La trampa de las empresas para contratarte temporalmente sin que lo parezca

Muchas empresas están abusando del cese legal durante el periodo de prueba, del contrato fijo discontinuo y del contrato indefinido a tiempo parcial

El Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma laboral, la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado de trabajo, prometía cambiar definitivamente las reglas del juego. Los contratos temporales, hasta entonces responsables de buena parte de la precariedad laboral de este país, desaparecían de las posibilidades legales de lxs empresarixs. Llegaba el reinado del contrato indefinido. Llegaba el momento de que lxs trabajadorxs viviesen mejor. Solo que no ha terminando siendo así.

Y no porque lxs empresarixs se estén saltando la legalidad vigente. Como esperaba el gobierno, el número de contratos indefinidos se ha disparado en los últimos meses. El problema es que las empresas se están aferrando a un mecanismo de cese que convierte esos contratos aparentemente indefinidos en contratos temporales. Se trata del cese voluntario de contrato permitido durante el periodo de prueba de la contratación indefinida, el cual puede durar entre dos y seis meses y no conlleva derecho alguno a indemnización para el trabajador.

El periodo de prueba: la letra pequeña

De hecho, y como señalan desde Magnet, "desde julio de 2021 hasta julio de 2022, el no superar el periodo de prueba como causa para el cese de contrato ha crecido un 902,6%". Fíjate bien: ¡un 902,6%! No es una cifra anecdótica. No es una cifra que sugiera sutilmente que las cosas podrían volver a ponerse feas. No. Es una cifra que muestra una realidad actual. Una cifra que prueba que la precariedad laboral, tristemente, continúa tan vigente como siempre: simplemente ha cambiado el aspecto que presenta de cara a la galería. Ya está. 

El problema del contrato fijo discontinuo

Además, las empresas también disponen de otro mecanismo para sortear el contrato indefinido: el contrato fijo discontinuo. Como explican desde este mismo medio, "este tipo de modalidad, aunque sea considerada indefinida porque no tiene una fecha de término, en realidad no lo es", ya que "en la práctica, realizan una actividad estacional durante algunos meses y están sin trabajo durante la mayor parte del ejercicio", lo que somete a la persona trabajadorx a una situación de inestabilidad. No es un contrato temporal, pero como si lo fuese.

Por último, y como consecuencia de la nueva reforma laboral, también se han incrementado los contratos a tiempo parcial. Sí, son indefinidos, pero no proporcionan el suficiente sustento económico como para que lxs trabajadorxs puedan llevar una vida digna. "En el primer trimestre, casi la mitad de los nuevos trabajadores indefinidos tenían un contrato a tiempo parcial, una cifra que multiplica por ocho el número de los años previos a la pandemia". Se agradecen los esfuerzos, pero de momento no han servido de mucho. Que lo hagan mejor.