Qué es el 'solomooning' y cómo viajar por tu cuenta arreglará vuestra relación

Las lunas de miel individuales te impulsan a viajar solx para aprender a hacer cosas por ti mismx

"Este finde nos vamos a París", "si podemos, nos pasamos por la fiesta después de cenar", "no iremos que no estamos de humor", "nosotros traemos el pastel". Son frases que quizá has escuchado o has dicho. Esas frases que son síntoma de que los miembros de la pareja se han fagocitado mutuamente convirtiéndose en un solo ser. Si sois de estos, ya habláis en plural y cuando vuestros amigos se preguntan quién del grupo se casará antes todas las miradas van hacia vosotros, sí, sois "la pareja".

Pero por muy bien que estéis y por mucho que os queráis, tener una vida tan junta y tan compartida puede causar estragos a la larga. Muchos se han dado cuenta y por eso buscan nuevos espacios, como hobbies alternativos o grupos de amigos separados. Sin embargo, otros optan por algo más radical: el solomooning, la luna de miel individual, es decir, pegarse un viajazo con unx mismx como única compañía.

"Para la mayoría de las parejas, el matrimonio y las relaciones se consideran demasiado exigentes, ya que la pareja debe satisfacer todas las necesidades (físicas, espirituales, emocionales y sexuales). Las vacaciones por separado son una forma de aceptar dentro de algunas parejas de que no se pueden cumplir todas las expectativas en una sola persona", explica Jessica Carbino, experta en dating online, al portal de viajes Kiwi.

Resultado de imagen de travel gif

Las formas en que se ejecuta el solomooning varían. Algunos consideran que solomooning es cualquier viaje (grande) que haces tú solo para aprender a echar de menos a tu pareja y no cansarte de su constante presencia. Es decir, poner distancia entre ambos para volver con energías renovadas y que vuestra relación no sea rutinaria. Otros, sin embargo,definen el solomooning como sustituto de la luna de miel clásica, y apuestan por irte tú solo justo después de la boda. Y así, estrenar el matrimonio con unas ganas renovadas de estar juntos. Tal vez sea una versión demasiado extrema.

Sin embargo, hay cierta controversia. Buscando el hashtag #solomooning en Twitter se nota que hay diversidad de opiniones. Mientras que algunos lo celebran porque es un signo de individualidad y no-apego, demostrando que hay vida más allá de las relaciones amorosas y que es posible disfrutar haciendo cosas en soledad, "es una muestra de que primero debes quererte a ti mismo para que otros lo hagan", como apunta el artículo de Kiwi. 

Por otra parte, otros creen que el solomooning es síntoma de que no soportas a tu pareja. "Si vas de viaje tú solo también puedes ir a buscar al mismo tiempo un abogado de divorcio, porque es ahí donde se dirige vuestra relación", augura una usuaria de Twitter. "Es individualista, pero en el mal sentido, de buscar la eficiencia sobre todo lo demás", explica a Kiwi el consultor William Powers, "está relacionado con la adicción al trabajo y las rutinas modernas de trabajo. No tienes tiempo ni de planificar y buscar fechas para irte de viaje e, incluso, de luna de miel, uno de los momentos más importantes de tu vida en pareja". 

En la misma línea fluye el discurso de Helen Fisher, sexóloga e investigadora: "cuando las parejas van de vacaciones juntas pueden activar tres sistemas cerebrales: el del amor romántico, los sentimientos de apego profundo y el deseo sexual". No obstante, algunos estudios muestran una cara mucho más oscura de viajar en pareja: convivir 24 horas aumenta los conflictos y hace que, estadísticamente, verano sea la época con más divorcios o separaciones. Vamos, que si estáis bien, ir de viaje es genial, pero si habéis caído en la rutina y tenéis posibilidades de salvar lo vuestro, tal vez las perderéis todas con un viaje en el que estéis constantemente expuestos el uno al otro. 

Viajando solx descansas de tu pareja y os echáis un poco de menos, que siempre es sano. Además, viajar solx cada vez está más de moda, y no es para menos, las personas se valoran más a sí mismas haciéndolo, consiguen más herramientas para afrontar su día a día y ganan confianza para resolver problemas. Por eso, el solomooning es una moda en crecimiento. Aun así, si estáis en plena cúspide del amor romántico y el empalagamiento, hacer un viaje juntos puede ser igual de productivo que darte un espacio y poner distancia de por medio, porque podéis multiplicar estas sensaciones que tenéis cuando estáis súper-enamorados. En definitiva, la clave es buscar un equilibrio y saber en qué punto de la relación estáis y qué necesidades tenéis.