Bumble es la app de ligue feminista en la que las mujeres siempre van primero

Su creadora, Whitney Wolfe, no pudo resistirse a diseñar una app en la que las mujeres estuviesen realmente empoderadas

Si nuestro presente está construido sobre el machismo, no debería ser mala idea llevar el feminismo a todas las facetas de nuestra vida. Y eso incluye las apps para ligar. Bumble es una aplicación que aterrizó en España a finales de Noviembre y se está dando a conocer, entre otras cosas, por su marcado discurso feminista. En tres años ha conseguido 30 millones de usuarios en todo el mundo, creciendo más rápido que sus competidores y petándolo con el concepto de que sean las mujeres las que den siempre el primer paso.

La misión de su fundadora, Whitney Wolfe, era crear una plataforma que pensase primero en las mujeres y estuviese orientada a cambiar las normas no escritas del flirteo, que todavía son muy sexistas. "A menudo el hombre siente la presión de tener que iniciar la conversación, mientras que se espera que la mujer sea más pasiva", dice Wolfe que opina que "si podemos quitarle algo de presión al hombre y darle poder a la mujer, creo que estamos dando un paso en la dirección correcta". Al anularse el 'tira y afloja' de "a ver quién habla primero", esta es la aplicación con el mayor índice de conversaciones iniciadas tras tener una conexión.

Kristen Kilpatrick Photography

Ha demostrado que las cosas cambian cuando las mujeres están al mando, y hace poco celebraron los 100 millones de primeros pasos dados por mujeres. La app contempla también conexiones entre dos mujeres o dos hombres, y entonces simplemente puede iniciar la conversación cualquiera de los dos. Eso sí, en cualquier caso tiene que ser antes de 24 horas: si nadie habla ni actúa en ese espacio de tiempo, se pierde esa conexión. Pero respira: también puedes extenderla para que siga vigente un día más, hasta que te apetezca hablar. 

No solo citas

Además de 'Bumble Honey', el lugar para encontrar a alguien especial, la app también tiene la función 'Bumble BFF', un apartado orientado a hacer amigos y/o conocer gente con quien compartas aficiones. Por si fuera poco, este año va a estar disponible en España una tercera función, 'Bumble Bizz', para que los usuarios encuentren mentores, hagan networking y desarrollen su carrera. Te lo puedes bajar desde App Store y Google Play, y acaban de anunciar que los usuarios nuevos no necesitan Facebook para registrarse: basta con tener un número de teléfono. Es y seguirá siendo gratis, pero tienen servicios premium que te pueden ayudar a destacar tu perfil o a posponer más el inicio de las conversaciones.

La fundadora

Whitney Wolfe fue una de las cofundadoras de Tinder, y en 2014 se desvinculó de esta empresa para empezar por su lado. Pese al escepticismo que la rodeaba, desde que lanzó Bumble su expansión fue inmediata, y la acercó a su visión de convertir esta app en "el Facebook de la gente que todavía no conoces". Paralelamente, Wolfe invierte a menudo en proyectos y start-ups fundadas por mujeres o con orientación feminista.

Bumble

Conciencia social

Bumble considera que el comportamiento en la red puede reflejar y predecir cómo las personas se tratan en el mundo real. Un ejemplo es que, a medida que los tiroteos masivos se han convertido en algo que por desgracia es cada vez es más frecuente en EE.UU., la app ha decidido posicionarse en contra de la violencia armada en el país y, entre otras medidas, ha prohibido las fotos con armas en su red social. Paralelamente, desde el principio le da dado mucha importancia a las denuncias por comentarios inapropiados, así que tiene el índice más bajo de abusos en apps de citas.

Una colmena empoderadora

Parece que todas las decisiones de negocio de la fundadora tienen que ver con las mujeres primero. ¿Se puede reclamar un espacio de oficinas contemporáneo diseñado por y para las mujeres? Las oficinas de Bumble, 'Hive' ('la colmena'), quieren ser un ejemplo. Antes de construirlas, Whitney preguntó a su equipo, en su mayoría mujeres, cómo imaginaban su lugar de trabajo. Quería un espacio que les hiciera sentirse empoderadas, seguras y en confianza, lo cual parece una manifestación física de las creencias de Wolfe.