Dimite el fiscal general de Nueva York tras ser acusado de agresiones por cuatro mujeres

Las denunciantes afirman haber sido asfixiadas y golpeadas en la cara durante las relaciones sexuales que tuvieron con Schneiderman

Eric Schneiderman, hasta ayer fiscal general de Nueva York, se había convertido en el ultimo año en una figura pública de lo más popular. No solo por su cruzada contra la administración del presidente Donald Trump, sino especialmente por haber liderado la cobertura legal del movimiento #MeToo contra el acoso sexual. No en vano, el pasado febrero presentó una demanda contra el productor Harvey Weinstein y su compañía tras las famosas denuncias de acoso sexual. Consiguió el despido de Weinstein. Se convirtió en un héroe. Pero eso se ha terminado.

Porque como difunde The Guardian, Schneiderman dimitió ayer repentinamente tras siete años como fiscal general de Nueva York. Y lo hizo tras las acusaciones de agresión sexual de cuatro mujeres publicadas por el semanal The New Yorker. Dos de ellas, Tanya Selvaratnam y Michelle Barish, reconocieron haber sido asfixiadas y golpeadas en la cara por Schneiderman, mientras las otras dos, que optaron por el anonimato por miedo a las represalias, describieron también episodios violentos en sus relaciones sentimentales con el exfiscal general.

Mientras la revista estadounidense afirma haber verificado las declaraciones de las víctimas, Schneiderman niega todas las acusaciones: “”En las últimas horas se han presentado acusaciones graves, que yo fuertemente impugno, en mi contra. Si bien estas acusaciones no están relacionadas con mi conducta profesional o las operaciones de la oficina, me impedirían dirigir el trabajo de la oficina en este momento crítico. Por lo tanto, renuncio a mi cargo, efectivo al cierre de operaciones el 8 de mayo de 2018”, ha declarado públicamente el exfiscal.

Interrogado por The New Yorker, Schneiderman aseguró que todas las prácticas sexuales que tuvo con esas cuatro mujeres fueron parte de juegos de rol consensuados. En palabras de quien persiguiera tenazmente a Weinsten, “no he agredido a nadie, nunca me he involucrado en sexo no consensual, es una línea que no cruzaría”. Las denunciantes, por su parte, han expresado que dan la cara para romper su imagen de héroe feminista: “Es un hombre que ha apostado toda su carrera, su narrativa personal, a ser un campeón de las mujeres. Pero abusa de ellas en privado”.