Mi clítoris: "Mi mejor consejo es que mimes a tu conejo"

En realidad, hace años que me reconcilié con él. Más que enemigos, ahora somos muy amigos. #BFF, diría. Hoy tomo un café con mi clítoris para hablar de orgasmos, sexo mediocre, succionadores y joysticks

¡Hola, clítoris! Nos vimos ayer, pero siempre es un placer saludarte. Estoy de acuerdo, siempre es genial vernos un rato. Sobre todo si estamos a solas. Porque a veces has venido con algún colega un poco imbécil, ¿eh?

Ya ves… sería la hostia que contaras cómo surgió nuestra amistad. La primera vez que nos vimos eras pequeña, recuerdo que te rozaste sin querer con el brazo de una silla y sentiste lo que llamabas “gustito”. Al principio fue una relación rara, sabías que existía pero estabas un poco perdida. Cuando por fin empezamos a pasar buenos ratos a solas, comenzaste a invitar a colegas chapas, narcisistas y prepotentes. Un poco bajón, la verdad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Noemí Rebull (@la_mandanga) el

¿Odiaste a alguno en particular? ¡A demasiados! Recuerdo con mucha grima a ese garrulo que te empujaba la cabeza hacia su pene. Y me entran náuseas violentas cada vez que pienso en el cuñado que te dijo “no me puedes dejar a medias”. Pero chica, también sentí orgullo cuando dejaste aquél tipo, el que te dijo que nadie te follaría como él y le contestaste “de eso se trata”. ¡Cum laude!

Las “malas lenguas” comentan que eres complicado, lioso y confuso. Las malas lenguas necesitan Google Maps para encontrarme. Dicen que soy como buscar un pepinillo microscópico en una whopper. Algunos hombres se han empeñado más en encontrar a Bin Laden que a un clítoris. Pero, en realidad, soy delicado, sensible, divertido y muy nervioso.

¿Nervioso? ¿Por qué? Soy puro nervio. De hecho, soy el único órgano dedicado al placer y el órgano femenino con más terminaciones nerviosas, así que si alguien tiene que alterarte los nervios, que sean mis 8.000 terminaciones nerviosas.

Resultado de imagen de satisfyer gif

Interesante. ¿Y qué es lo que más te estimula? Primero te voy a hablar de lo que menos me estimula. No me gusta que me toquen compulsivamente como si fuera un timbre de ascensor. Tampoco soy un Rasca y Gana ni el joystick del Rubius. Me horroriza que me laman como un gatete bebiendo leche y odio que me sorban como si compitieran para ganar el récord Guinness de comer flan. Eso sin hablar de los escupitajos. ¡Qué mala educación!

Dicen que tiene nombres mil el miembro viril, ¿tú también? ¡Pues claro! Me han llamado de todo: “Monedero de abuela”, “Altramuz”, “A esta perla hay que lamerla”, “Ding Dong ¿me abres?”, “Pepita de oro” y “Dónde está Wally”. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Noemí Rebull (@la_mandanga) el

¡Cómo te gusta hacer el humor! ¿Cómo llevas tanta fake news sobre ti? ¿Te gustaría desmentir alguna? Un fake clásico es que necesito un pene cerca para llegar al orgasmo. ¡Chorradas! Y últimamente también he leído en Twitter que si metes un dedo en la vagina mientras presionas el clítoris puedes hacer una captura de pantalla… a los tíos les encanta hablar de mí, pero la mayoría ni me han visto.

¿Y alguna curiosidad real sobre ti que nadie sepa? No envejezco nunca. Ya me puedes poner filtros de Face App que no me sale ni una arruga. Es más, soy la única parte del cuerpo que no envejece. Es verdad que sigo creciendo y puedo duplicar mi tamaño a lo largo de tu vida, ¡pero esta almendra no caduca, nena!. Carcajadas.

Resultado de imagen de satisfyer gif

No podía dejar pasar esta entrevista sin preguntarte sobre tu nueva relación con el todopoderoso succionador de clítoris. ¿Es EL juguete sexual de tu vida? Primero, preferiría que no lo llamaras así. En serio, ¿qué tipo de animal pensó este nombre? Nadie quiere centrifugar su clítoris. Me parece una salvajada, pero volviendo al tema, nuestra relación es muy buena, pero cada clítoris es único. Algunos lo ven como el amor de su vida y otros como un proporcionador de orgasmos funcionales y rápidos. Sea como sea, es un juguete no falocéntrico pensado especialmente para la mujer y su clítoris y que reivindica el orgasmo femenino como objetivo último. Y eso es brutal.

¿Entonces, crees que la mujer está viviendo finalmente su vida sexual con libertad? Sí, aunque algunos confunden nuestra libertad sexual con ganas de follar a todas horas y con cualquiera. Vivir mi sexualidad libremente no significa que quiera follar contigo.

Resultado de imagen de satisfyer gif

¿Un consejo para acabar? El mejor consejo es que mimes a tu conejo. 

Muchas gracias por tu tiempo, querido clítoris. Nos vemos pronto.

Gracias a ti. ¡Que pases un día genital!