de actor porno, lo cual no quiere decir que deba ser cachas. Por ejemplo, hay compañías que buscan chicos delgados y jóvenes (twinks) o chicos más rellenos (osos). Eso sí, "deberían tener un aspecto pulcro y cuidado", matizaba Resa. "No pueden tener barbas desaliñadas, ni un peinado calvo, ni estar muy gordos. Más que nada, porque las productoras no los querrán y sería perder el tiempo".

Tras pasar la barrera de la imagen inicial, les preguntan sobre su trayectoria profesional y su rol y prácticas sexuales. Por ejemplo, cuestiones como: por qué quiere ser un profesional del cine de adultos, qué expectativas tiene o si es receptivo a tener sexo sadomasoquista. Estas preguntas le ayudarán a determinar dos cosas. La primera, si va en serio o solo es un calentón, ya que algunos vienen para follar con actores porno, y la segunda para ver si la persona es lo suficientemente atrevida como para hacer un casting de porno en vivo. 

Esta es una prueba de fuego, explica Resa. "Si es capaz de subir al escenario, hacer un show sexual delante del público, empalmarse, follar, correrse y hacerlo bien, es perfecto". Pero como muchas personas no se sienten capacitadas en su primera vez para estar ahí follando delante de móviles, cámaras y caras de desconocidos, la mayoría se hacen en el backstage. Yo tuve la suerte de presenciar un casting en directo. Al pobre que salió no se le levantó, aunque acudió otra persona del público a su rescate para hacerle una mamada e intentar que se le pusiera dura. No lo logró, y fue bastante decepcionante, para el público, para él y para los realizadores del casting. 

Fotografías y vídeo para la productora

Tras la ronda de preguntas, toca una sesión de fotos. "Que se vea el cuerpo, el pene y el culo, las herramientas de trabajo de un actor porno", apunta Resa. Y después, el vídeo de muestra que enviará a las productoras. El metraje lo rodará acompañado en escena por un actor porno. Además, irá recibiendo las indicaciones de Resa sobre cómo colocarse, porque "las posturas que hacen en la cama follando no son las mismas del porno, así que se les debe ir guiando para que se vea bien cómo se mueve". 

El rol que tome el aspirante dependerá en parte del actor porno que le acompañe. Si el actor sólo es activo, hará de pasivo. Aun así, en la mayoría de casos, los actores suelen ser versátiles (es decir, que alternan entre dar y recibir en el coito). Asegura Resa que este rol es el más recomendable para el porno, porque las productoras te pueden decir que te ven tomando solo el rol de activo o pasivo y tú tienes que adaptarte a su decisión. Si partes desde la versatilidad, será más fácil satisfacerles.

Xavier Vazquez Solano

De todo el metraje en el casting, Resa rescata un minuto con ejemplos de las diferentes posturas del aspirante. Por ejemplo, él sentándose sobre un pene, apuntando el ano a la cámara, o dándole por culo al acompañante, asegurándose de hacerlo un poco de lado para que se vea bien cómo entra. A partir de ahí, la decisión ya recae sobre las productoras. Si tiene lo que piden, le llamarán para iniciar la primera filmación.

Al final, es cuestión de suerte y de gustar al público. Aun así, hoy en día en España es difícil empezar una carrera como superestrella porno. Coinciden en esto Resa y Vázquez Solano. "Probablemente, si quieres dedicarte al porno tendrás que compaginarlo con otros empleos". Al menos, al principio. Primero, toca hacerse un nombre, y una vez tengas una dilatada carrera en el porno, será cuando realmente puedas dedicarte exclusivamente a ello. Entonces será cuando podrás decir que eres una superestrella del porno gay.