Seamos valientes y hablemos de las maravillas de nuestro clítoris

Este botoncito es un regalo, pero todavía es muy difícil hablar en publico de sus beneficios para las mujeres 

Solo el 65% de las mujeres herterosexuales tienen orgasmos de forma habitual. Para los hombres, la cifra aumenta hasta el 95%. O sea, casi siempre que tienen relaciones sexuales. Las mujeres tenemos una historia larga de relaciones sexuales de servidumbre, centradas en que sea él quien disfrute de nuestra lencería, de nuestro cuerpo, de nuestros gestos, de nuestra sensualidad y animalidad.

Pero es difícil encontrar a una mujer que no haya simulado un orgasmo en su vida. Todas lo hemos hecho para acabar algo cuando ya entendemos que no va a llegar donde queremos. Olvídate de esa explosión de placer que te daría alguien que conoce bien la vulva y dónde tocarla. Y eso que a veces es solo cuestión de tres minutos.

Mutilación genital

Esta brecha tiene nombre: clítoris. Los científicos saben que este órgano está involucrado en la mayoría de los orgasmos femeninos, pero cuando se habla de él, lo relacionamos con la mutilación genital femenina, una práctica atroz que ya no solo se combate en los países donde se realiza de forma histórica, sino también en Europa. Reino Unido acaba de emitir su primera condena por ablación de clítoris y cada vez hay más controles de las menores europeas cuyos padres son originarios de países donde la mutilación todavía es habitual. En ese caso de Reino Unido, por ejemplo, la familia es de Uganda y sometieron a su hija de tres años a la mutilación genital.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Quién sabe lo que debe sentir esta niña mientras cuatro mujeres la someten a una #mutilacióngenital. Ellas parecen orgullosas, la niña no. A ella nadie le ha preguntado. La foto es de una ceremonia colectiva celebrada en un colegio de Bandung, en Indonesia, un país en el que alrededor de la mitad de las menores de 12 años han sufrido este tipo de procedimiento. Igual mientras estás leyendo esto, alguien está cortando el clítoris de una niña con una cuchilla de afeitar en condiciones de dudosa higiene, mientras todos sonríen a su alrededor y ella se muere de dolor. Foto vía @natgeoesp Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina #toleranciaceromutilaciongenital

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La ablación de clítoris no tiene un origen claro, pero lo que sí es cristalino es su objetivo: amputar a la mujer para que tenga relaciones sexuales sumisas y limitar su órgano sexual a una mera función reproductiva. En Colombia, el único país de América donde existe esta práctica (y solo en algunas comunidades indígenas), dicen que el clítoris convierte a las mujeres en unas "brinconas", o sea, que durante las relaciones sexuales se retuercen (de placer, dicho sea de paso) y que las hace ser más infieles a su marido (porque brincan de una cama a otra).

Hay alrededor de 200 millones de mujeres sin clítoris en todo el mundo, según UNICEF. Casi cuatro veces la población de España, para ser exactos. Es un dato terrible que no puede seguir subiendo. Por esto, Lucy McCormick defiende en un artículo en The Guardian, que para combatir la ablación primero hay que romper el tabú, dejar de hablar del sexo con un enfoque misógino y sacar a la luz las maravillas del clítoris y la libertad que nos da. Porque el clítoris es el único entregado exclusivamente a darnos placer

¿Cuántas películas porno recuerdas centradas en el clítoris?

Es el órgano del cuerpo humano con más terminaciones nerviosas y es capaz de ponerte de cero a cien en dos segundos. Dicen que fue descubierto en el siglo XVI por Mateo Renaldo Colombo, aunque como les pasó a los indígenas cuando Colón llegó a América, muchas mujeres ya debían saber que el clítoris estaba allí. A principios del siglo XX, Freud lo relacionó con la inmadurez y la neurosis y, por fin, en la década de los 50, Masters y Johnson empezaron a llamarlo por su nombre: el centro del placer. Pero todavía quedaba, y aún queda, mucho camino por recorrer.

El clítoris tiene raíces, tronco, glande y capuchón y puede medir entre 9 y 11 centímetros. Diríamos que vendría a ser como el 'pene' de la mujer, pero solo asoma una puntita. Entre mis labios, mi clítoris, es una guía completa a toda la anatomía, historia y posibilidades del botón mágico de la vagina, muy útil también para quienes andan buscando a tientas cómo ponernos cachondas. Tenemos que hablar más sobre cómo nos corremos las mujeres, atrevernos a desenmascarar el poder del clítoris y así librarlo de la oscuridad y el tabú.

Y tú, ¿qué has descubierto del clítoris que te hubiera gustado saber desde la adolescencia?