El motivo por el que las mujeres cobran menos que los hombres está en los institutos

Los roles de género y la educación machista contribuyen a establecer las bases de la brecha salarial desde la educación secundaria

Tan solo el 28% de quienes estudian carreras universitarias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) en nuestro país son mujeres. El problema, sin embargo, viene de antes: según el último informe PISA, solo el 4,2% de las estudiantes de quince años quiere estudiar carreras científicas, mientras que la cifra asciende hasta el 12,1% en el caso de ellos. No resultaría problemático si estas diferencias de vocación fueran naturales, pero un estudio elaborado por la Universidad Camilo José Cela ha analizado sus causas y los resultados apuntan en una dirección muy diferente: es una consecuencia más de los estereotipados roles de género.

El equipo encargado de la investigación ha alcanzado esta conclusión tras descartar, gracias a estudios científicos internacionales, posibles diferencias en cuanto a “habilidades cognitivas” entre hombres y mujeres. Podemos olvidarnos, por tanto, del manido discurso de “los hombres son más de ciencia” y “las mujeres más de sociales” porque es mentira. No hay predisposición biológica alguna. Lo que sí hay, según señalan los autores, son expectativas sociales pesando sobre las cabezas de las adolescentes. Y de manera todavía más precisa, un déficit en autoconfianza en las jóvenes provocado por el sistema patriarcal.

“A igualdad de notas en matemáticas, las alumnas tienen una probabilidad significativamente inferior a la de los alumnos de reconocer que son 'buenas en matemáticas'”, reza el estudio, que aboga por fomentar la orientación profesional en estas edades para transformar esa falta de autoconfianza en empoderamiento que permita a las adolescentes elegir entre todas las posibles profesiones sin autolimitarse por culpa de la perspectivas de género. “Con esfuerzos para que las chicas se orienten a profesiones científicas lograríamos el necesario aumento de número de graduados STEM en nuestro país”, sostiene el estudio de la UCJC.

Esto es importante por dos razones. La primera, porque los empleos relacionados con las carreras STEM están altamente cualificados. Como dicen los investigadores, “al elegir esas carreras, los hombres tienen opciones mejor retribuidas”, por lo que “si consiguiéramos que las mujeres fueran a estas profesiones, parte de la brecha salarial que tiene que ver con las diferencias en el tipo de empleo se reduciría”. Y en segundo lugar, porque estamos pendientes de la “cuarta revolución industrial, que se apoya en sistemas físicos, biológicos y digitales”. El mundo necesita más científic@s. El mundo las necesita también a ellas en los laboratorios.