Estos 7 grupos desconocidos serán enormes y tú podrás decir que los viste en 2019

Son españoles, menores de 25 y se comerán los escenarios en los festivales de este verano

Hoy empieza la época de festivales: sí, en las próximas semanas pasarán por España J Balvin, Bad Bunny y Rosalía, filas largas y posturas imposibles para ver a nuestros ídolos desde lejos y bailar sin perderlos de vista y sin que se nos caiga la cerveza. Pero los festivales empiezan de día, cuando hace dos años, una desconocida de melena negra dejó a todo el mundo con la boca abierta cuando empezó a cantar flamenco en medio del Primavera Sound con una voz alucinante. "Yo estaba allí cuando..." es la frase de los melómanos que se las dan de descubridores de artistas.

Para ayudarte a navegar las parrillas infinitas con cientos de artistas, hemos preparado una guía práctica de jóvenes talentos nacionales que no puedes perderte este verano. Hemos hablado con ellos y hay una palabra que se ripite: "mezcla". Mezcla de estilos, de influencias, de orígenes. El gobierno de la música urbana está empezando a diluirse y empiezan a brotar proyectos que van mucho más allá del trap omnipresente en los últimos años. "Ese término hace referencia a una burbuja que ya estalló en España", explica el periodista musical José Fajardo, que escribe en El Mundo, Rockdelux y Gladys Palmera, "los artistas que se apuntaron al género tocaron una cima que no se repetirá. Muchos nombres pronto desaparecerán en el olvido y los que resisten son aquellos que han sabido buscar otros sonidos o son, simplemente, los más talentosos y carismáticos".

Esos "otros sonidos" van desde el pop, el r&b, el flamenco, el punk, el dancehall, el dembow o incluso un regreso al hip hop, explica Fajardo: "a los que son jóvenes ahora en España ya no les interesa sólo el nuevo hype anglosajón sino que el radar se ha abierto". Se ha abierto tanto, que los músicos más jóvenes han rescatado sonidos más indies, pop y electrónicos que ya empezábamos a echar de menos. Nuestros redactores más musicales, Álvaro García y Pau Roca, me han ayudado a encontrar las siete bandas que lo van a petar y tú puedes decir que fuiste a verlas en 2019.

Aleesha

Lo que más se repite sobre Aleesha es "cuando la descubrí pensaba que me había perdido algo". A nadie le sorprendería que su trabajo hubiera creado una avalancha de millones de visitas. Démosle tiempo. No lleva ni un año en Youtube, pero ya se ha ganado el apodo de Rihanna española. "Un día estoy de un humor, al otro, de otro, creo las personas cambiamos y eso es lo que quiero transmitir. Intento no definirme, sino que sea mi música la que diga quién soy", apunta.

Con 20 años recién cumplidos, hace carrera fuera de su Ibiza natal. Pop urbano, r&b... "Aleesha avanza rápida, y sus inicios en el trap cuando tenía 17 años parecen ya cosa del pasado", dicen de ella en el Sonar, donde actuará en julio, un doblete, porque este domingo estará en el Primavera Sound. Pocos se llevan esta doble medalla en un mismo año. Aleesha, despegaste.

Egosex

Hug (guitarra) y Lluís (batería) llevaban una década tocando juntos cuando un día Wekaforé, un cantante nigeriano de 23 años, se acercó a ellos con una propuesta. Empezaron a ensayar y no les hizo falta hablar demasiado para saber que lo que estaban haciendo iba hacia un lugar muy interesante. Ahora ellos lo llaman Trance Jungle Blues y es un viaje intimista que mezcla las tradiciones musicales de cada uno: ritmos aficanos, blues, rock psicodélico y electrónica. "Nos quedamos muy sorprendidos con el resultado", cuenta Hug, "lo que intentamos que sea un poco ritual e introspectivo para que la gente conecte consigo misma".

Justamente, esto es lo que significa Egosex, aprender a entrar en contacto con nuestro lado más animal. Escucharlos es bajar la marcha, concentrarse, una apuesta sofisticada tanto a nivel estético como musical que les valió el concurso Bala Perduda, que les permite abrir esta tarde abren el Primavera y podrás verlos también en el Vida en julio.

