Escapadas para conocer la España subterránea este próximo otoño

Quienes tengan un hueco en los próximos meses pueden plantearse descubrir espacios bajo tierra y crear un plan diferente para dar entrada a los meses de frío

En algún momento ibas a tener que empezar a superar la vuelta a la rutina. No ibas a poder estar eternamente deprimidx. Es más, casi te está apeteciendo que llegue el fresquito. Volver a la manta y la peli, el té y la estufita. Y también recorrer nuevos rincones, hacer planes típicos de otoño como ir a ver exposiciones o viajar a algún destino donde haga un poco más de frío que en tu zona habitual. Si resulta que tienes vacaciones o que has podido pillarte algún puente interesante será el momento ideal para hacer una escapada pero no una de esas típicas, algo realmente diferente. Para ello proponemos una lista de cuevas por toda España en las que puedes hace diferentes actividades, cenar e incluso darte un baño.

Gruta de las maravillas (Huelva)

Gruta Maravillas situada en Huelva

Bajo la fachada de un castillo situado en pleno centro histórico de Aracena (Huelva) se encuentra esta peculiar e inesperada gruta. En su interior puedes descubrir numerosos estanques de color azul turquesa completamente transparentes. Además cuenta con una gran cantidad de estalagmitas y estalactitas que forman un paisaje único similar al que podría aparecer en una película de aventuras. Para realizar el recorrido completo se tardarían alrededor de 50 minutos ya que, de sus más de 2.000 metros, aproximadamente unos 1.400 metros son visitables.

Jameos del Agua (Lanzarote)

Jameos del Agua en Lanzarote

Hace más de 3.000 años el volcán de la Corona, situado en la isla canaria de Lanzarote, erupcionaba. La explosión provocó la formación de un túnel que dio lugar a un enorme sistema de cuevas. Localizado en el municipio de Haría esta cueva funciona, además, como centro de arte, turismo y cultura donde es posible hacer una parada en la cafetería construida en su interior. Después de este descanso puedes visitar el lago natural de agua transparente y aprovechar el silencio para desconectar. En esta isla hay numerosas cuevas en las que realizar actividades extremas, algunas no aptas para claustrofóbicos.

Cueva de Altamira (Cantabria)

Cueva de Altamira en Cantabria

Una de las cuevas más famosas de todo el territorio español por su importancia histórica. En su interior se pueden observar sus espectaculares pinturas rupestres que representan cabras, bisontes o caballos. Como su conservación es de extrema importancia, desde 2015 decidieron limitar el acceso, permitiendo solamente una visita a la semana de poco más de media hora y para máximo cinco personas. Esta cueva situada en Cantabria es relativamente pequeña, solo tiene 270 metros de longitud. Igualmente siempre puedes visitar la ‘neocueva’, una réplica exacta que vale mucho la pena.

La Gruta de San José (Castellón)

Gruta de San José en Castellón

El interior de esta gruta es mágico, no solo por su belleza sino porque parte de su historia es un misterio. Tiene un tramo de 800 metros que se deben recorrer en barca, en uno de los ríos subterráneos navegables más espectaculares del país. El origen del río es desconocido a día de hoy y este misterio es uno de los motivos que más atraen a los turistas. El interior de la gruta cuenta con otros 250 metros que se pueden recorrer a pie y con una zona de aproximadamente dos kilómetros que tiene el acceso prohibido.

Cuevas del Drach (Mallorca)

Cuevas del Drach en Mallorca

Las cuevas del Drach son cuatro grandes cuevas que se encuentran en el municipio de Manacor, en Mallorca una de las Islas Baleares. Son uno de los principales atractivos turísticos de la isla y están situadas a más de 25 metros de profundidad. Su longitud, la que es posible recorrer, es de 1.200 metros. En su interior esconden un gran lago subterráneo, considerado uno de los mayores lagos subterráneos del mundo. En su interior se organizan conciertos y paseos en barca.

Montaña de Sal de Cardona (Barcelona)

Cueva de Sal situada en Cardona

La localidad de Cardona, ubicada en la comarca del Bages (Cataluña), alberga tres grandes intereses turísticos: el Castillo de Cardona, el centro histórico medieval y el Parque Cultural de la Montaña de Sal, conocido como las Minas de Sal. Su extensión es de 1.800 metros de longitud y 600 metros de ancho. Se trata de una antigua mina y es posible visitar las galería subterráneas y observar la antigua maquinaria de extracción.