Si viajas a esta zona de Italia en chanclas o tacones pagarás hasta 2500 euros de multa

Cinque Terre es uno de los lugares más visitados y pintorescos del país, pero recorrer sus senderos sin el calzado adecuado es peligroso y los servicios de emergencias, caros

Está claro que, por mucho que nos esforcemos por pasar desapercibidos al viajar, siempre acabamos haciendo el guiri en algún momento. El turismo de masas es grotesco. Basta que te acerques a la zona más concurrida de tu ciudad para darte cuenta de que cuando no está en su país a la gente no le cuesta nada hacer el ridículo. En Barcelona, por ejemplo, tuvieron que prohibir ir sin camiseta por la calle, porque solía ser el look de los ingleses para merodear por La Rambla.

En Italia están entre acostumbrados, resentidos y desquiciados de tanto turismo. Prácticamente cada región del país tiene su atractivo y recibe hordas de visitantes al año. Han ido tomando medidas para reducir su impacto, y la última de ellas ha sido multar a quienes usen el calzado inadecuado para visitar Cinque Terre, una zona montañosa muy pintoresca al norte de Pisa. Para visitar Cinque Terre tienes que adentrate por senderos escarpados y rocosos, un total de 120 kilómetros de caminos de cabras que separan los pueblos de colores por los que nadie debería, por seguridad, ir en chanclas, sandalias... y mucho menos en tacones.

Pero entre la falta de información, el poco espacio que dejan en las maletas de los vuelos de bajo coste y la ingenuidad que caracteriza a algunos turistas, esta escena es diaria. Para frenarla, el gobierno local ha decidido poner multas de hasta 2.500 euros a quienes no usen calzado de montaña cómodo y adecuado para ese tipo de caminos. Aunque parezca un despropósito, las razones parecen lógicas: con la afluencia de turistas, cada vez son más los que resbalan, se caen y se lesionan. Los servicios de emergencia que tienen que ir a rescatarlos y no dan a basto.

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El conjunto de pueblos de Cinque Terre fue catalogado como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1999, un sello que sirve para impulsar medidas de protección, pero también para atraer turismo. "El problema es que la gente viene aquí pensando que están yendo a la playa, pero los caminos que unen los pueblos son senderos de montaña", dijo el director del parque nacional de Cinque Terre al diario británico Daily Telegraph, según cita la guía de viajes Lonely Planet. Antes de empezar con las multas, harán una campaña informativa, pero a partir del 1 de abril, serán severos.

Las multas empezarán en los 50 euros y llegarán hasta los 2.500, en función de las "molestias y gastos que generen a las autoridades". Los equipos de rescate de las montañas están formados por voluntarios del Club Alpino Italiano empezarán a repartiendo folletos y carteles para avisar a los visitantes de lo que se viene. Además, los turistas recibirán una advertencia si compran sus pases de acceso al parque por internet. 

Sin saber cuánto cuestan las tareas de rescate, puede parecer que la multa es exagerada, pero esta medida nos deja una lección: no podemos viajar como rebaños de ovejas sin informarnos de cómo son los sitios a los que vamos. Viajar es también conocer los modos de vivir de los residentes y lo mínimo que podemos hacer es informarnos sobre las características de ese lugar.