A quién le interesa lo que pienses tú sobre Joker

Una película masiva con tintes intelectuales: lo tiene todo para generar debate en las redes y que todos nos creamos unos cinéfilos profundos

Acto 1. Joaquin Phoenix será el nuevo Joker. Acto 2. La película, el mainstream por excelencia (una peli de superhéroes) se corona con el León de Oro en Venecia y deja las expectativas por los aires. Acto 3. Se estrena el Joker y la crítica habla de decepción, aunque también de obra maestra. Cierra el telón y empieza la polémica. Twitter se llena de mensajes profundos y pseudoprofundos de gente que no es crítica ni especialmente cinéfila, pero que tiene algo que decir. Todos nos volcamos a las redes para provocar alguna reacción o para intentar calar hondo en nuestros seguidores. Y también aparecen memes sobre lo ridículos que somos yendo de trascendentales en 140 caracteres que se acaban extendiendo en hilos que, finalmente, no lee casi nadie.

Y nos encanta opinar sobre películas y generar debates en cenas que se alargan o pausas del trabajo que deberían durar dos horas. Nuestra opinión cuenta y es importante, claro que sí, pero en Twitter, maldita sea, nos sentimos escuchados pero interactuamos poco. Basta poner una frase tipo "Lo más difícil de tener una enfermedad mental es que todo el mundo espera que te comportes como si no la tuvieras" o "Espero que mi muerte tenga más sentido que mi vida", seguida del hashtag #Joker y un gif para quedarnos a gusto. Frases sacadas de la peli, píldoras de sabiduría. Intensidad fugaz.

Recapitulemos: Joker es la historia de un personaje marginado a su pesar, con una enfermedad mental y que quiere acabar con el sistema. El personaje representa el nihilismo, es una crítica al capitalismo descarnado y a la sociedad de la felicidad. O estás dentro o te quedas fuera para siempre. Puede recordarte a los autores de los tiroteos masivos en Estados Unidos, por ejemplo, víctimas de un sistema (la mayoría tienen infancias traumáticas y desarraigo) y a la vez asesinos descarnados. Es un tema universal, condición sine qua non para que una obra tenga alcance y que, además, es más antiguo que nuestro sistema económico. Desadaptados ha habido siempre, desde Edipo Rey hasta Don Quijote y su lucha por pertenecer la compartimos todos. Por eso todos nos sentimos interpelados por esta película.

Además, con la eterna polémica entre la crítica y la taquilla, el mal llamado arte bajo vs arte sofisticado que tanto intentamos combatir, la disputa está asegurada. De hecho, Venecia lleva un par de años dando empujones a películas que tradicionalmente hubieran sido consideradas populares (La forma del agua, de Guillermo del Toro, una película de fantasía reinterpretada, y Roma, de Alfonso Cuarón, producida por Netflix). También tiene detalles más de nicho como que se trata de la gran oportunidad para los fans de DC de tener una película a la altura de Marvel. Incluso los fans de las pelis de superhéroes se sienten defraudados porque siente que falta género.

Conclusión: Joker tiene ingredientes para conquistar y defraudar a mucha gente. Para algunos es una versión sofisticada de un personaje que se ha presentado en el pasado (es su sexta edición) de manera más plana que esta, pero para otros es un auténtico fiasco (The Guardian la ha llamado "la peor decepción del año"). Hemos visto rankings de qué actor es el que mejor interpreta al personaje. Listas, cábalas, clasificaciones. Hay miles de detalles que alimentan la polémica, todos fantásticos para construir tu propia opinión sobre la película. Pero antes de lanzar a Twitter una obviedad, estaría bien que nos los pensáramos dos veces y nos preocupáramos por leer a quienes sí critican con criterio.