Nace la primera máquina de limpieza masiva de plásticos océanicos

El sistema creado por el inventor Boyan Slat podría recolectar la mitad de la famosa isla de basura del Pacífico en solo cinco años

El océano Pacífico esconde una de las mayores vergüenzas del ser humano: una isla de basura casi del tamaño de Mongolia que contiene 79.000 toneladas de residuos plásticos. Pero, por suerte para el planeta y los animales que lo habitan, esta grotesca isla parece tener los días contados. Y no, no porque hayamos aprendido a vivir sin generar billones y billones de trocitos de residuos plásticos, sino por el talento de Boyan Slat, un inventor holandés de 23 años que según el diario Independent ha creado la primera supermáquina de limpieza oceánica.

"El problema de la contaminación con plástico siempre ha sido descrito como algo insoluble. La historia siempre ha sido 'ok, no podemos limpiarla, lo mejor que podemos hacer es no empeorarla'. Para mí, ese es un mensaje muy poco inspirador. Lo que realmente espero es que la limpieza del océano en este siglo pueda ser un símbolo para nosotros de cómo utilizar la tecnología para mejorar las cosas", ha contado el propio Boyan Slat en una entrevista  sobre este sistema que podría recolectar hasta 40.000 toneladas de plástico en tan solo 5 años.

Diseñada por la firma sin ánimo de lucro The Ocean Cleanup, fundada por el propio Slat cuando todavía era un estudiante de ingeniería espacial de 18 años, la revolucionaria máquina incorporará pantallas de nailon colgante que conformarán un colector gigante y flotante que atrapará la basura que mueve la propia corriente oceánica. De esta forma, los peces podrán escapar nadando bajo las pantallas y, de paso, dejarán de alimentarse o asfixiarse a causa del plástico flotante, algo que cuesta la vida a 100.000 ballenas, delfines y focas cada año.

Slat tenía tan solo 16 años cuando vió con sus propios ojos la cantidad de plástico que contamina nuestros mares. Dos años más tarde, tuvo la brillante idea, fundó The Ocean Cleanup y abandonó sus estudios universitarios para concentrarse en ello. Tras años de duro trabajo, el equipo de la firma pretende lanzar el sistema desde la Bahía de San Francisco en una semanas y ponerlo en funcionamiento este mismo julio. Como dice Slat, "nosotros como humanidad creamos este problema, así que creo que es nuestra responsabilidad también ayudar a resolverlo".