Arranca el sistema de limpieza de océano ideado por un holandés de 24 años

Hablamos con el fundador de The Ocean CleanUp que aspira a eliminar el 50% de los residuos de la zona de San Francisco en cinco años

Mientras algunos solo sabemos quejarnos de lo mal que va el mundo, el holandés Boyan Slat lleva desde los 16 años moviendo el culo para intentar mejorarlo luchando contra la contaminación de plástico en el océano. Desde el sábado 8 de septiembre se ha puesto en marcha en la costa de San Francisco el System 001, una barrera flotante de 600m de la fundación The Ocean CleanUp cuyo ambicioso objetivo es extraer 1,8 billones de toneladas de plástico que ahora mismo flotan en el llamado 'Gran Parche de Basura del Pacífico' entre California y Hawai. Esta es una de las zonas más perjudicadas por este tipo de contaminación, y sus consecuencias nos afectan a todos.

Laurent Lebreton, jefe científico de The Ocean CleanUp, nos habla por notas de voz de Whatsapp desde San Francisco de este proyecto de limpieza con una motivación palpable. El francés forma parte de un equipo multicultural de gente tan preparada como comprometida con lo que está haciendo. “Tras más de 270 maquetas y seis prototipos marinos, hemos avanzado muchísimo respecto a la idea inicial", cuenta el oceanógrafo. No ha sido fácil, porque el mar es un entorno hostil y han tenido que adaptar hasta la última pieza para que resista a la sal, al sol y a las olas. El mecanismo del System 001 es pasivo, se aprovecha de las corrientes y las olas para desplazarse y cuenta con radares y sensores para ser controlado en todo momento. Laurent nos recuerda que aunque se han ido eliminando los riesgos previsibles, la única forma de eliminar los imprevisibles es echando el invento al mar y poniéndolo a prueba. Y eso es exactamente lo que acaban de hacer.

“En el corto plazo estamos intentando demostrar que podemos sacar plástico de forma eficiente de la superficie del océano", nos cuenta. A partir de ahora y durante 2019 se pondrá a prueba la barrera flotante y se completará el desarrollo del equipo, con la idea de empezar la limpieza a gran escala en el 2020. "Esperamos aprender de este sistema, y desde ahí escalar para llegar a sacar el 50% de los residuos de la zona en cinco años", explica el francés, y añade que en el largo plazo, cuando tengan una flota completa, la idea es llegar a reducir hasta el 90%. Es un pronóstico mucho más optimista del que nadie hubiera imaginado cuando Boyan empezó a investigar siendo a penas un chaval.

En una playa de Grecia hace nueve años, Boyan vio con sus propios ojos lo que desgraciadamente ya te sonará de algunos vídeos virales: un mar más lleno de plástico que de peces, un panorama que cabrea y frustra. Al holandés se le erizó la piel, y desde entonces dedicó su proyecto de fin de bachillerato a investigar sobre el tema, porque por más que se lo dijeran, se negaba a creer que fuese imposible de solucionar. Así nació el diseño de este sistema de recogida de residuos, que se presentó en una charla TEDx en Delft. Estaba tan convencido de su idea que poco después la convirtió en el centro de su vida, dejando la carrera de Ingenieria Aeroespacial para fundar The Ocean Cleanup en 2013. Desde entonces ha conseguido más de 31 millones de dólares en donativos, la mayoría de emprendedores europeos y norteamericanos.

Ocean CleanUp

Probablemente estés pensando en cómo van a evitar dañar la fauna y flora en el proceso, pero lo tienen todo pensado. "El sistema flotante está diseñado para no atrapar ni enrollar a ningún ser vivo, y además se moverá lento, permitiendo que los animales lo eviten o se deslicen por debajo con la corriente", dice Laurent. De todas formas, han encargado a varios observadores y agentes externos que controlen los riesgos, incluyendo una consultoría independiente de Evaluación del Impacto Medioambiental. Así que no habrá daños colaterales, pero eso sí: el equipo de The Ocean CleanUp es conscientes de que aunque se alcanzara la ambiciosa meta del 90% en esta zona del planeta, nunca vamos a librar al océano de la última partícula de plástico.

Y por eso no hay que olvidar lo más importante: no basta con limpiar, hay que ponerse las pilas para dejar de ensuciar. Laurent cree que la única forma de abordar el problema es dejar de usar tanto plástico, y que “lo principal a nivel global es tener una mejor gestión de los residuos, sobre todo en los países en vías de desarrollo". También quiere ver más acuerdos legalmente vinculantes entre los países, para controlar quién y cuántos residuos están generando y que se tomen en serio los compromisos. Pero recuerda que la contaminación por plástico se tiene que reducir desde todos los frentes, tanto el gubernamental y el empresarial como, por supuesto, el ciudadano. "Todo el plástico que llega al mar viene de la tierra, así que si limpiamos nuestras costas, nuestros ríos o nuestros bosques ya estamos ayudando. Y sobre todo, olvidémonos de los plásticos de un solo uso", aconseja Laurent.

Boyan Slat

La historia de Boyan Slat, además de ser una buena noticia en un océano de malas decisiones del ser humano, puede inspirarte por partida doble. Por un lado, para no dudar a la hora de pensar en grande. "Si tienes una idea, compártela con tu gente, cree en ella", dice Laurent. A los 16 le dijeron a Boyan que su idea era una utopía, y a los 24 está en la lista de Forbes los 30 jóvenes más influyentes, y acaba de poner en marcha su sueño. Además, ahora que el System 001 ya ha zarpado desde el Golden Gate Bridge y está flotando en aguas abiertas, tenemos más motivos para cambiar patrones de consumo y que todo este trabajo no sea en baldeEl fin del plástico es posible si entre todos aceptamos nuestra responsabilidad.