Los paraísos tropicales que te ofrecen un visado para teletrabajar desde sus playas

Cobras el sueldo de tu país de origen pero te mudas a uno mucho más barato y, encima, puedes trabajar durante doce meses (o más) desde sus paradisíacas playas y bosques

Si algo ha demostrado el teletrabajo es que no hace falta ir cada día a la oficina. Hay muchísimos trabajos que te permiten, tranquilamente, currar desde casa. Viendo la situación, mucha gente se preguntó: ¿por qué debemos seguir viviendo en ciudades, pagando alquileres altísimos, con una calidad de vida bajísima y alejados de la naturaleza? No hace falta vivir hacinados en la ciudad que trabajamos; ni tan siquiera en el país. Mientras tengamos internet, ¿qué más da dónde estemos? Dándose cuenta de esta oportunidad, varios países que dependen del turismo han decidido, para evitar el colapso de la economía de su país, atraer a teletrabajadores a sus ciudades, generando visados especiales y lograr un pequeño impulso económico.

Pensé que si tenía que trabajar a distancia, mejor en Bermuda”, explica Sadie, una estadounidense que trabaja en la bolsa y que se ha mudado al paraíso tropical gracias al programa Work from Bermuda, que le otorgaba un visado para trabajar remotamente durante 12 meses en este territorio de ultramar británico (mucho más barato que Nueva York, la ciudad donde estaba viviendo hasta ahora).

Bermuda es solo uno de los países que están lanzando visas de un año para atraer trabajadores y sus monedas extranjeras. Barbados, la paradisíaca isla caribeña famosa por ser el hogar de Rihanna (y que ha sido reconocida como su embajadora cultural), también se ha aprovechado que, como Bermuda, tuvo pocos casos de covid y ha logrado contener rápidamente la pandemia. Por eso, además de ofrecer alquileres más baratos, playas y desconexión de la ciudad, también promete mayor seguridad ante el virus, por lo que hay poco riesgo de verse metido en un largo y duro segundo confinamiento.

Pero no todos los países que han desarrollado su visado para nómadas digitales no son solo pequeñas islas paradisíacas, en Europa, Estonia y Georgia también han habilitado desde agosto este sistema, para atraer personas y no perder el dinero del turismo, “que supone un 8% de su economía”, añade la BBC. El impulso que llevó a Estonia a aplicar esta visa fue una encuesta estadounidense en la que un 57% de los participantes estaría de acuerdo en trabajar en otro país remotamente si eso tenía un costo de vida inferior. Y eso que se realizó antes del covid. Ahora, aseguran, la cifra sería mucho más alta.

Por supuesto, esta encuesta no solo se aplicaba a fronteras internacionales, también nacionales. Y en España, un país con zonas muy despobladas que se están muriendo, toca preguntarnos: ¿podría el teletrabajo revertir el éxodo rural facilitando que trabajadores de las grandes ciudades se muden a zonas con población decreciente? Podría ser una solución a corto plazo para todos aquellos jóvenes que no pueden permitirse los abusivos alquileres, o para aquellas familias que quieran una vida más tranquila fuera de la ciudad pero que no pueden abandonarla por motivos laborales. ¿Será el covid, a pesar de todo, la puerta a salvar los pueblos de España?