Cariño

Detrás del tontipop de Cariño hay "mucha metáfora", un universo queer y eslóganes cortos, pero cargados de significado, como la poesía que las inspira. "El pop alternativo nunca va a morir. Lo urbano no es nuestro estilo ni tipo de voz, pero nos gusta experimentar", cuenta María, de 25 años, que adelanta que uno de sus nuevos temas no han podido evitar un toque de autotune, "un matiz, no por encajar, sino porque mola". Tres chicas de media melena decidieron formar un grupo "de coña", para ver si conseguían entrar gratis en los festivales. Y bueno, a lo tonto, están en el Primavera, en el Mad Cool y en una gira de conciertos, mientras siguen grabando y profesianalizando su directo. "Con formas muy banales se puede decir mucho", apunta la cantante, así como quien va diciendo "me gustan las chicas".

Pavvla

Ha pasado del folk a un indie pop intimista que se desmelena en los directos. Pavvla, que se dio a conocer a los 13 años como actriz, se ha convertido en una de las voces con más proyección internacional. "Escribo porque me lo paso muy bien produciendo y haciendo arreglos. Es terapéutico, me entiendo, es un poco egoísta, pero a la vez me gusta que la gente se reconozca en lo que hago", cuenta. Con 22 años, Pavvla no navega sola. La acompañan Pau y Aleix y en el escenario los tres son, asegura, unos payasos. "No soy tan intensa como mi música", asegura, pero su voz cada vez es más inconfundible. Estará en el Primavera Sound y, después, de gira hasta octubre.

La Tiguerita

Hija de un Dj de hip hop, a Meli le quedaban pocas opciones de ser inmune a la ola urbana. Asidua a las batallas de gallos desde pequeña, donde solía ser la única chica, La Tiguerita ha dicidido ahora rodearse de mujeres y ha montado un equipo 100% femenino. "Los chicos siempre hacen piña, se apoyan y nosotras también deberíamos ser así, dejar la rivalidad. Y si luego no funciona, no funciona", dice. En el Primavera Sound estará tanto en solitario como presentando la mixtape que ha sacado con Rosa Pistola en el escenario de Yung Beef el viernes, el día que cumple 19 años. Es la bebé del trap con un "flow que parece descendiente de la mejor tradición nuyorican", como la definen desde el festival. 

Kids from Mars

Entre la música y las letras de Kids from Mars hay una diferencia de 15 años. Suenan como una banda consagrada, pero cantan sobre los veranos que se hacen eternos en los pueblos de playa antes de volver a la escuela, como en su debut, August. Son Oskar y Roger, tienen 16 años y podrían ser la banda adolescente de su pueblo, Blanes. "Cantamos sobre temas que le pueden interesar a cualquiera", explica Roger, su batería, que ubica al grupo entre el pop minimalista, el rock y la electrónica, aunque no le importa demasiado. "Nosotros que queremos ser muy divertidos, que la gente se lo pase bien en los conciertos y que nustra música vaya evolucionando", apunta. Kids from Mars tocaron en la presentación del Vida en octubre y porque son adolescentes y nadie se esperaba un sonido así de una banda tan joven, los entrevistó toda la prensa. Ahora lanzan una canción cada mes y medio, vuelven al Vida en julio, y siguen con una gira que les hará más llevadero el verano, hasta poder volver al colegio en septiembre.

Pinpilinpussies

Desde que lanzaron Gritos a principios de este año, las Pinpilinpussies no han parado. Su estilo es tan vago como concreto: "rollo lo-fi, garage punk y pop, una mezcla un poco de todo, pero un sonido bastante crudo". Se inspiran con la música de los noventa y de ahí, el resto es disciplina. Pinpilinpauxa significa mariposa en vasco y fue considerada la más bonita del euskera. Raquel y Ane, de 24 años, dicen que tuvieron vidas paralelas hasta que se conocieron en un postgrado y empezaron a tocar. Su filosofía es tocar en directo mínimo una vez al mes para curtirse. Y seguir adelante.