¿Es Ylenia el referente de feminismo obrero que España necesita?

En sus múltiples participaciones en realities y en sus redes sociales siempre ha defendido un discurso feminista, pero muchos creen que lo hace de forma hipócrita y no representa el movimiento

Ha empezado Gran Hermano Dúo, un nuevo formato del famoso programa en el que los concursantes participan por parejas —o tríos—. En esta nueva edición vuelve una de las celebrities más asiduas al formato reality, tras pasar por Gandía Shore y Gran Hermano VIP, Ylenia Padilla. Durante sus participaciones en los programas se hizo muy famosa y viral por su fuerte carácter y sus frases lapidarias, que dieron muchísimo show. Pero, después de su paso por diversos platós, se ha sabido mantener relevante por una nueva faceta que ha despertado tantas alabanzas como críticas: su discurso feminista

Gran Hermano: entre la polémica y la sororidad

En 2017 proclamó este feminismo con orgullo en su Twitter varias veces con mensajes como "cuando no estás dispuesta a cobrar menos que un hombre porque sabes que eres mejor que él. ¡Eres feminista!" o "nadie revienta las salas más que yo. Siempre quisieron que cobrara menos que los hombres. ¡Siempre me negué!". En Gran Hermano ha trasladado este mismo espíritu crítico a la casa desde prácticamente el minuto cero. Cuando se hizo público que ella no competiría en parejas sino en un trío con Fede (su exnovio) y Raquel Martín (expareja de Fede), dijo: “¿Por qué siempre meten dos tías con un tío y no dos tíos con una tía?”, para denunciar que el programa pusiera a dos mujeres con su ex en común para que se pelearan entre ellas por la aprobación de este hombre.

Pero, como era obvio, no todo ha sido mágico y exento de polémica. Algunos han acusado a Ylenia de contradecir el mensaje feminista que tanto predica por aferrarse emocionalmente a Fede y atacar y pelearse con las otras chicas dentro de la casa. Su relación con Fede, que ha sido el primer expulsado, se ha visto como una incongruencia dentro del discurso feminista de Ylenia. Solo hacía falta ver el los tweets en el hashtag oficial que la acusaban de "falsa". No solo los twitteros vieron lo tóxica que fue su relación Fede, hasta dentro de la academia se le llamó la atención: como le dijo su compañera Carolina Sobe, “tía, déjate de rollos que ni siquiera es tu novio e intenta arreglar las cosas con esta chica que no te ha hecho nada”.

Aun así, muchas personas también la han defendido. Han acusado a Fede de manipulador y creen que las incongruencias de Ylenia son, simplemente, porque es humana y no es perfecta. Todos tenemos crisis emocionales y no tenemos por qué ser la perfecta definición del activismo y la teoría feminista para defender la igualdad de género. Al fin y al cabo, lo que importa muchas veces es la intención, y como remarcan muchos twitteros, Ylenia siempre intenta promover un mensaje de sororidad, como se vio en su cara a cara con Sofía Suescun (ganadora de Gran Hermano 16 y Supervivientes), en el que intentó apaciguar sus tensiones sugiriendo que, como mujeres, debían apartar sus diferencias y apoyarse. 

Ylenia, icono del feminismo obrero, sí o no

El debate sobre si Ylenia es un referente del feminismo choni y obrero viene de lejos. En 2017, un artículo de Beatriz Serrano para Buzzfeed aseguraba que "todo lo que te molesta de que Ylenia sea feminista es todo lo que está haciendo bien". La autora defiende que Ylenia une los postulados feministas y la cultura más popular: "Ylenia es uno de esos personajes públicos a los que la autodenominada élite intelectual considera pura caspa: concursante de dos programas de telerrealidad, habitual en Telecinco, rubia con extensiones, sin carrera universitaria y, para más inri, de Benidorm. [...] Su voz puede alcanzar a mujeres a las que la “élite cultural” no llega: puede calar en chicas que no leen medios especializados en feminismo, ni papers, ni artículos del New York Times. Ylenia, como Belén Esteban, llega al pueblo". Al final, para Serrano eso es lo que importa. Ella es capaz de que mujeres que sufren el micromachismo diario sean capaces de descubrir que ellas también son el sujeto del feminismo. Que a ellas también les habla Simone de Beauvoir o Judith Butler.

En un vídeo de mtmad, Ylenia explicaba las cinco razones por las que era feminista. Aunque, "algo básicas", como decían algunas mujeres en los comentarios, sabía llevar los postulados feministas hacia el terreno más 'choni'. "Soy de Benidorm y ahí hay tíos que no saben tratar bien a una mujer", haciendo clara referencia al prototipo 'machirulo' de discoteca o de participante de Gandía Shore o de Mujeres y hombres y viceversa. Según ella, por eso se había hecho feminista: para hacer valer sus derechos en unos ambientes que el discurso de la igualdad de género no estaba tan consolidado. Como argumentaba Beatriz Serrano, Ylenia estaba acercando el feminismo a un público femenino menos susceptible de descubrirlo.

La importancia del feminismo de Ylenia también viene condicionada por su aspecto físico. "Representa todo lo que la sociedad machista quiere que sea una mujer (rubia, delgada, explosiva, sexual, disponible) y, al mismo tiempo, todo lo que esa misma sociedad detesta (es decir, todo lo anterior, pero libre). Es la encarnación del objeto de deseo más puro del imaginario colectivo masculino, pero al contrario de lo que la sociedad espera de ella, ella ha tomado el control sobre su cuerpo y sobre sus actos", añade Serrano.

El feminismo no es "con mi cuerpo hago lo que quiero"

Sin embargo, no todos coinciden. La autora  cree que el feminismo de Ylenia consiste muchas veces en "con mi cuerpo hago lo que quiero". Es decir, reclamar el derecho a enseñar su cuerpo —que cumple los cánones de feminidad establecidos— sin que la llamen "guarra" o "puta" por ello. Para González, este es un feminismo neoliberal e individualista: tú luchas por tu cuerpo y los ataques que recibes, pero no estás luchando por un cambio político, real y de base que incluya a todas las mujeres —sean guapas, feas, femeninas, masculinas...— y que tenga como objetivo transformar la sociedad en feminista.

También es una visión paternalista de las personas obreras. ¿De veras la cultura mainstream es la única forma de atraerlas? ¿Acaso no todas las mujeres sufren discriminaciones y, por lo tanto, el reclamo para el feminismo debería ser acabar con estas? Además, "este enfoque ignora deliberadamente todas las formas de opresión a las que las mujeres y niñas de clases más desfavorecidas están sometidas y de las que no pueden librarse como lo hacen las estrellas multimillonarias como Beyoncé o Miley Cyrus", añade la autora.

En definitiva, a lo que se refiere Alma González es que si la visión del feminismo de Ylenia consiste en gritar. “Cuando no estás dispuesta a cobrar menos que un hombre porque sabes que eres mejor que él. ¡Eres feminista!”, como hace en Twitter, es un feminismo para mujeres ricas. Muchísimas mujeres empobrecidas tienen que aceptar trabajos de mierda para sobrevivir, aunque vayan a cobrar menos que un hombre. ¿Por eso dejan de ser feministas? Ahí está el punto de González: el feminismo, muchas veces, no depende de las acciones individuales "para liberarse", porque hay muchísimas mujeres que se ven forzadas a hacer cosas que no quieren, sino de que todas —y todos— participen en la construcción de una sociedad nueva y feminista. Y probablemente, aunque el discurso feminista de Ylenia aporte cosas buenas, no está trabajando para este cambio real.