La serie que calmará tus ansias si Chernobyl te dejó con ganas de más

La historia de uno de los juicios más famosos de la historia de Estados Unidos lo tiene todo para enfrentarse con la miniserie sobre el desastre nuclear soviético

Nos movemos de 1986 a 1989, pero el trasfondo es el mismo: un gran acontecimiento mediático y la búsqueda de la verdad. Hemos pasado de Chernobyl, una miniserie enorme que se nos ha quedado pequeña tanto por las dimensiones de la catástrofe nuclear como por las de los personajes de una de las producciones que más nos han fascinado este año, a Así nos ven. Tras el éxito del trabajo de Johan Renck, hemos empezado a oír hablar de esta otra miniserie de cuatro capítulos sobre la historia de cinco jóvenes que creó un antes y un después en la justicia de Estados Unidos. Y con razón.

La de Trisha Meili fue una de esas violaciones que impactan a todo un país: mientras corría por Central Park, fue agredida sexualmente y recibió una paliza que le hizo perder la mitad de su sangre. Quedó con montones de secuelas, como la pérdida para siempre del sentido del olfato. Y, a causa de los golpes, no recuerda nada de lo que hizo ese día. Los cinco adolescentes sospechosos (cuatro negros y un latino de 14 a 16 años) fueron detenidos, interrogados y condenados pese a que se habían declarado inocentes y que no había ni una sola prueba de que fueran los verdaderos agresores. Después de años en la cárcel, el tiempo ha demostrado que son inocentes: el violador real confesó el crimen y las pruebas de ADN demostraron que, efectivamente, había sido él.

Ava DuVernay, la directora de Así nos ven, sabe de lo que habla cuando trabaja sobre la criminalización de los negros afroamericanos. Su documental Enmienda XIII fue una de las obras maestras de la no ficción en 2016 y se centra en las injusticias que sufre la población negra en las cárceles del país, donde los datos demuestran que son condenados con más frecuencia que los blancos por delitos que no han cometido.

Son cuatro capítulos de docudrama que vienen a decirnos que las miniseries han venido para quedarse abriendo las posibilidades de un formato a medias entre una película y una serie, que ya es una aventura mucho más ambiciosa. Son cápsulas para profundizar, pero no para extenderse, perfectas para abordar temas históricos que siguen marcando nuestra actualidad. No sabemos si tendremos nuevas miniseries en los próximos meses, pero no pasa nada, porque nos espera un verano curiosamente seriéfilo, con el regreso de Stranger Things, Big Little Lies o El cuento de la criada, además de esta miniserie, que se hará su lugar en nuestras pantallas. Esta y todas las demás si la ola de frío sigue amenazando la llegada definitiva del verano.