Los países más veganos del mundo para no pasarte las vacaciones comiendo ensalada

Aunque la dieta española no sea especialmente vegana (ni tan siquiera vegetariana), no es un patrón común en todos los países. Aquí, 6 paraísos veggie

Dejar la carne, la leche, el queso y todos los productos de carne animal es difícil, exigente y requiere mucha constancia y compromiso. Pero los veganos lo tienen claro: es necesario. Por ellos, por el planeta y por ética. Si tú también has desterrado el maltrato animal de tus comidas y estás harto de pelearte en un bar pidiendo bocadillos vegetales y que traigan uno de atún o de que el único plato vegano de la carta sea una ensalada, vete de viaje. Hay países en el mundo en los que la dieta principal es vegana y no tendrás que comerte una triste lechuga mientras el resto disfruta de un plato bien condimentado. 

India

Un 38% de la población india es vegetariana. Teniendo en cuenta que su población es de más de 1.240 millones de habitantes, quiere decir que en este país asiático hay el mismo número de vegetarianos que en el resto del mundo. Así que, obviamente, es la destinación top para cualquier vegano. 

We Heart It

Su dieta está basada en muchas verduras y especias, además de arroz, salsas y roti (una especie de fajita india). Y aunque uno de sus platos más emblemáticos es el pollo tandoori, la gran mayoría de sus platos son veganos. En India, más que haber locales veggiefriendly, podemos decir que hay excepciones aptas para carnívoros, y la mayoría de estas, de cocina internacional. Algunos platos que deberías probar: chole bathure (garbanzos especiados), kashmiri aloo dum (patatas con salsa y picante) o el bindi roti (un plato hecho con okra, una verdura). Eso sí, prepárate para sacar fuego por la boca, la mayoría son picantes. 

Líbano e Israel

El fattush (ensalada de hortalizas), el tabouleh (ensalada normalmente de cuscús), el falafel y el hummus son una parte integral de la dieta libanesa. Este país del mediterráneo oriental es el paraíso de la comida hipster y la cuna de una de las mejores cocinas veganas. En Beirut, la capital, puedes encontrar puestos callejeros en los que comprar comida rápida hecha de verduras que no tienen nada que envidiar a otras comidas take away como el kebab, los hot dogs o las hamburguesas.

Toa Heftiba

Su vecino, Israel, también es un paraíso vegano. Es el segundo país con un porcentaje más alto de vegetarianos. Hasta el 13% de la población. Comparte dieta con Líbano, como el baba ganoush (pasta a base de puré de berenjena) y, obviamente, el hummus y el falafel. Tel Aviv ha sido reconocida en varias ocasiones como la capital del veganismo mundial, y no es para menos con su amplia oferta de restauración veggie.

Alemania

We Heart It

Su dieta no es especialmente vegana (solo hace falta ver los frankfurt o bratwurst), pero Berlín es, sin duda, la meca europea del veganismo. Tiene un total de 55 restaurantes 100% veganos, además de más de 300 con opciones veganas. Es una de las ciudades que más integrado tiene el veganismo en su vida diaria, algo que se refleja, además de en las opciones gastronómicas, en sus supermercados, algunos dedicados íntegramente a esta dieta y estilo de vida. 

Taiwan

We Heart It

La filosofía budista asegura que todos los animales son iguales y que deben respetarse las vidas más allá de la humana. Por eso, la dieta vegetariana es un pilar de la religión y el veganismo es muy común en el país asiático (hasta un 12% de la población tiene dietas veggie). Aunque la dieta típica taiwanesa no es vegana —al fin y al cabo, es heredera de la comida china, que utiliza muchísima carne—, en las últimas décadas están surgiendo muchísimas alternativas veganas a los platos típicos chinos, como los dumpling o el arroz, cambiando la carne por "carne falsa", hecha de tofu, seitán o sustitutos proteicos. 

Irlanda

Stacy Spensley

Es de los países con un porcentaje más alto de vegetarianos (el 9º mundial y el 5º en Europa). Su dieta tradicional es muy parecida a la británica, y, al igual que en el Reino Unido, muchos de los platos típicos utilizan muchísima carne —solo hace falta ver la carta de un pub de pueblo, donde hasta hay pasteles de carne—. Sin embargo, Irlanda tiene una relación muy larga y turbulenta con la patata. En resumen, durante las épocas más duras del colonialismo inglés, las personas más pobres, las autóctonas, prácticamente solo podían vivir de patatas, y esto hizo que desarrollasen una cultura culinaria a su alrededor. Hoy en día, esta tradición de la patata perdura y hay muchísimos platos veganos muy típicos de Irlanda, como el colcannon (puré de patatas y col), que disfrutar sin crueldad animal. 

Singapur

La ciudad-estado de Singapur es una de las destinaciones favoritas en Asia para los veganos. No en vano, es de los países que más restaurantes veganos per cápita tiene (más de 30 en total) y siempre suele estar en el top de las listas de destinaciones meat-free. Su atractivo alimentario es la cocina tradicional del sudeste asiático, que usa muchas verduras, especias y tofu.

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Asia es el continente por excelencia de la comida callejera, y Singapur no es para menos. En las zonas turísticas fácilmente se pueden encontrar paraditas dedicadas específicamente a la comida vegana. Pero una de las particularidades que más atrae a los veggies de Singapur es su amplia oferta de frutas, especialmente el durian, cuyo sabor va de lo dulce a lo salado y su olor es horriblemente asqueroso. Una experiencia culinaria que se debe probar. 

Etiopía

A este interesante país africano se le conoce por su café. Pero como detalla el portal Kiwi, "Etiopía tiene una estricta cultura de ayuno religioso. Esto significa que durante gran parte del año no hay carne en la mesa", así que se puede disfrutar de una dieta vegetariana y vegana muy completa. Por ejemplo, la injera, un pan fermentado vegano, o el atkilt wot, un plato combinado que, aunque puede llevar carne, tiene una popular versión veggie.

Maurice Chédel

Si vas a irte de viaje durante estas vacaciones, apúntate estos platos y sus países a tu lista de próximos destinos y olvídate de pasarte todos los días comiendo bocadillos o ensaladas por miedo a que te cuelen productos animales en los bares y restaurantes. ¡Feliz viaje con conciencia vegana!