Dejó morir a su novia en directo a cambio de views y nadie hizo nada

Era la historia de un caso prototípico de violencia de género, y todo grabado, desde hace años, en vídeo. Y nadie hizo nada, ni tan siquiera cuando murió en YouTube

Típico youtuber que hace vídeos “fuertes” como “respondemos sin filtro a preguntas”, y en la foto salen él y su novia, preguntándose cosas como si se siguen queriendo, si se han metido los cuernos, y un largo etcétera. Después de esos vídeos llegaron los retos en pareja: putadas, bromitas, incluso cuernos o sexo con terceros delante del otro para ver cómo reacciona viendo cómo sufre su pareja. En resumen, cualquier cosa que despierte morbo y sea potencialmente clickbait

El último en unirse a esta moda ha sido el streamer ruso Reeflay (su nombre real, Stanislav Teshetnikov) que, en su búsqueda por views y llamar la atención fuera como fuera, no dudó en usar la violencia contra su pareja. Y, además, dirigida por sus 2.000 espectadores. Es decir, organizó un directo en YouTube aceptando challenges con su novia. Los viewers pagaban y decidían qué hacían. Según diversos medios, todo empezó con pruebas pequeñas que fueron escalando, llegando a rociarle la cara con gas pimienta, pegarla, humillarla verbalmente durante un buen rato y, al final, aceptó, a cambio de 1000 euros, dejarla encerrada en el balcón en ropa interior.

Valentina Grigoríev, pareja de Reeflay

Como contexto, ahora mismo en Moscú están a -7 grados. En la noche que esto sucedió, las temperaturas rondarían sobre los -10. Valentina, su pareja, gritó constantemente que tenía frío y que necesitaba entrar, que no podía más. Pero él dijo que “tenía que ser fuerte por el challenge”. Al final, cuando Valentina dejó de gritar, la dejó entrar. Pero era demasiado tarde. La sacó a rastras del balcón, la dejó en el sofá tumbada, empezó a preguntarle "Valia (diminutivo de Valentina), ¿estás bien?", "¿qué te pasa?", "estoy preocupado” y, tras llegar la ambulancia, certificaron que había muerto. Según informan los medios rusos, la policía está barajando varias posibilidades de la muerte: la hipotermia, sobredosis de drogas, o los golpes recibidos durante el directo, o una mezcla de las tres.

Mientras el youtuber “entró a Valentina ya muerta en la casa y la dejó en el sofá”, “SEGUÍA CON EL DIRECTO y en el cual se veía el cadáver de la chica. No solo Reeflay fue el asesino, TODOS los que lo veían ya que NINGUNO llamó a la policía”, denuncia una tuitera. Además, no era la primera vez que ella sufría malos tratos en directo. Según explicó en YouTube Liza Lazerson, feminista rusa, las vejaciones eran constantes, y ninguno de sus fans las denunció, al contrario, las veían normales y graciosas. Estaban todo este tiempo ante un caso prototípico de violencia de género que acabó en un asesinato y nadie hizo nada. Ni tan siquiera YouTube, que “se da mucha prisa en censurar pechos, pero no escenas de violencia y crueldad contra las mujeres”, concluía Lazerson.

Ahora, la investigación sigue en curso, y si se demuestra que Reeflay tuvo que ver con la muerte de su pareja, le caerían unos dos años de cárcel por homicidio imprudente, una pena que parece irrisoria, pero muy en la línea de las leyes rusas. Como explica El País, "en Rusia, donde la violencia contra la mujer es un problema de primer nivel, no hay una ley específica contra la violencia de género y hace tres años se despenalizó la violencia doméstica, lo cual redujo mucho las penas (se impone una multa de unos 500 euros si se considera la “primera vez” y no hay lesiones graves)". Mientras se procede con la investigación, está en prisión preventiva durante dos meses. Y sus fans, que siguen negando la violencia de género que sucedía ante sus ojos, han empezado una campaña de crowdfunding para pagarle un buen abogado que le libre de los cargos.