Pablo Neruda y otros tres genios que fueron muy machistas

Los colectivos feministas de Chile están movilizándose para impedir que rebauticen el aeropuerto internacional de Chile como Aeropuerto Pablo Neruda

Del "la mujer está donde le corresponde" del célebre Albert Einstein al "la vida de toda mujer, a pesar de lo que ella diga, no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse" de Fiódor Dostoievski, pasando por ese "en toda mujer de letras hay un hombre fracasado" del Charles Baudelaire, la historia del arte está llena de genios que no hicieron el más mínimo esfuerzo por esconder su pensamiento machista. Ahora, por este mismo motivo, el movimiento feminista chileno se opone a que el aeropuerto internacional de Santiago de Chile sea renombrado como Pablo Neruda, alegando que tras su hermosa poesía se esconde un violador.

Pablo Neruda

“Su delgadísima cintura, sus plenas caderas, las desbordantes copas de sus senos, la hacían igual a las milenarias esculturas del sur de la India. El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible. Hacía bien en despreciarme”. Así confesaba el autor chileno en sus memorias Confieso que he vivido, sin atisbo de remordimiento, la violación cometida contra una joven limpiadora durante su labor como Cónsul en Colombo. Por eso, y subrayando que fue “un violador”, las feministas chilenas ven intolerable homenajear su figura. Y no es el único de quien se recuerda la grandeza de su obra pero se olvida que abusó y maltrató a mujeres. 

John Lennon

“Imagina a todo el mundo viviendo en paz”, cantaba John Lennon en su mítica Imagine. Aunque quizá quiso decir “todo el mundo salvo las mujeres que se topen conmigo”. Como él mismo explicó en una entrevista publicada en la revista Playboy, “yo solía ser cruel con mi mujer: la golpeaba y la mantenía alejada de las cosas que le gustaban”. Su primera mujer, Cynthia Powell, lo confirmaba en las memorias publicada en 2006 bajo el nombre de John: “Lennon era violento y drogadicto. Me sacudió y fue algo inaceptable. La única manera de defenderse que conocía era atacando”.

Pablo Picasso

En 1988 la escritora estadounidense Arianna Huffington publicaba su famoso Picasso: creador y destructor. En aquel libro, y gracias a los testimonios que las personas cercanas al pintor fueron dejando a lo largo del tiempo, retrató la innegable misoginia del genio malagueño. En concreto, cuenta como “en muchas ocaciones la dejaba inconsciente en el suelo después de golpearla”, haciendo referencia a la artista surrealista Dora Maar, con quien Picasso mantuvo una relación. “Yo soy un eterno pintor de la mujer, y para mí la mujer es una máquina de sufrir”, llegó a decir.

Charles Bukowski

De Bukowski no podría sorprendernos. Sus relatos autobiográficos dan buena cuenta del machismo que rebozaba con total naturalidad. El punto culmen, no obstante, llegó durante una entrevista al escritor en la que estaba acompañado por su pareja Linda Lee. En plena entrevista, y discutiendo ambos sobre un asunto tan baladí como la hora de llegada habitual de Bukowski a casa, el novelista le suelta a Linda un “¿sabes qué pedazo de mierda eres?”. No contento con eso, Bukowski le suelta varias patadas ante la cámara. “Así era Hank tras siete botellas de vino”, reconocería Linda años después. Genios artísticos sí, pero miserables personas.