‘Ratched’ es la continuación perfecta de ‘American Horror Story: Asylum’

Sarah Paulson vuelve a meterse en un sanatorio mental. Aunque esta vez no lo hace como paciente, sino como una enfermera rota y psicópata que disfruta con el mal

Era 2012 y Ryan Murphy acababa de estrenar la segunda temporada de American Horror Story, titulada Asylum. Nos introducíamos por primera vez en este sanatorio mental regentado por crueles monjas cuya labor humanitaria y religiosa consistía en cuidar de enfermos mentales (entre los que se incluían personas atrapadas en contra de su voluntad por sus prácticas u orientación sexual, que eran consideradas una enfermedad en los 60). Todavía no lo sabíamos, pero estábamos frente a una de las mejores obras de televisión de Ryan Murphy.

Cuando se emitieron los 13 capítulos que componen esta temporada, se cerraron todas las tramas. Y como American Horror Story es una serie antológica, es decir, cambia de ambientación y personajes a cada temporada, nunca más volveríamos a este sanatorio mental lleno de historias terribles y mal rollo. Ocho años después, y tras decenas de premios y buenas críticas que avalan la calidad de esta temporada, parece que Ryan Murphy decidió escuchar a los fans y traer una nueva serie con una ambientación tan similar que, aunque sean sagas diferentes, satisface el antojo de Asylum.

La serie en cuestión es Ratched, creada por Evan Romansky y producida por Murphy, y hace de secuela de la mítica película de 1975 Alguien voló sobre el nido del cuco, protagonizada por Jack Nicholson, que explica cómo un criminal intenta acabar con el régimen del terror impulsado por la enfermera Mildred Ratched, que abusa y manipula a los pacientes como si fueran piezas en un retorcido juego de ajedrez. En la serie, Murphy intenta explicar los orígenes de Ratched (interpretada Sarah Paulson, protagonista de Asylum), ahondando en su pasado traumático y explicando por qué una enfermera acaba convirtiéndose en una psicópata que disfruta generando dolor y sufrimiento a personas.

La principal diferencia con American Horror Story es que aquí no hay posesiones infernales, diablos y espectáculos sobrenaturales. Aquí, los horrores son los humanos, los de una mujer que, debido a sus contradicciones y heridas internas, crea un ecosistema tan tóxico que uno de los institutos pioneros en rehabilitación y salud mental en los Estados Unidos se acaba volviendo en una casa del terror que se aprovecha de los más débiles para, poco a poco, irlos hundiendo en un pozo de miseria emocional. Y todo para su propia cruel satisfacción.

La Ratched de 2020 y la Ratched de 1975

Pero no todo es terror y thiller psicológico en Ratched. Entre las montañas de momentos WTF y la crueldad innecesaria (pero adictiva) de su protagonista, hay espacio para la crítica social: por ejemplo, denuncia los conflictos que genera la homofobia interiorizada y cómo pueden romper a una persona. También se burla de las contradicciones de la posguerra, esa época que, para la derecha estadounidense, era el bastión de la moral y el ideal en el que tienen que reflejarse. Ningún personaje es perfecto en esta serie, pero algunos tienen más perdón que otros (si es que lo tienen).

La serie, que consta de nueve capítulos, tendrá una segunda temporada (ya confirmada por Netflix), así que no se nos hará tan corta como Asylum. Y aunque las series sean sustancialmente diferentes (el horror psicológico de Ratched es muy diferente al sobrenatural y gore de Asylum, y la estética perturbadoramente colorida de Ratched es totalmente opuesta a la oscura y apagada de American Horror Story), sus personajes, tramas, ambientación y descenso a la locura sin duda nos sacian estas ganas acumuladas durante ocho años.