Los 10 productos de plástico que la UE eliminará de nuestras vidas

El 85% de los de los residuos que se acumulan en los mares, océanos y playas son de plástico

¿Te imaginas comprar una botella de agua hecha de cartón reciclado?¿comer en platos de papel?¿ limpiarte las orejas con palillos de algodón y bambú?¿comprar compresas sin un solo plástico en su envoltorio o composición? Pues se trata de una realidad que no tardará en llegar a tu supermercado o comercio de toda la vida porque la Unión Europea (UE) pretende frenar el uso de 10 productos de plástico de un solo uso. Los mismos que se ven con más frecuencia en nuestras playas y océanos y que, según Bruselas, nos están matando.

La UE ha propuesto prohibir la comercialización de los productos de plástico que se pueden fabricar con otros materiales: bastoncillos de algodón, los cubiertos, los platos, las pajitas, los agitadores de bebidas y los palitos de globos de plástico. Por otra parte, limitar el uso de los recipientes alimentarios y de los vasos de plástico, y obligar a los fabricantes a encargarse de los costes de gestión y limpieza de residuos y de medidas de sensibilización para envases y envoltorios —como bolsas a de patatas fritas, compresas y toallitas húmedas—, recipientes y vasos de bebidas, colillas de tabaco, globos, bolsas de plástico ligeras y materiales de pesca.

Quizás sea engorroso ver como en un futuro los envases de tus bebidas o productos de higiene se transforman, pero el cambio es más que necesario. De hecho, las cifras son más que alarmantes. Según dijo a El Español el vicepresidente primero de la Comisión europea, Frans Timmermans, de los 25 millones de toneladas que los europeos generamos al año, menos del 30% se destina al reciclaje. Y, lo que es aún peor, el 85% de los de los residuos que se acumulan en los mares, océanos y playas son de plástico.

Así que con estas medidas la UE no persigue más objetivo que dibujar un panorama mejor. Porque, de acuerdo con su análisis, serán capaces de frenar la emisión de 3,4 millones de toneladas de CO2, desde ahora al 2030 evitará que se produzcan daños ambientales que tienen un valor de 22.000 millones de euros y hará que los consumidores ahorren hasta 6.500 millones de euros más. Son los posibles resultados que nos llevarían a un mundo más libre de contaminación, pero para algunos ecologistas e internautas las medidas son insuficientes. Así que esperemos que este sea solo el comienzo de una era de nuevas medidas que combatan cada día con más intensidad la presencia de los plásticos en el mundo.