Un día con Maria Hein, la Kill Bill de la escena musical

Maria Hein nos lleva al estudio donde grabó ‘Katana’ y a su bar favorito, donde nos habla de sus referentes y de sus favs

Adentrarte en la escena musical en catalán es como adentrarte en una selva de sonidos y ecos cautivadora. Y en uno de sus rincones, agazapada para su vendetta, está la chica de la katana, Maria Hein, preparada para llenarte los oídos de un mix vanguardista de música tradicional, afrobeat, reggeaton y música urbana. Nosotras le hemos echado valor y hemos pasado un día con ella en su territorio. Y ha sido una maravilla.

En su estudio

Lo primero que hizo Maria fue llevarnos al Angel Sound Studio de Barcelona, el lugar en el que se gestó Katana, el último y más rompedor álbum de la artista mallorquina. “Yo me he dormido en este sofá muchas tardes”. Soñando, tal vez, con ser Uma Thurman en Kill Bill e ir por ahí matando gente. Porque ha sido la referencia metafórica de este tercer disco, tan de empoderamiento. Tan de no soy tan dócil como crees.

Por las calles de Barna

De esto de ser una mujer fuerte hablaba Maria con nuestra reportera Marina Portero por las calles de Barcelona. Y es en ese momento donde surge la reivindicación de la figura de la diva. Sí, soy fuerte, pero también soy femenina, y, “aunque sea femenino, no quiere decir que sea malo”. Es este equilibrio, esta deconstrucción, la que da lugar a voces potentes y hermosas como la de Maria, quien se siente muy Serena Van der Woodsen.

Tomando un café

Con un café en el cuerpo el cerebro funciona mejor y es en esa terracita tan cute donde Maria reflexiona sobre cómo se puede romper ese supuesto maleficio de triunfar cantando en catalán o en mallorquín. “Estuve en Callao hace una semana entera cuando salió el disco. En plan, mi cara estaba en Callao”. Lo que demuestra que ser fiel a una misma toca más fibra que amoldarse al cánon. Maria lo está petando con su estilo.

En el Bar Bocata

¿Quién no tiene un sitio al que vuelve una y otra vez para comer? ¿Uno al que lleva a las visitas cuando vienen a verle? El de Maria Hein es el Bar Bocata, en la Travessera de Grácia. Desde ahí le cuenta a Marina que probar bares y restaurantes y hacer listas son sus nuevos hobbys ahora que vive de la música, y le confiesa qué canciones fetiches tiene para esos momentos claves de su vida. Toma nota:

¿Una canción para prepararse para salir de fiesta?
Cualquier de Bad Gyal.

¿Una canción para curar el desamor?
Kill Bill de SZA.

¿Una canción para darlo todo en el karaoke?
Por el amor de esa mujer o una de Pimpinela.

¿Tres artistas emergentes que digas estoy obsesionada y quiero que la gente se obsesione?
Telo Lucadamos, una chica japonesa que se llama Yoyou con la que me encantaría poder hacer algo y OKLou.

¿Quieres saber cómo acaba este Un día con Maria Hein? ¿Con quién pasaría ella un día así si pudiera elegir a cualquier persona del mundo? Dale al play, gózatelo y hazte tan fan -si no lo eres ya- de esta joya de la escena catalana y nacional.